Si nos parasemos a pensar en las noticias de los últimos días, meses y casi años, podríamos encontrar una serie de palabras y términos que nos han ayudado, al ciudadano medio, a aumentar nuestra cultura: la prima de riesgo, deuda soberana, demanda agregada, paro estructural,…default, swaps, bailout, G-20…Otras eran términos ya conocidos por la mayoría: drama griego, declive romano, crisis española o alianza franco-alemana, pero que se nos han repetido hasta la saciedad. Por poner un ejemplo, hace un par de semanas, el 24 de octubre para más detalle, pensé en tomar nota de las veces que escuchaba o leía las palabras: “Grecia o griego”. El resultado, como diría Jesulín, Im-Presionante. Periódicos, radio, televisión, conversaciones con amigos, oficina,…hasta con los suegros: en unas 126 veces ocasiones he leído, utilizado o escuchado dichos términos. No está mal para un país que es el 1,4% del PIB de la eurozona y su 2% de población.
La semana pasada fue movida. Grecia, como sabéis, decidió echar un órdago y convocó un referéndum popular para consultar a los ciudadanos si estaban de acuerdo o no con las medidas que les imponían desde el FMI y la eurozona (digamos Alemania y Francia) para el siguiente tramo del rescate (realmente era la primera parte de un paquete de 148.000MM€ con el que podrían aguantar hasta 2014 y acometer, mientras, las medidas necesarias para salir de la crisis, previa quita del 50%, controlada, de la deuda del país). Ángela Merkel y Sarkozy debieron recordar en ese momento el tan famoso “Caballo de Troya”, y si no lo hicieron más les había valido. Lo gracioso del tema, o por lo menos una parte, era que la propia constitución Griega no permitía realizar dicho referéndum; en su artículo 44 excluye la posibilidad de realizar dicho referéndum para temas fiscales y exige el voto favorable de 2/5 del parlamento http://www.cotizalia.com/opinion/valor-anadido/2011/11/02/el-nuevo-caballo-de-troya-griego-y-el-saqueo-de-europa-6246/ .Posteriormente ha habido una marcha atrás, acuerdo para salida de Papandreu y gobierno de coalición nacional a espera de las próximas elecciones en febrero. Un poco tarde, puesto que el daño ya está hecho, pero parece que la clase política actual, esté donde esté, necesita este tipo de situaciones límite para sentarse y llegar a un acuerdo.
De esta manera llegamos a una reunión del G-20 de lo más entretenida. China, Rusia y Brasil diciendo que no a sus amigos europeos; Reino Unido enfadado porque sus vecinos no le dejan opinar sobre el euro; Sarkozy preocupado de levantar su popularidad (un 62% de los franceses votarían a Hollande); Berlusconi aferrado al poder y hundiendo más si cabe su país (recordemos que los lobos, es decir la justicia, le están esperando en cuanto no sea presidente); Obama preocupado de lo que los europeos puedan prometer a China a cambio de su ayuda (74.000MM€ para el FEEF, fondo europeo de estabilidad financiera); Merkel apagando fuegos y Zapatero…tan ufano él porque a diferencia de Italia, de momento no nos intervenían. Qué cosas tiene la vida!
Así llegamos a la parte del drama, de la tragedia, pues hasta ahora sólo he hablado de los titulares, pero detrás existen otras muchas historias, algunas de las cuales nos pasan desapercibidas, sobre todo porque en el día a día tenemos mucho ruido.
En Grecia se debe estar viviendo una situación complicada y en algunos casos diría que desesperada. Las familias que durante muchos años han seguido unas reglas del juego, ahora se dan cuenta que éstas ya no valen: las pensiones se cobran a partir de los 65 años y la base son 800€/mes, por ejemplo. Ahora no, debido a las medidas de ajuste, la jubilación se cobrará a partir de los 67 años y recibirás 700€/mes. Así hasta una infinidad de medias en educación, sanidad,… Además, existe un claro miedo por el futuro, basado sobre todo en la incertidumbre del qué pasará. Los griegos no saben si el euro será su moneda el año que viene o tendrían que volver al dracma (con el referéndum casi Merkel les da una patada en…). Los griegos no saben si el dinero que tienen en los bancos estará allí mañana. Los griegos a día de hoy no saben que va a pasar mañana.
Y en medio de esta incertidumbre, el miedo es libre y nos hace tomar decisiones extremas. Un ejemplo es como los ciudadanos de a pie, los que no tienen cuentas en Suiza, están sacando “silenciosamente” sus ahorros de los bancos. Parece ser que no se forman colas llamativas, pero cada día entre 5 y 10 clientes retiran sus ahorros en mano, para guardarlos en cajas blindadas (aquí los bancos, que nunca dejan de escapar una oportunidad, han subido la comisión por uso de cajas privadas), donde se estima que han retirado más de 5.000MM€ el último mes. Y ante tanta incertidumbre, miedo, decisiones extremas, aumento de comisiones,… un pobre griego, de clase media, ha vivido su particular tragedia. Nuestro pobre amigo, de nombre Giorgos, por ejemplo, temía un posible corralito en Grecia, del tipo del argentino hace unos 9 años. Ante semejante panorama, decidió retirar todos sus ahorros, los cuales estaban depositados en el National Bank of Greece, es decir 30.000€ (y que para que nos hagamos una idea, por 69.000€ se puede comprar un piso de 2 hab en Atenas). Nuestro amigo, cogió todo su dinero y se dispuso a esconderlo en su casa, en esos huecos que siempre tenemos, en la cubierta, en el cuarto de baño, en el trastero o en el garaje. Pero, antes de guardarlo había que buscar una caja o bolsa en el que pudiera resistir el tiempo y las inclemencias (económicas y climáticas). Giorgos cogió unas bolsas, varias, con las que envolvió su preciado tesoro y dejó éste en su escondite. Pasaron los días y seguían las malas noticias: crisis, crisis y más crisis. Parecía como si la luz del final del túnel todavía estuviera lejana, pero al menos Giorgos sabía que un posible corralito no sería su preocupación, quizás la del vecino, pero no la suya. Al cabo de un mes, Giorgos, tenía curiosidad por actualizar su “cartilla del banco”, como tantas veces había hecho. La diferencia ahora estaba en que no tenía nuevos intereses en la cuenta, ni realmente cartilla que actualizar, sólo tenía que ir a su rincón secreto para ver el depósito. Pero, cuál fue la sorpresa del pobre Giorgos cuando vio que todo su dinero había desaparecido. No habían sido ladrones para su desgracia, sino las ratas. Para él seguro que estas últimas serán peores que los ladrones, que los bancos o los políticos que le hicieron temer ante un posible corralito y tomar decisiones extremas como meter dicho dinero en unas bolsas en las que antes había guardado comida. Unas buenas viandas que había transportado en las “malditas bolsas”, habían sido suficiente atractivo para que unas animadas ratas griegas se zamparan los 30.000€ de una sentada, dejando al pobre Giorgos arruinado pero a salvo del tan temido corralito.
Ahí es donde termina de momento otro drama griego, pero me temo que no será el último que veamos. También los habrá portugueses, irlandeses, italianos, españoles, belgas, franceses,…porque no nos engañemos, todos estamos metidos, por lo menos de momento, en semejante situación y con todo ello creo que no debemos tener miedo, porque como decía una canción de Morente: “morir es algo natural y por ello no debemos tener miedo a la muerte, en todo caso a lo que debemos tener miedo es a la vida, porque esa todavía no está escrita y a nosotros nos toca escribirla” y como el hombre es el único que no aprende de sus errores( ver artículo de Moises Naim:
http://www.elpais.com/articulo/internacional/latinoamericanizacion/Europa/elpepiint/20111106elpepiint_10/Tes), tal vez sólo bastaría mirar al pasado y reconocer que en América Latina se han vivido crisis, similares a la actual, en los últimos 20 años, que seguro salvando las distancias debería ser de ayuda para las medidas que deben tomarse y que igualmente seguro para más tragedia nuestra, no seremos capaces de tomar.
Musicalmente deciros que estuve este fin de semana en un concierto de jazz-soul en la Soul Station de Madrid. El grupo “Aljeromic”. No estuvo mal, mucha armónica pero poco jazz. Sin duda lo mejor fue la compañía, como suele pasar siempre en los malos conciertos. Pero para grupo bueno, recomiendo “Mumford&Sons”, ingleses con un rock que llega muy bien. Prometo que no defrauda, y si no escuchar la canción “The Cave” y ya me contaréis.