lunes, 26 de diciembre de 2011

DOS PEQUEÑAS HISTORIAS DE LONDRES (I de II)
TWO SMALL PIECES OF LONDON (I of II)

La semana pasada estuve en el Reino Unido por motivos de trabajo, concretamente tenía una serie de reuniones en varias ciudades, y como os podéis imaginar hizo mucho frío, viento y por supuesto, lluvia. De regalo me he traído un constipado del 10 pero mientras estuve allí, en busca de mi resfriado, pude visitar Cambridge, Manchester y Croydon. En particular, este último lugar posiblemente os sonará por alguna de las impactantes imágenes que pudimos ver este pasado verano, en agosto, y a los que no os suene, seguro que si recordaréis las revueltas populares que tuvieron lugar en Inglaterra por esas fechas.

Para los que no lo sabéis, Croydon es una ciudad cercana a Londres. En realidad pertenece a lo que se conoce como el Gran Londres, y en lo que a mí se refiere, debo reconocer que era la primera vez que estaba por allí. En dicha visita, apenas pude apreciar restos de aquellos disturbios que se vivieron, al revés, lo único que observé fue normalidad: gente paseando, preparando sus compras de navidad,  o simplemente saliendo de oficinas en busca de un lugar donde comer (recordemos que allí están los headquarter de Nestlé, Sony,…). Pese a toda esta normalidad, los que son de aquí, de Londres, me comentan que aquellas revueltas vividas fueron terribles y que realmente pasaron mucho miedo (parte de las revueltas se pararon a 100m escasos de algunos negocios de mi empresa en Croydon). Igualmente, estas personas me dijeron que Croydon es un sitio complicado, que no tiene nada que ver con Chelsea, Kensington o la bella zona de Bloomsbury en Camden. Parece ser que no es el mejor lugar para perderse por la noche, donde puedes ver a grupos de jóvenes trapicheando en las esquinas, algo que por mi parte, la verdad, tampoco tuve intención de comprobar y di por bueno.

A partir de esa visita, empezando por Croydon y sus revueltas, he querido hacer un post basado en mi visita a UK, pero que siguiendo el consejo de un buen amigo (JCS) dividiré en dos partes, pues trata de dos temas distintos pero con un elemento común: Londres. Este buen amigo me ha recomendado igualmente para futuros posts, intentar ser un poco más directo, más conciso, evitando largos razonamientos que a veces pueden llegar a perderme y lo que es peor, perder a aquellos que me leéis. Por ello, creo que ahora es una buena ocasión para intentarlo, aunque no prometo mucho, sobre todo por mi naturaleza rebelde, que aunque está bastante bien controlada, a veces consigue vencerme
Revuelta popular en Croydon, un largo y cálido verano

            Seguro que muchos de vosotros recordáis las imágenes de las revueltas este pasado verano en Inglaterra. Empezaron en Tottenham, el 4 de agosto, cuando un joven, Mark Dugan, fue disparado por la policía, para luego ir extendiéndose rápidamente apoyadas por las redes sociales, a Birmingham, Bristol, Liverpool y Londres entre otras. Concretamente, en el pasado “The Long, Hot Summer” (http://www.filmaffinity.com/es/film776226.html) pudimos ver edificios y coches en llamas, jóvenes asaltando tiendas y una ausencia total de cualquier tipo de orden y autoridad que contuviera a las turbas enloquecidas. Posteriormente, muchos han sido los análisis que se han hecho por autoridades, sociólogos, periodistas,…sobre los motivos de dicho levantamiento.

            Algunos culpan a los malos ejemplos actuales de la sociedad inglesa, como pueden ser los jóvenes futbolistas multimillonarios que sin ningún complejo y poco sentido de la responsabilidad (y ningún sentido común) exhiben sus carísimos coches o tienen relaciones con las mujeres de sus compañeros de equipo sin despeinarse. Un ejemplo perfecto podría ser Ravel Morrison, joven futbolista de 18 años que juega en el Manchester United, y que ya tiene un pasado complicado, acusado entre otras cosas de robo o de pegar a su madre y a su novia (ver artículo de John Carlin: http://www.elpais.com/articulo/deportes/fenix/cenizas/elpepidep/20111127elpepidep_12/Tes).
Otros simplemente dicen que se trataba de vulgares ladrones que pensaban que no iban a ser cogidos al estar protegidos por la masa. A mí, sin embargo, me recuerda aquella fantástica película, que supongo muchos de vosotros habréis visto (lo siento JCS, si no lo has hecho, ya tienes deberes para el 2012), llamada Quadrophenia
y en la que además del apoteósico final en el que la moto cae por el acantilado, no puedo por menos dejar de recordar la revuelta en Bristol, batalla campal en la ciudad entre Mods y Rockers, con un joven Sting muy bien caracterizado. Con ello quiero decir que me parece algo que está dentro del gen británico, para lo bueno y para lo malo y que por ejemplo posteriormente, y muy en la línea del estilo British, deriva en un aquí no ha pasado nada que termina con el gobierno encargando una auditoría externa para saber que había ocurrido, vamos, para buscar culpables. En dicho estudio la policía no salió muy bien parada, pero bueno, ya se sabe que siempre que se buscan culpables alguno se encuentra.

            Realmente parece como si en estas grandes urbes del mundo (recordemos que estamos hablando entre otras de la próxima ciudad que organiza las olimpiadas en 2012: Londres), de vez en cuando tuviera lugar una especie de cortocircuito social, una extraña conexión mental en parte de sus ciudadanos, los cuales de pronto pasan a descontrolarse y ser muy peligrosos. La primera pregunta que me surge aquí sería: ¿realmente se trata de gente normal que en determinada situación se levanta, al calor del grupo o simplemente es un problema latente que, contenido con un inestable “dique policial”, en determinadas ocasiones tiene fugas que desemboca en dichas revueltas? Yo, en principio me inclino por la segunda.

            Algo similar ocurrió en el otoño del 2005, en Francia, empezando en París, en uno de sus “banlieue”, suburbios, en Cliché-sous-Bois, y cuyo efecto detonante fue, nuevamente, la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano mientras escapaban de la policía. París, otra cuna de la cultura (aunque no debemos olvidar lo bien que se les dio a los franceses su revolución y el buen uso que hicieron de la guillotina…), en la que cientos de jóvenes salieron a la calle y quemaron coches, contenedores de basura y tiendas. En su momento culminante, en la noche del 5 de noviembre, se llegaron a quemar más de 1.200 coches. Nada mal para lo que en su momento el entonces ministro de interior, Nicolás Sarkozy, definió como simple escoria. Sarkozy en aquel caso, y como bien hace ahora de presidente de la república, se ha caracterizado siempre por minimizar los problemas que no le interesan y limitarse a decir que siempre son otros los culpables, respuesta mucho más fácil que buscar solución a la inadaptación social de ciertas generaciones nacidas en Francia.

            Resumiendo, parece que en todas las situaciones antes descritas confluyen una serie de factores comunes como son el hecho de que: i) tenga lugar el encendido de una mecha, en ambos casos la muerte de jóvenes a manos de la policía, que deriva rápidamente en una explosión, en un momento de locura colectiva; ii) ambas son una capital mundial (hablamos de París y Londres) y iii) que se utilice como medio de expresión la destrucción a través del fuego, elemento que siempre se ha considerado como purificador.

            De vuelta a Inglaterra, por la tarde, después de comer, mientras dejaba la ciudad de Croydon, para ir a la estación de Euston (Londres) donde tenía que coger un tren, tuve que atravesar todo Westminster, pasar por el Parlamento, Trafalgar Square, British Museum y así llegar a la estación de tren. En dicho camino, de apenas 45 minutos, empecé a ver cada vez mejores casas, coches más caros y sobre todo muchos hombres y mujeres propios de la City. Se trataba de un ambiente claramente de élite, pero que a mí me permitía comparar ambos mundos en un corto espacio de tiempo.

            Al ver ambos mundos, el de la revuelta-destrucción-fuego vs. poder-dinero-bienenestar me pregunto cómo es posible que en esta sociedad modélica para el resto del mundo como es el Reino Unido, y Londres como punta de lanza (lo mismo es aplicable a Francia y París), pueden tener lugar estas diferencias en tan corto espacio de tiempo y espacio, cómo pueden llegar a convivir ambas sin problemas hasta que la chispa se enciende y entonces todo el sistema peligra.

            Para los locales, londinenses en este caso, parece que no es tan extraño la convivencia de ambos mundos. Según me comentaron, existe de un tiempo a esta parte, una especie de moda entre algunos jóvenes de Inglaterra, sin empleo en muchas ocasiones y pertenecientes a familias desarraigadas, que buscan asociarse en grupos, unidos por gustos musicales similares (rap en muchos casos) y por ser hinchas radicales de equipos de futbol (hooligans), que ahora formas bandas de gansters, al modo del mejor New York de principios de siglo XX y que posiblemente representan una involución en un mundo civilizado en el que no todos han encontrado su hueco.

            Al final parece como si los tiempos cambiasen, incluso en el clásico Londres, y visto desde fuera en muchos casos puede parecer algo desagradable pero pasajero. Sin embargo, creo que visto desde dentro, desde aquellos que llevaban el fuego hasta los edificios y coches, seguro que es una pesadilla, y aquí mi pregunta para terminar sería: ¿qué se puede hacer cuando la vida es una pesadilla, sino intentar quemarla?

Para el siguiente post continuaré con mi viaje hasta Manchester, previa parada en la estación de Euston, donde descubrí que son muchas las maneras de hacer negocio, y que son muchas las que en España todavía no hemos puesto en marcha.

NOTA: relacionado con el post anterior: Europa año 2022… y mi preocupación sobre el futuro de la UE, os recomiendo para aquellos que os interese, un artículo de un analista político inglés, Timothy Garton Ash, que una vez más creo da en el clavo:

Felices navidades a todos y próspero año nuevo.
JM

domingo, 11 de diciembre de 2011

EUROPA AÑO 2022_LAS ACCIONES DE HOY NOS CONDUCEN A LA REALIDAD DE MAÑANA

El 9 de diciembre ya ha llegado y de momento el mundo no se ha acabado, o por lo menos eso parece. Los líderes europeos se han reunido hasta altas horas de la madrugada para intentar llegar a un acuerdo sólido y con garantías, acuerdo que tendrá que ponerse a prueba las próximas semanas.

            Y sí, esta vez parece como si se hubieran ganado su sueldo, por lo menos esa es mi impresión cuando veo a Sarkozy a las 5:30 am del mismo viernes 9 explicando su versión de los hechos, y de paso metiéndole alguna puyita a su socio David Cameron. O incluso al propio Zapatero, presidente saliente de España,  siempre con esa sonrisa, para algunos tan bobalicona, y que sólo ahora cuando cede el testigo, expresa lo difícil de la situación actual y del futuro incierto que nos espera (me pregunto si su optimismo de citas anteriores ha desaparecido de un plumazo con la mayoría absoluta del PP). Y con ellos, Angela, David, Mario, Herman, José Manuel,…y demás amigos de tan elitista club que han jugado sus cartas, para algunos sus últimas, y posiblemente, todo ello, sin saber las verdaderas consecuencias que estas decisiones nos depararán en el futuro, en especial el futuro que viviremos a corto plazo, y del que hoy somos responsables.

            Resumiendo los datos más importantes, en Bruselas, a 9 de diciembre del 2011, ha tenido lugar una reunión crucial entre los representantes de 27 países de la Unión Europea. Ha pasado tiempo desde que la UE, comenzó su andadura allá por el 1957 mediante el Tratado de Roma, y ha ido viviendo lentas evoluciones desde entonces, siempre intentando avanzar hacia una idea complicada, por aquello de ambiciosa, pero que a su vez intentara, por aquello de idílica, evitar errores del pasado en un continente como Europa, viejo para algunos pero de gran importancia para todos. Desde su creación, la Comunidad Económica Europea se ha movido a lo largo de su historia a empujones, que curiosamente se han separado en el tiempo unos 20 años. Así se tuvo que: i) esperar hasta el 1970 para comenzar la coordinación que culminó en el sistema monetario europeo de 1979; ii) en 1991 en el Tratado de Maastricht se diseñó la moneda única, finalmente creada en 1999 y ahora iii) en el 2011 se ha intentado establecer una Unión Fiscal, que servirá de base para una integración económica, que espero llegue antes del 2022.

            Sin embargo, antes de imaginarme cómo será la realidad del 2022, que lleva por título este post, es importante saber primero que de esos 27 países, sólo 26 han llegado a un principio de acuerdo, hecho que considero crucial, porque en cierta medida definirá nuestro próximo futuro. Con ello ha quedado claro que el Reino Unido, el país que se ha bajado del acuerdo de los otros 26, quiere seguir su propio camino. Su primer ministro, David Cameron, ha conseguido lo que durante tantos años evitaron Margaret Tatcher, John Mayor o Tony Blair, utilizar el derecho a veto de los acuerdos de la Unión Europea. Porque David, y espero no le moleste que le tutee, al modo de los antiguos corsarios, que tanto rendimiento le han dado al Reino Unido a lo largo de su historia, ha intentado ejercer su patente y mediante chantaje conseguir eximir a la City de la próxima regulación financiera de la UE, botín preciado pero que poco tenía que ver con lo que se discutía en esta ocasión.

Ahora la pregunta que surge es: si Reino Unido se queda fuera de la UE, ¿puede tener sentido que Londres siga siendo la capital financiera de Europa? Ya lo veremos, pero lo que sí está claro es que a David le ha salido mal la jugada. Ya sea por no tener un plan B, o por no acordar previamente posturas en común con otros países de la unión, los 26 países restantes de la Unión Europea se han visto obligados a abrir un nuevo tratado internacional, del que el Reino Unido quedará fuera. David podrá disfrutar de los réditos a corto plazo en su isla, callar a los euroescépticos de su partido, como al carismático alcalde de Londres Boris Johnson, y con ello entregarse a un futuro incierto y en cierta medida solitario.
Y así es como llegamos al 2022, con un pequeño esfuerzo de imaginación y recordando parte de la literatura de años pasados. En mi caso se trata del magnífico libro de George Orwell, conocido como “1984” y que en su título original se llamó “The Last Man in Europe”, título que sus editores prefirieron cambiar por el actual, y que yo me tomaría la libertad de renombrar como “2022”. Todo esto salvando grandes distancias como por ejemplo serían la masa proletaria no pensante o los terribles cuatro ministerios de aquella imaginada sociedad orwelliana: i) Ministerio del Amor, encargado de los castigos y la tortura; ii) Ministerio de la Paz, encargado de mantener una contienda permanente; iii) Ministerio de la Abundancia o de economía del racionamiento; iv) Ministerio de la Verdad, que se encargaba de mantener la versión oficial de la historia, pero que por otros detalles podría tener gran similitud con esa futura realidad. (ver película:  http://video.google.com/videoplay?docid=2948242499398755207# )

Para imaginar este y aquel posible futuro, tendríamos que recordar a su protagonista, Winston Smith, residente en Inglaterra, la cual a su vez pertenecía a una de las tres superpotencias existentes: Oceanía, que encuadraba a Reino Unido, Irlanda, América, Australia y Nueva Zelanda. Las otras dos superpotencias eran Eurasia, entendida como Europa (sin UK e Irlanda), incluida toda la Rusia asiática, y Estasia que reunía a China, Japón y Corea. Dentro de este trágico reparto había zonas que se encontraban en continua disputa como África e India. Y aunque la comparativa puede parecer un poco exagerada, sobre todo cuando se tienen en cuenta que el principal objetivo de Orwell era criticar los regímenes totalitarios y la imagen de Gran Hermano que no permitía el desarrollo del ser humano. Igualmente  se escribieron otros dos grandes libros de la época como fueron “Brave New World” (“Un mundo feliz” de Adolf  Huxley) y “Fahrenheit 451” de Rad Bradbury, de tal manera que todos juntos nos pondrían sobreaviso de los excesos que el hombre puede ser capaz de llevar a cabo en su inmensa libertad, pero que a mí la verdad a veces no me parece tan descabellado, o por lo menos en ciertos detalles, por ejemplo en lo que al reparto geopolítico se refiere.

De esta manera, y siendo consciente de que la partida de ajedrez no sólo se juega en Europa, creo que para llegar a ese supuesto 2022, tenemos que recordar que es hoy cuando nos jugamos el futuro y debemos ser por ello muy cuidadosos. Ejemplos que me hacen llegar a esta conclusión serían:
1) la situación de Estados Unidos, que a priori puede parecer tranquila pero nada más lejos de la realidad, pues nos deparará un año próximo interesante con las elecciones a presidente, todo ello dentro de una situación de paro histórica, mayor del 8,5%, cifras con las que ningún presidente ha sido nunca reelegido antes, y con la imagen de Barack Obama bastante perjudicada, puesto que apenas se recuerda nada de sus políticas. Lejos queda su famoso “Yes, we can” y todo ello en medio de una presión cada vez mayor y más beligerante de la oposición republicana. Y aquí amigos, ¡qué miedo me dan los del Tea Party!, sobre todo porque tal vez no ganen las primarias de su partido y luego las generales en 2012, pero cada vez tendrán más poder y creo que en un horizonte muy cercano serán alternativa creíble para los estadounidenses, pero alternativa muy mala para el resto del mundo.
2) Rusia, y su magnífico pucherazo del 4 de diciembre, porque para los que no lo sabéis, en las últimas elecciones a la presidencia se han contado el 115% de los votos posibles. Las imágenes son estremecedoras, porque existen vídeos de dicho amaño, que la verdad me resultan patéticos, sobre todo al acompañarlos Putin con un: “la culpa es de Hilary Clinton”, como un niño enfadado, cuando si realmente no tuviera nada que temer, bastaría con repetir las elecciones. Temo mucho por estos señores que llevan repartiéndose el poder los últimos 20 años, como nuevos zares. Y todo ello porque tengo la impresión de que la sociedad rusa está muy acostumbrada a la mediocridad y a vivir con dirigentes malvados, crueles, totalitaristas,…, es decir, espero que no se hayan rendido todavía y puedan conseguir evolucionar y acercarse más a la Unión Europea y quién sabe si quizás allá por el 2022, firmar el acuerdo de anexión.
Y por último pero no menos preocupante: 3) China, la gran incógnita y posiblemente la mecha que provoque el cambio geopolítico que nos lleve a ese hipotético 2022 dividido en 3 superpotencias. China, donde no existen derechos, donde los salarios crecen de forma exponencial, donde cuando llega el invierno apenas puede respirarse debido a la contaminación de antiguas calefacciones de gasóleo, donde sigue habiendo organizaciones encargadas de raptar niños para luego venderlos en el mercado negro, donde existe miedo, ignorancia, hambre,…

2022 llegará, y antes de los que nos parece, por lo que mejor es pensar en lo que nos gustaría que pasara e intentar no dejar al azar elegir por nosotros y mucho menos dejar que sean nuestros dirigentes los que lo hagan. Nosotros somos los que tenemos que decidir: los ingleses, norteamericanos, rusos, chinos o españoles. Nosotros decidiremos como queremos que sea el 2022, orwelliano o no.

Para terminar, recomiendo el artículo de Carlos Boyero en el que nos recomienda un grupo de música, Wilco, que para muchos es conocido y por casi todos ellos admirado. Una vez más Boyero tiene razón:


lunes, 5 de diciembre de 2011


LA ECONOMÍA, EL CINE Y EL AMOR 

La economía, el cine y el amor siempre son buenos temas para volver a escribir, y la verdad es que era algo que echaba de menos, lo necesitaba. Hace casi un mes que no he podido escribir nada. Han sido unas semanas en las que todo ha pasado muy rápido, viajes y trabajo, hoteles, comidas fuera de casa y maleta echa y vuelta a deshacer. En estas situaciones el tiempo siempre pasa mucho más deprisa de lo que nos gustaría, por lo menos es lo que me pasa a mí, y entonces es cuando vuelvo a echar de menos esos momentos de tranquilidad que por ejemplo me da escribir este blog, es sencillo, se trata de repasar lo que he hecho últimamente y así me permite enfrentarme mejor a lo que me espera.

Y como el tiempo no nos da tregua, son muchas las cosas que han pasado últimamente, entendidas dentro de mi microcosmos o dentro del mundo macro que ahora nos rodea. Por ejemplo, en estas semanas Europa casi desaparece, y eso si todavía no lo hace; mi amigo Rafa acaba de poner en marcha su proyecto de red social de fotografía: www.whytake.net la cual seguro que será un éxito aunque sólo sea por la cabezonería de Rafa; en España hemos pasado por las urnas y elegido democráticamente nuevo presidente, mandando a León al anterior  esperando que el nuevo abandone la ambigüedad en la que hasta ahora tan bien se ha movido; a algunos ingenieros de caminos no les queda más remedio que salir fuera de España a buscarse las habichuelas, como es el caso de JAP, el cual tiene que trasladar toda la familia a Londres, desde Colmenar Viejo, y aunque el cambio puede parecer grande, seguro tendrá mucho éxito, aunque solo por meter un poco de caña a los ingleses y dar la razón a McCoy en un post de esta semana: http://www.cotizalia.com/valor-anadido/mccoy-espana-ingeniero-20100930-4103.html ; en Rusia  20 años después de la caída de la antigua URSS tiene lugar nuevas elecciones, por decir algo ya que tanto Putin como Mendeyev están imponiendo la libertad a sus conciudadanos, es decir su forma de ver la libertad; y por desgracia para los que nos gusta el baloncesto parece que se termina el lockout de la NBA, con lo que tendremos que dejar de disfrutar de gente como Ibaka, Splitter, Rudy y compañía, pero al final todo termina volviendo a su cauce.

Y una vez echo un pequeño repaso a lo que nos hemos dejado por el camino estas semanas, lo suyo es pasar directamente al grano y dar sentido al título de este post:

            DE ECONOMÍA: aquí estamos todos esperando que llegue el 9 de diciembre, por aquello de que estamos al borde del precipicio y queremos saber que es lo que nos espera, si es que los que dirigen nuestros destinos lo supieran. Imaginaros en junio del 2012, bajando a tomar café al restaurante que está debajo de la oficina, donde Pedro nos lleva sirviendo el mismo café con leche desde hace años, y donde hemos visto como ha ido subiendo cada año, más o menos con el IPC, pero la pregunta podría ser cuánto nos costará ese café con leche en junio de 2012? Varias opciones y a cual más peligrosa, puesto que podría costarnos 1,5€ o 250 pesetas o 400 pesetas o 1,5 europesetas. Cuatro casos, todos ellos muy factibles, pero alguno de los cuales son como poco peligrosos pues incluyen abandono del euro (tenemos nuestras deudas en euros), devaluación de la peseta y perdida de PIB nacional de un 40% aprox, corralito y limitación de circulación de capitales, no pudiendo sacar más de 100 europesetas al día,…Lo que vaya a pasar próximamente, creo que no lo saben ni los que tienen que tomar las decisiones, como he dicho antes, y eso si que me asusta, pero al menos lo que si es cierto es que todo es un poco farsa y como muestra dos ejemplos: el primero es el blog de Eduardo Martínez Abascal,
http://blog.iese.edu/martinezabascal/2011/12/02/%C2%BFes-sostenible-la-deuda-publica-de-espana/ , y que os recomiendo, por su claridad, dureza, pero casi siempre acierto en sus comentarios, y el segundo una pequeña muestra de lo que son los mercados, esos que tanto nos asustan últimamente y que son capaces de tumbar países como Italia, España y casi Francia: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/05/economia/1323042397.html , y como Jim, el matemático multimillonario, y excéntrico, mediante el arbitraje y como ordenadores, consigue ingentes comisiones para su hedge fund, sin preocuparle si Mario Monti está preparando un plan de reducción del gasto en 25.000MM€, puesto como muchos sabéis los ordenadores nos tienen sentimientos, y es lo que tienen ejecutan y punto.

            DEL CINE: ni que decir tiene que las buenas películas como los buenos libros o los buenos grupos de música, no es algo que exista en exceso, pero cuando gratamente se encuentra alguna sorpresa, siempre es bueno compartirla, porque en el fondo se trata de un arte, sobre todo cuando sus actores nos arrastran hacia mundos de época, conjuras imposibles, amores dolorosos, grandes fortunas, reyes,…nos llevan a un mundo de sueños, mundo que a veces nos ayuda a escapar de tanta mala noticia diaria, de la acidez, y que nos envuelve de forma mágica. Un ejemplo es la nueva versión de Jane Eyre, la catorceava para ser exacto, y que por lo menos a mí no me dejo indiferente al verla. Me resulto exquisita, especialmente Mia Wasikowska en el papel de Jane Eyre. Me reconozco fiel seguidor de la obra de Jane Austen y de las hermanas Brontë, aunque eso a alguno de mis amigos les resulte como poco “blandito”, pero cada uno es lo que es y lo mejor que puede hacer es ser fiel a si mismo. Por ello, siendo fiel a series de la BBC tan famosas como Bleak House o Pride and Prejudice, no puedo por menos serlo a Jane Eyre y os garantizo que no me defraudó en esta ocasión. Por ello, os invito a poder sentir el frío de la Inglaterra previctoriana, sus formas sociales, la fortuna y heredades, el amor,…, el amor trágico tan bien expresado por las Brontë, ya sea aquí o en cumbres borrascosas, pues al final siempre se tratan de historias brillantes, totalmente actuales, que no pasan de moda. Y esto me recuerda siempre un viaje que hice por trabajo, y que también os recomiendo, en el que tuve que recorrerme el Reino Unido, o al menos parte de él, y como desde Sheffield a Manchester cruzamos el Peak District, un parque natural de belleza inimaginable, o por lo menos para mi en lo que a la pérfida Albión se refiere, con sus espectaculares páramos y asombrosos paisajes, que parecen sacados de cualquiera de las películas antes comentadas, con bellísimas casas de piedra ( y como ejemplo una de mis casas favoritas http://www.chatsworth.org/) y pueblos tranquilos en los que lo primero que te viene a la cabeza es que serían el lugar ideal para perderse en ellos.

            DEL AMOR: mi esposa, mi media naranja, mi compañera de viajes, mi fuerza de cada día, mi consejera,… mi amor cumple hoy años. Por ello, y por lo afortunado que me siento, no puedo por menos felicitar a V desde mi pequeño y humilde post, puesto que el amor es algo bonito y al cual no debemos temer, todo lo contrario, tenemos que perseguirlo y luchar por él con todas nuestras fuerzas, puesto que aunque en ciertos momentos pueda parecer duro, rápidamente se descubre como una de las mejores virtudes y privilegios que el ser humano puede disfrutar. Puesto que ser amado y sobre todo amar es algo que no todos alcanzan, pero que aquellos que lo rozamos somos conscientes de la suerte que tenemos y aunque el mundo se acabara en este momento siempre se podría decir que mereció la pena, como a mí me pasa con V. Ha merecido la pena hasta ahora, y espero que mientras estemos juntos siga mereciéndola, y juntos podamos viajar, luchar contra las dificultades, ir a conciertos, pasar malos ratos, paseemos, soñemos,… y disfrutemos muchos más cumpleaños, pero siempre juntos.

Un abrazo a todos, pues ya os iba echando de menos. JM

Recomendación gastronómica: arriesgado es recomendar algún restaurante en Portugal, porque la verdad es que son muchos los que son buenos, pero a mí, y después de un largo viaje por allí, me gustaría recomendaros uno al que me llevó una compañera, O; el restaurante está en Porto y se llama BOOK, en la C/M. Rua de Aviz, 10, tel: 917953387 (con el prefijo portugués +351, claro). Muy buen servicio, muy buena calidad. Altamente recomendable, como toda Porto, como su estación de tren, o sus callejuelas de casas envejecidas, o sus iglesias, sus puentes, su río,…