jueves, 9 de febrero de 2012

QUIÉN CONOCE VERDADERAMENTE A JEAN-PAUL?

Jean-Paul Sartre murió hacia las 9 de la noche del martes 15 de abril de 1980 en el hospital Broussais de París, a causa de un edema pulmonar. Simone de Beuvoir, su mujer, su amante y su cómplice en todo y de toda una vida, describió las circunstancias que rodearon aquel final:
“El martes 15 de abril por la mañana cuando pregunté, como de costumbre, si Sartre había dormido bien, la enfermera me respondió: 'Si, pero…'; fui enseguida al hospital. Dormía, respirando con bastante dificultad; visiblemente estaba en coma desde la noche anterior. Durante unas horas, me quedé allí mirándolo. Hacia las seis dejé el sitio a Arlette, diciéndole que me llamara si ocurría cualquier cosa. A las nueve sonó el teléfono. ‘Se terminó’. Fui con Sylvie. Se parecía a sí mismo, pero ya no respiraba. Sylvie avisó a Lanzmann, a Bost, a Pouillon, a Horst, que vinieran enseguida. Se nos autorizó a permanecer en la habitación hasta las cinco de la mañana. Rogué a Sylvie que fuera a buscar whisky y estuvimos bebiendo y charlando… En un momento dado, rogué que me dejaran sola con Sartre y quise tenderme a su lado, bajo las sábanas. Una enfermera me detuvo: ‘No, cuidado…la gangrena’. Entonces comprendí la verdadera naturaleza de sus escaras. Me acosté sobre la sábana y dormí un poco. A las cinco entraron unos enfermeros. Cubrieron el cuerpo de Sartre con una sábana y una especie de funda y se lo llevaron”

Alguno de vosotros posiblemente os preguntareis el porqué de este post. La verdad es que hace unos años, cuando era todavía más gafapasta que ahora, tenía a Sartre entre mis escritores de cabecera. Varios de sus libros me conquistaron y acompañaron en mi paso de joven a hombre. Y hoy me he acordado de él por parte de su mensaje.
Sartre, como buen filósofo, pensó que los temas sencillos ya estaban resueltos y que mejor era dedicarse a los complicados. A partir de ahí, uno de los puntos clave de su enseñanza y que debo reconocer a mí más me costó entender, y todavía me sigue costando, era la concepción que Sartre tenía de la “esencia del ser”.
Para Sartre, en el ser humano «la existencia precede a la esencia», contrariamente a lo que se había creído en la filosofía precedente. Pero, ¿qué quiere decir esto? Como buen pedagogo, Sartre daba un ejemplo ilustrativo: “si un artesano quiere realizar una obra, primero la piensa, la construye en su cabeza: esa prefiguración será la esencia de lo que se construirá, y que luego tendrá existencia”. Sartre continua explicando cómo se nos aplica esto a nosotros, los seres humanos, que puede que no fueramos diseñados por alguien, y no tenemos dentro algo que nos haga «malos por naturaleza», o «tendientes al bien».  Según Sartre, “nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos, que son ineludibles: no actuar es un acto en sí mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que pueda ser dejado de lado: ser es ser libres en situación, ser es ser-para, ser como proyecto”.
El problema es, cómo puede entenderse esto de la manera más sencilla posible. Según lo entendí en su momento, y según he intentado llevarlo a cabo en mi vida, el ser humano, o sea cada uno de nosotros y vosotros, está “condenado a ser libre”, con todas las consecuencias que eso representa. E incluso no le queda más remedio que tomar decisiones, de forma consciente al respecto en su vida, y siendo responsable plenamente de ellas, sin excusas. La consecuencia de todo ello es que el hombre/mujer no es otra cosa que lo él/ella se hace (idea base del existencialismo).
Muchas son las excusas que utilizamos en nuestro día a día para justificarnos. Muchos son los culpables que encontramos en nuestro camino cuando tenemos que enfrentarnos ante las adversidades y las cosas no nos salen como hubiéramos deseado. Sin embargo la vida, creo, es absolutamente maravillosa. Se trata de un privilegio que se nos ha concedido y además con plena libertad para disfrutarla. Por ello, en momentos como los actuales, cuando hace tanto frío fuera y cuando las perspectivas son tan pesimistas, no puedo dejar de acordarme de Jean-Paul y sus teorías existencialistas, para intentar seguir aplicando sus prinicpio y ser dueño de mi libertad.
Os invito a qué hagaís lo mismo. Sed libres.
 JM
Existencialismos aparte, os invito a visitar el blog de mi amigo Sergio Escamilla: http://sergioescamillacarriscajo.blogspot.com/ donde podréis ver alguna de sus detallistas pinturas a boli, y como dice él “bic naranja escribe fino, bic cristal escribe normal”.
También me gustaría aprovechar para mandarle un fuerte abrazo a RM, el amigo de Guti, que se nos va a Méjico por una temporada, donde verá ballenas y pumas, donde visitará Cerritos en Baja California, donde los habaneros son muy picantes, y donde estará su casa de forma transitoria,… habiendo dejado atrás un profundo hueco entre los que le queremos y echaremos de menos. Suerte amigo y se libre.   

1 comentario:

  1. No soy un gran "filósofilo" pero parece que el ejemplo está al revés (esencia antes que existencia). En cualquier caso, creo que no nos queda otra que ser existencialistas pues es muy cierto que somos absolutamente dueños de nuestra libre elección. Aún suponiendo que vivamos en un gran "matrix", donde nacimiento y vida están claramente predeterminados, el camino es lo que nos hace individuos.
    Es más, cada día es diferente y debemos exprimirlo y disfrutarlo pues es la mejor manera de ser felices. Adelante!

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