viernes, 1 de julio de 2011

AFRICA, Y NUESTRA HIPOCRESÍA (II)

Viernes 1 de Julio_ya podemos correr a 120km/h. Mucho cuidado


¿Qué podemos hacer por África? En general creemos que poco, muy poco, y sin embargo es mucho.
Cierto amigo mío, el señor Joaquín, me comentaba que estaba bien conocer parte de la situación, así como algunas cifras del continente africano. Sin embargo, me pedía algo más de opinión, y para hacer honor al nombre de este blog intentaré responder a su demanda.
Soy un hipócrita, y no quiero acusar a nadie más de ello, puesto que hacerlo conmigo es ya suficiente. Pero, os preguntareis, a qué viene esta afirmación. Sencillo, me gustaría hacer una pequeña autocrítica, pues no soy capaz de encontrar una mínima respuesta sobre qué nos pasa en los países desarrollados, desde los cuales no somos capaces, en este mundo “tan globalizado” de conseguir mejorar ni siquiera ligeramente las condiciones de los habitantes de África.
Bien es cierto que desde hace unos años estamos muy ocupados con las hipotecas subprime, con el rescate de los bancos, con el quantitative easing (en sus versiones 1 y 2), con la crisis de la deuda soberana europea, con la revolución del jazmín, con la ralentización de la economía China,…al final siempre tenemos excusas. ¿Tan complicado es realmente ayudar a los países africanos a mejorar ligeramente su situación?
Me gustaría contaros algunos intentos de personas que han querido hacer algo:
1.    Tanzania. Unos amigos de EEUU (mi gran amigo Jesse…) se embarcaron en un proyecto para ayudar a un grupo de agricultores en Tanzania, dentro del marco de la asociación “peace corps” (http://tanzania.peacecorps.gov/projects.php). El principal problema de estos agricultores consistía en que los intermediarios, es decir, mayoristas que llevaban los productos a los mercados, imponían un precio “mísero” y único, el cual, el agricultor no tenía posibilidad de negociarlo. Se aceptaba o se moría de hambre. La labor de estos amigos consistía en intentar agrupar a los agricultores en cooperativas y dotarlos así de sus propios medios para transportar las mercancías hasta el mercado. Los resultados están siendo muy satisfactorios hasta la fecha. Sencillo, ¿verdad?
2.    M´angola, también en Tanzania, donde Pepe y Miguel Angel, desde hace más de 19 años están ayudando a la gente a tener una vida más digna, ayudándoles a primero sentirse personas con aquellas cosas que para nosotros son básicas y para ellos son lujos, creando escuelas, llevando libros, medicinas, o como este último año en el que se ha querido recaudar dinero para llevar pupitres y lámparas a la gente de la cárcel cercana. Lo que Pepe y Miguel Ángel hacen sí que es magia, porque son muchas las ONGs que han pasado por allí pero que después de unos años se van, o simplemente no saben qué es realmente necesario en el lugar. Aquí, Pepe, nos contaba una anécdota sobre cierta ONG española que llevo 2.000 mosquiteras a la zona. Intención loable, salvar a los tanzanos de las horribles picaduras de insectos variados, que entre otras servían como transmisores de enfermedades. Pero había un problema: las mosquiteras no se pudieron usar porque la gente no tiene camas, con lo que se encuentran almacenadas allí, posiblemente esperando a que se las compren, las camas por supuesto. Pepe y Miguel, con humildad han decidido hacer lo posible por unos pocos, lo cual para mí ya es mucho. Os invito a ver un video al respecto http://www.jalmor.com/mangola/video.html
3.    Burkina Faso y los amigos de Rinkieta, asociación cuyo principal objetivo actualmente es ayudar a los niños más desfavorecidos, mediante: i) la creación de parvularios; ii) el seguimiento de la nutrición básica para evitar problemas crónicos futuros; iii) la ayuda y reinserción a niños de la calle, por ejemplo mediante programas deportivos. http://www.amigosderimkieta.org/burkina/fotos_burquina/fotos_burquina.htm.
Seguro que podría seguir hasta aburrirnos, lo cual no es mi intención. Sin embargo, la pregunta que más me preocupa sería: ¿qué hacemos realmente con esto, calmar nuestras conciencias o mitigar el olvido de este continente?
Está claro que existen otros lugares en el mundo donde la situación de sus habitantes es dramática, donde la pobreza es generalizada y donde la esperanza es algo que hace tiempo se perdió. Está claro que no se pueden resolver todas las desigualdades en el mundo de forma automática y que el bienestar absoluto es más que una utopía.
Y por otra parte, podemos fijarnos en China, como parte de ese otro mundo, últimamente muy relacionado con África. En China hace 30 años 600 MM de personas vivían en la pobreza absoluta y hoy, de una u otra manera, han salido de ella. Cuidado, vaya por delante que no creo en el “milagro chino”. Además está la política de China hacía África: China importa materias primas de África, por ejemplo 1/3 del petróleo que consume (principalmente proveniente de Angola y Sudán) procede de allí. Las inversiones que realiza en la zona son cada vez mayores, y las ayudas y financiación del Banco de Desarrollo de China actualmente superan a las del Banco Mundial.
¿Cuál es el objetivo de China con esta política? Por un lado su propio desarrollo, puesto que además de invertir llevan a sus propios trabajadores (900.000 el último año), pero por otro lado están creando la base para integrar estos países africanos, de mano de obra barata, dentro de su cadena de producción. ¿Será posible que África sea para los chinos lo que China fue para Europa? Y aunque las críticas de Europa y EEUU hacía la política de China en áfrica son constantes, continúa tala indiscriminada de árboles, el esquilmamiento de recursos, el fomento o poca preocupación hacia la corrupción y sobre todo el apoyo continúo hacia regímenes dictatoriales. Y aquí es donde yo me pregunto, ¿no os suena un poco a cuento? ¿Qué ha estado haciendo Europa y EEUU estos años y todavía siguen haciéndolo?
Volvemos al origen, amigos, somos unos hipócritas, y perdonad que os incluya (sé que mi amigo Jorge se dejará, y posiblemente el tío Chechu). África nos importa un bledo, y nuestra única preocupación son el euro, la deuda soberana, la bolsa, las hipotecas, los bancos, las pensiones,…Está claro que nos tenemos que preocupar de ello, por supuesto, pero ¿no podríamos hacer algo más cuando vuelva una situación de bonanza económica?, o mucho mejor, ¿no podemos hacer nada ahora mismo? ¿No podemos liberalizar de una vez por todas el comercio y dejar que cada país haga lo que mejor sabe hacer al menor precio? ¿no deberíamos condonar parte de la deuda de estos países? ¿no deberíamos dejar de apoyar a esos dictadores que llevan más de 20 años aprovechándose de su pueblo? ¿No deberíamos ser atrevidos y quitarnos la careta occidental y pensar que hemos nacido a este lado del mediterráneo como podríamos haberlo hecho en el otro?
El agua que corre por nuestros grifos es un bien que apenas apreciamos. La comida que encontramos cada vez que abrimos el frigorífico llega hasta a aburrirnos, los libros que tenemos son para pasar el rato, el médico al que vamos cada vez que nos duele el estómago está a 10 minutos de casa,… nuestra casa, esa que cada vez que llueve nos protege, esa que cuando hace frio nos cobija, esa que nos permite ser occidentales.
Cuidado amigos, nuevamente creo que no tenemos que irnos a África para ver hipocresía, y sino que se lo digan a las mujeres que son explotadas sexualmente en la casa de campo, o a los indigentes que mueren en las calles de la capital con el frío de nuestro seco invierno, o a los que todavía no tienen acceso a una educación,…África no está tan lejos de nosotros.
Espero con todo esto no haber herido ni molestado a ninguno de vosotros, sólo necesitaba de alguna manera expresar lo hipócrita que soy, y espero con ello poder acercarme un poco más a Pepe y Miguel Angel e intentar ayudar a M´angola de alguna forma, aunque solo sea, de momento, admirando su valentía.
La recomendación de hoy es sencilla, viajar a África, a  la Costa de los Esqueletos, en Namibia, lugar el cual creo que puede ayudaros a ver África de otra manera.

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