domingo, 10 de marzo de 2013

QUIÉN VA PRIMERO?


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La actualidad pública en los últimos días está siendo en cierto modo una repetición de despropósitos en cualquier nivel u orden social en el que te fijes. Las instituciones, ésas tan alabadas en el pasado, se están convirtiendo en un circo, incluso peor, en una casa de locos, a modo y semejanza de la famosa película de Tod Browning: “la parada de los monstruos”. Ya sea Italia, España, Venezuela o Corea del Norte, no importan donde. La gran farsa está montada.

Por aquello de mirar a corto, es decir en la parte más cercana, España, me gustaría compartir con vosotros una pequeña charla que tuve hace poco con un amigo, de profesión político, y cuyo nombre e inclinación política no es importante, pues las conclusiones pueden aplicarse a todos por igual.

Este amigo, en origen, era amigo de otro amigo mío. Enrevesado, verdad? Lo que quiero decir es que en el círculo más cercano de las personas que conozco, colegio, universidad, trabajo, no tengo el placer de contar con muchos políticos entre ellos, entendiendo como tal el que vive de dicho “negocio”. Coincidencias de la vida, el que era mi amigo, me pidió, por favor, ayudara a su vez a su amigo, el político, por un tema relacionado con las infraestructuras de transporte, negocio que no me es ajeno, y que para el político, estaba resultando un quebradero de cabeza. Bueno, para él y para su partido, pues no sabían cómo enfocar el problema. Como resultado, nos reunimos en varias ocasiones, para de alguna manera intentar orientarle, y sobre todo evitar se confundiera, con las alternativas que tenía. El resultado creo fue muy interesante para él, motivo por el que a mi modo de entender quedó agradecido conmigo, y más que justificada razón para que hayamos seguido viéndonos desde entonces.

En una de estos encuentros, en concreto una comida que tuvo lugar no hace mucho, yo, el de lafácilopinion, estaba un poco indignado (*). Tanta noticia “cutre”, y que nada tenía que ver con los problemas reales que estamos viviendo, había conseguido revolverme el estómago, “once again”. Los sobres de Bárcenas, el díscolo Pere Navarro, el duquesito empalmado, el ministro corsario de hacienda,…Pasadas unas semanas, seguimos en la misma línea: el nuevo alcalde de Ponferrada, La Cospedal y su amiga “Esperanza”, la deuda española, el señor Berlusconi,…a todo esto, le sumamos una comparecencia del presidente del gobierno de España, Don Mariano, para dar su explicación sobre el caso Bárcenas, pero en la que no admite preguntas. Y como no existe nada mejor que seguir el ejemplo del que manda, ahora, sus ministros deciden hacer lo mismo, comparecencias sin admisión de preguntas. Ya no comparecen los lunes, no admiten preguntas, no dan explicaciones a los ciudadanos, y seguimos en el mismo punto, perdón, peor que hace un año y medio: más impuestos, más paro, más deuda, peor perspectiva.

Explicado el motivo de mi indignación, la cual trasladé a mi amigo, el profesional de gremio, el político, muy tranquilo, como suele ser habitual, me contesto: .-te entiendo perfectamente, y comparto en gran medida tu indignación y desasosiego-. Como no puede ser de otra manera, me quedé boquiabierto. No esperaba tanta franqueza por su parte, si bien es cierto que siempre hemos hablado con total libertad, compartiendo en ocasiones puntos de vista y divergiendo en otros.

.-Tú problema es, que no entiendes todavía cuáles son las dos grandes preocupaciones de un político-. Me dijo mi amigo. Yo por mi parte, aunque en otras ocasiones me había podido hacer una composición de los mapas mentales que siguen aquellos que rigen nuestros destinos, no pude dejar de manifestar abiertamente mi curiosidad.- Pues tú dirás, nadie como aquel que “bebe de la fuente” puede mejor decir el sabor que tiene-. Estaba claro que mi amigo tenía ganas de hablar ese día. A diferencia de otras ocasiones, hasta ese momento, no me había pedido total discreción, o la tan famosa: “lo que hablamos debe quedar entre nosotros”. Ese día no había sido así.

.- La primera preocupación de un político es poder llegar al poder, entendiendo como tal un cargo de responsabilidad en el que de alguna manera puede ver satisfech@ su deseo de “mandar”. Cada uno a su manera, se va colocando, apoyando u oponiéndose a las diferentes facciones o grupos dentro del partido, para de alguna forma poder prepararse y ser “elegible” para un cargo de responsabilidad-. En este punto, debo decir que cargo de responsabilidad es aquel en el que puede ejercerse y disfrutar de lo que realmente se persigue durante tanto tiempo, es decir, el ordeno y mando. Ministeriables, secretarios de estado, directores, presidentes de empresas públicas, consejeros, más directores, alcaldes, diputados, senadores,…y una larga lista de puestos, para los que se debe luchar durante años, con el cuchillo entre los dientes.- No te estoy hablando de conseguir un trabajo, como cuando haces una entrevista en una empresa, te estoy hablando de muchos años “tragando mierda” para poder colocarte en la parrilla de salida y optar, si además tienes un poco de suerte, al cargo político en cuestión-. La verdad es que tenía lógica lo que me decía mi amigo.- Y cuál es la segunda preocupación del político?-.Le pregunté yo.

Como si hubiera sido gallego, y recordemos que últimamente ser gallego es bueno en política, me contestó con otra pregunta.- Qué piensas tú?-. Difícil cuestión debo reconocer, pues en las más de las ocasiones, parece que hacen todo lo contrario a lo que la lógica dicta.- Supongo que hacer un buen trabajo, servir a aquellos que les han votado, conseguir la re-elección y con un poco de suerte, pasar a la posteridad como alguien que hizo un buen trabajo, y sobre todo colocarse en algún consejo de administración o empresa privada en la que poder hacer uso del poder de lobby o influencia durante años trabajada, vamos, monetizar tantos años en política!-. Silencio. Mi amigo cogió la copa de vino, bebió, se limpió los labios con la servilleta y se quedó pensativo. Más silencio.

.-Tienes parte de razón, pero no creo que realmente lo que has dicho sea la segunda preocupación del político. Es posible que sea algo que venga después, una vez salvada la primera y la segunda preocupación que ahora te diré-. Otra vez silencio. Qué cabrón! Como sabe manejar los tiempos. Sabía que estaba totalmente entregado, pues mi indignación va muy a la par con el morbo que me genera poder entender el sistema.- desde mi punto de vista, la segunda gran preocupación de un político, una vez que consigue llegar al cargo de responsabilidad anhelado, es poder mantenerse en él. Esto es en ocasiones muy difícil, pues tu cargo al final es sólo uno, y los que quieren quitártelo suelen ser muchos. La guerra, mejor dicho, las guerrillas que dentro de un partido se pueden montar, no dejan de ser lo que ahora mismo puedes leer en la prensa y ver en la televisión. El caso Bárcenas no es sino las consecuencias de la guerra interna que ahora se vive en el PP para poder desplazar a Rajoy. El PSC y Pere Navarro, no es sino el efecto para desestabilizar a Rubalcaba. Todo es mucho más sencillo y se limita a uno de los instintos básicos del hombre: la supervivencia, al precio que sea-. Razón no le faltaba, pero mi indignación no había bajado ni un grado, todo lo contrario, estaba incrementándose por segundos.- Entonces, qué pintan, perdón, qué pintamos los ciudadanos, los votantes, en todo esto? -. Mi amigo me estaba mirando a los ojos, manteniendo la tensión. Se le notaba que disfrutaba, estaba tranquilo, cosa rara en él, que siempre estaba más nerviosos de lo humanamente deseable.- Nada, los ciudadanos no pintan nada, son un mal menor al que se debe contentar, se le saluda, se le habla, ríe o abraza, según la ocasión, pero que en el fondo, no figura entre las preocupaciones principales de un político-.

Debo reconocer que el desasosiego me invadió, esa indignación se había transformado en una sensación incómoda de náusea, como la bilis que sigue a una indigestión. NADA, LOS CIUDADANOS NO IMPORTAN NADA.

La verdad es lo que tiene, duele cuando se conoce y entiende, pero también tiene un efecto balsámico, pues no existe nada peor que vivir en la ignorancia, sin preguntarse el porqué de las cosas. Prefiero conocer de primera mano las que pueden ser las preocupaciones de un político, para poder entender mejor el “dantesco” panorama que vivimos, y con ello no hacerme grandes esperanzas de cambio, pues mientras lo que mueva a un político sean las dos preocupaciones antes descritas, me parece que la deuda de nuestro país no hará sino seguir subiendo, y subiendo, y….

(*) Indignado: adj. Que está muy enfadado o disgustado por algo que considera injusto, ofensivo o perjudicial

Me ha llamado mucho la atención el artículo que se publica en el país, en relación a la que parece ser el origen de la campaña para fijar un tope salarial a los máximos directivos de empresas privadas en Suiza. Como todo en la vida, la generalización tiene sus consecuencias. Una de ellas es que paguen “justos por pecadores”, pero la verdad es que en el caso del CEO de Swissair, creo que bien le habría venido no cobrar el bonus por llevar a la quiebra la empresa. Os aconsejo leer el link: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/08/actualidad/1362759556_276134.html

NOTA del autor: esta supuesta conversación puede o no haber tenido lugar en la realidad. Lo que si es cierto, es que es fruto de la opinión fácil del que escribe este blog, pero que si bien es cierto trata sólo de suponer porque estamos donde estamos, al final intentar provocar para ver si tenemos alguna posibilidad de avanzar hacia algo mejor. Espero no herir ninguna sensibilidad con ello.

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