A continuación os adjunto el post de un buen amigo, ABO. He hablado con varias personas de mi confianza y les he pedido colaboración en el blog. El objetivo es poder, aproximadamente una vez al mes, compartir opiniones diferentes de las pueda aportar el autor inicial del blog, para con ello darle más amplitud. Esta es la primera de estas colaboraciones, por lo que quedo muy agradecido a su autor, el padre de Carmen:
Viernes 17 de junio. Sol y mucho calor en Valencia.
JM, muchas gracias por invitarme a participar en tu blog, es para mí un auténtico placer.
Al hilo del último post y sus comentarios, me gustaría hacer una reflexión sobre España y uno de los capítulos más tristes de su historia, la Guerra Civil.
No voy a valorar si los que luchaban por un bando eran los buenos y los que lo hacían por el otro eran los malos. Creo que en ambos lados había gente buena y gente mala, y que muchos de estos últimos sacaron partido de la Guerra Civil acusando o ajusticiando a personas inocentes.
Entiendo que nuestros mayores puedan seguir sintiendo odio hacia al otro bando pues perdieron seres queridos y lo sufrieron en sus propias carnes. Comparto el deseo de los que quieren encontrar y recuperar los restos de sus seres queridos para poder darlos sepultura en un sitio dónde poder ir a visitarlos cada cierto tiempo. Pero lo que es indignante es la gente que, sin haber vivido aquella época, utiliza la Guerra Civil como arma para seguir dividiendo España en busca de su propio beneficio o el de su partido político. Creo que, al igual que ocurre (no siempre) con el terrorismo, la Guerra Civil española debería ser un tema que no debería utilizarse como arma electoral.
Yo no tuve que vivir esa época y, por tanto, me falta la autoridad que da la experiencia para hablar del tema. Pero es un asunto que siempre me ha interesado, sobre el que he leído bastante y del que he hablado mucho con gente que vivió en aquella época. Mi conclusión es que los españoles que luchaban en un bando y otro no eran tan diferentes, muchas veces, el motivo de luchar en un bando u otro dependía, simplemente, de si su pueblo estaba en zona republicana o en zona nacional. Uno de los comentarios que más he oído a personas que vivieron la guerra y que más les había marcado fue ver a hombres como castillos llorando de pena como niños. También especialmente triste era ver a las madres que despedían a sus hijos pequeños que marchaban a Francia o a Rusia con la seguridad casi absoluta de que nunca más los volverían a ver.
Afortunadamente, creo que los españoles hemos aprendido y hemos ido moderando nuestras posiciones ideológicas. Veo imposible que en los próximos 100 años (más allá ya no me atrevo) se pueda volver a dar una Guerra Civil en España, los españoles no somos tan tontos. Considero que aquellos que apelan a las dos Españas cometen una grave irresponsabilidad aunque, en mi opinión, ni siquiera ellos creen en la posibilidad de una nueva Guerra Civil, simplemente, la utilizan para meter miedo y conseguir beneficios electorales. Pero, OJO, tan malo es olvidar como hacer un mal uso de la memoria.
Imagino que todo el mundo la habrá visto pero, por si acaso, os recomiendo que veáis “La Vaquilla” de Berlanga. Tras ese toque de humor e ironía que tiene la película, se esconde lo que, en realidad, fue la Guerra Civil española, una guerra entre iguales, entre hermanos, entre parientes, entre vecinos, entre españoles.
Adjunto una foto de mi viaje (profesional) por Murcia, Alicante y Valencia. Mucho sol y mucho calor. Se trata del Puig Campana.
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