martes, 4 de octubre de 2011

GAME OVER o como un Octubre Negro puede ser la punta del iceberg llamado China (parte I)

Octubre de 2011 acaba de comenzar, y tiene pinta de venir cargado. Tradicionalmente ha sido un mal mes. Algunas personas lo definen como “el mes negro”, sobre todo a nivel financiero y de momento la historia ya nos ha dado varios ejemplos para ser cautelosos. Hoy me gustaría compartir con vosotros un pequeño análisis que empieza en Octubre, pasando por Grecia, para terminar en China. Y espero vuestros comentarios, porque como me pide a veces JC-S, esta vez he intentado ser directo, incluso cruzando la línea con ciertas referencias delicadas.
             Antes de empezar a escribir este post me he preparado un vaso de leche caliente con miel. Me duele un poco la garganta, y con ello consigo aliviar parte del dolor. Mientras pienso en como continuar, me quedo observando el vaso. Está a la mitad: medio lleno o medio vacío, según se mire.
             Al ver octubre medio vacío mi desasosiego es total. Muchos son los signos negativos que indican un mal final, y me limito a señalar algunos:

1.       El número de apuestas a la baja sobre el S&P500 durante el mes de octubre es “absolutamente asombroso” à alguien hará una gran cantidad de dinero si hay un desplome de la bolsa durante este mes.
2.       Los inversores han retirado más dinero de los fondos de inversión de EEUU en los últimos meses que después del colapso de Lehmann.
3.       Siemens ha sacado más de €1.000MM de dos bancos importantes en Francia y los ha depositado en el Banco Central Europeo.
4.       Grecia está a punto de experimentar un colapso en toda regla: sólo basta con escuchar a nuestra querida ministra Elene Salgado, que algunas veces miente más que Pinocho y dice tranquilamente que Grecia aguantará “ahora”, sin la ayuda económica de la UE, hasta noviembre.
5.       El economista jefe del FMI dice que la economía mundial ha entrado en una “nueva fase muy peligrosa”.
6.       Israel se ha deshecho de un 46% de sus bonos del Tesoro estadounidense y Rusia lo ha hecho en un 95% à me pregunto si saben algo que nosotros no.
7.       Los bancos centrales europeos están comprando más oro que vendiendo à es la primera vez que esto sucede en 20 años.
8.      
                Podría seguir añadiendo indicadores, pero creo que la imagen ha quedado bastante clara. Entonces, la siguiente pregunta que me quedaría responder es, ¿cómo puedo ver el vaso medio lleno? Eso mismo me pregunto yo y necesito hacer un esfuerzo para vencer a la negatividad que nos rodea, para evitar rendirme. Si miro las noticias en clave interna, el ánimo difícilmente me sube, y vayan dos ejemplos:
i)                    el Juez Del Olmo (instructor del 11-M) ha concluido en una sentencia de su juzgado de lo Penal número Dos de Cartagena, que llamar “zorra” a la esposa no constituye menosprecio o insulto, si quien utiliza este término lo hace para “describir a un animal que debe actuar con especial precaución” ;
ii)                   ii) tres directivos de Novacaixa cobraron €20MM de indemnización al abandonar la institución, dinero que sale de todos los españoles pues proviene del FROB (aquí se aplica el dicho de las ratas son las primeras en abandonar un barco que se hunde, lo malo es que estas ratas nuestras se han llevado parte del tesoro…).
                Entonces, ¿por qué debería ver octubre medio lleno?
                Humildemente, creo que mucho de los indicadores antes señalados están ya descontados, es decir el mercado ya tiene unos “stress cases” en los que la situación económica en 2011 e incluso 2012 es ciertamente complicada. Lo que tenemos que hacer es empezar a trabajar y conseguir que la recuperación empiece a observarse en 2013.
                Descontemos que Grecia va a dar suspensión de pagos (bailout), España cambia de presidente y se acometen nuevos recortes para reducir el déficit. Portugal se asoma al abismo de Grecia, Irlanda cumple con su parte del programa, el BCE europeo sigue comprando deuda de Italia y España, EEUU y su reserva federal deciden lanzar el EQ3 (Quantitative Easing 3), Berlusconi dimite y hay un cambio de gobierno en Italia, Francia tiene problemas para recapitalizar sus bancos, Alemania decide ser europea (olvidando aquello de que Europa es Alemania - entre otros motivos porque no le queda más remedio), se prepara auténtica deuda europea (los bien llamados eurobonos), y se da vía libre al Banco Central Europeo para que actúe como la Reserva Federal, con un criterio de miras superior al de sostener bajos los precios (hoy el peligro es la deflación, no la inflación), el euro se deprecia notablemente llegando a la paridad con el dólar, … se activa la economía, el paro se reduce, el consumo aumenta.
                Al volver a leer el párrafo anterior, la parte del octubre medio lleno, me pregunto si puede ser eso lo que ocurra o si realmente eso es lo que me gustaría que ocurriera. Intentar ser optimista puede ser complicado en determinadas situaciones. Ésta es una de ellas, pues nos movemos en una “cultura del miedo”. Son tantas las voces negativas a nuestro alrededor, muchas de ellas de personas serias y que hasta la fecha me han generado confianza, que me hacen dudar. En parte porque la historia se ha repetido muchas veces, y el hombre es el único animal capaz de caer dos veces en el mismo error, o las que hagan falta.
                Miedo me da pensar en 1933, cuando se inició el “New Deal” de Franklin D.Roosevelt –un programa de recuperación económica típicamente keynesiano- mediante una política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos de la Gran Depresión en EEUU, con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar una economía estadounidense herida desde el Crash del 29 (otro octubre negro) por el desempleo y las quiebras en cadena.
                Miedo me da, por las similitudes que podemos encontrar con la situación actual, pero más miedo me da pensar en que los efectos de esa Gran Depresión no se disiparon hasta 1941, con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Fue entonces cuando se hicieron tristemente verdad aquellas palabras de Keynes: “parece imposible políticamente, en una democracia capitalista, organizar el gasto público a una escala lo suficientemente grande como para llevar a cabo el gran experimento que probaría lo correcto de mis argumentos, como no sea en las condiciones creadas por una guerra”.
                Definitivamente, esta vez me quedo con el vaso medio vacío, pero no va a ser por todo lo descrito anteriormente, aunque algunos podéis pensar que ya es bastante. El verdadero motivo de mi tristeza lo dejaré para la segunda parte de este post. La parte en la que este Octubre Negro puede convertirse en la punta de un iceberg llamado China, país de 1.340MM habitantes, muchos menos que los de Grecia con unos 11MM, y en el que están pasando cosas que no atraen tanto la atención como lo está haciendo la crisis del país heleno. Pero deberían…
Pero la vida continúa y mientras observamos lo que puede depararnos, me gustaría compartir con vosotros el deseo de leer un libro, ganador del Premio Clarín 2011 y que próximamente publicará Alfaguara en España: “Lloverá sobre nosotros” de Luis Lozano y del cual Rosa Montero, como jurado del premio, ha dicho de él: “tiene una manera distinta de narrar, un murmullo. Desde que abres el libro te sumerge y te atrapa. Te atrapa como el zumbido de las abejas”. Espero que al menos, la literatura siga permitiéndome olvidar la “cultura del miedo”

viernes, 30 de septiembre de 2011

Y ya van 35

Hoy es mi cumpleaños, 35 años, que se dice pronto, pero todos ellos han sido muy, muy felices.
Cuando cumplí 30 años mi madre me felicitó como normalmente había venido haciendo durante los 29 años anteriores, pero en esa ocasión también me dio un consejo: “hijo mío, a partir de este momento disfruta intensamente todos los años de tu vida: viaja, sueña, come, ríe o llora, pero hazlo con mucha intensidad porque te darás cuenta que rápido van a pasar los años”. De momento han pasado 5 desde que me diera ese consejo y lo he intentado seguir al pie de la letra, bueno, siempre y cuando no tenga en cuenta el paso por el IESE, que aunque no me arrepienta de ello, seguro que no se ajustaba del todo a su consejo.
De momento he recibido la felicitación de muchos amigos, a los cuales siempre estaré agradecido por acordarse de este día tan especial para mí, y todavía espero que sean muchos más. Por ejemplo mi amigo JL, el futuro patrón de barco, que ha conseguido con su simple llamada alegrarme la mañana. Es difícil de explicar, pero es de aquellas personas cuya sonrisa es capaz de envolverte completamente, su tranquilidad y la forma de ver la vida siempre es una ayuda, motivo entre otros por los que soy feliz de encontrarme o al menos así espero entre sus amigos. También está mi hermano, el cual a las 7:20 am me llamó por teléfono. Menos mal que ya me había levantado, en caso contrario vaya susto. Hablar con mi hermano pequeño es algo especial, por la relación que tenemos y  aunque sea desperezándome todavía, siempre es una buena forma de empezar el día. Raúl, Zacarias, Adolfo,..., la lista es larga, pero soy una persona afortunada. de contar con ellos.
El plan se presenta bueno, o por lo menos así espero. Esta noche saldré a cenar con V, mi mujer, y eso sí, escogeré yo restaurante. Mañana será el turno para los amigos. En esta ocasión he pensado en hacer una cata de vinos, la 3.0, para lo que cuento con la ayuda de RAC, experto en vino donde los haya, por lo menos en lo que a beberlos se refiere. El plan es cata horizontal con vinos de Castilla la Mancha: el vínculo, tres patas (a lo mejor salimos a cuatro…), el linze,…y una sorpresa de Rioja o Ribera, para ver quién es el que acierta el vino trampa. La primera cata que hicimos, la 1.0, fue bastante apoteósica, sobre todo el final. Es lo que tiene la inexperiencia y beberse todas las botellas de vino de la cata…
Esta es la parte de las buenas noticias. La mala es que uno de mis primos, P, me llamó esta mañana también para felicitarme, lo normal, como siempre, bueno como casi siempre. Esta vez será diferente para él. Ha entrado en el ERE de su empresa y la semana que viene le despiden. Es joven, tiene dos hijos pequeños, su mujer no trabaja,…al menos tiene unos ahorros. Lo siento por él, lo siento porque no sé que puedo hacer para ayudarle, lo siento por los amigos que están en situación similar o han estado, lo siento porque además a todos ellos los conozco, con muchos he trabajado y sé que son muy buenos profesionales. Ya no están en la calle los peores, ahora también están los muy buenos.
Espero con esto no haberle agriado a nadie el fin de semana, entre otros motivos porque no merece la pena lamentarse y porque debo reconocer que hoy me niego a estar triste. Estos son los tiempos que nos ha tocado vivir y tenemos que afrontarlos mirando al frente, porque como mi madre me decía: “el tiempo pasa muy rápido, disfrútalo”.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA VERDADERA ESPECULACIÓN ES EL EXCESO DE DEUDA

El cine siempre me ha ayudado a entender mejor las cosas. Gracias a él he podido ser pirata, conducir coches a gran velocidad, cruzar las galaxias o conocer el amor de mi vida (y en esto último no entraré en detalles,… pero Amélie siempre será una película especial para mí).

Seguro que muchos de vosotros habréis sentido algo similar. Por poner un ejemplo, mi amigo Josechu, el cual creo, cuenta entre sus favoritas las películas Wall Street I y II. En éstas, nuestro héroe Gordon Gekko está “sembrado” en varias secuencias. Míticos son para algunos sus diálogos. Yo hoy quiero destacar una de sus frases: The mother of all evil is speculation: Leveraged debt”, la cual está de gran actualidad y me ha servido para poner nombre a este post.

            A lo largo de los últimos años, las empresas se han endeudado de forma masiva, si bien es cierto que existía una especie de “barra libre” en el mercado, pero actualmente no encuentran manera de recuperarse, viviendo en estos momentos una mala resaca. En primer lugar se ha producido un exceso de capacidad, entendiendo como tal: fábricas que ya no producen, autopistas de peaje por las que apenas circulan coches, nuevos desarrollos urbanos con casas vacías,… todo ello acompañado de una caída en sus retornos/ventas propiciada en gran medida por el descenso de la demanda, el aumento del paro, la falta de competitividad,… que a su vez les ha impedido reducir parte de su deuda, tal y como inicialmente habían previsto.

            Algunas de esas empresas habían presumido, allá por el 2005 de apalancamientos “estratosféricos”, que en muchos casos les permitieron endeudar proyectos en un 85%, lo cual en aquellos años nos parecía perfectamente lógico. La contrapartida era muy clara, unos retornos que iban a estar “prácticamente” asegurados. Seguro que algún insigne empresario habría puesto “su mano en el fuego” (como a mi amigo IP le gusta decir) para garantizar dichos retornos, pero tampoco fue necesario.

            Y en esta situación, la pregunta más sencilla que se me ocurre sería:“si un proyecto necesita un 85% de deuda para generar un pírrico retorno del 12-14%, ¿Cuánto vale realmente el “equity” del proyecto cuando el coste de capital sube?” Esto último es lo que ha estado ocurriendo en los últimos años, cuando la época de “vino y rosas” ha terminado. Hablar del coste de capital (equity) actual, cuando las ventas bajan cada año más, con un coste de capital (WACC) disparado, con una sobrecapacidad industrial y un exceso de suministro, resulta, incluso para mí, un tanto atrevido.

Entonces, llegados a esta situación, ¿y ahora qué?

            Para hacer honor al nombre de este blog y poder opinar, me gustaría invitaros en primer lugar a leer un artículo de Agustín Marco, para El Confidencial, que encontré el pasado fin de semana en su “A Corazón Abierto”:  http://www.cotizalia.com/opinion/corazon-abierto/2011/09/17/acs-y-sacyr-tiemblan-por-paris-en-una-bolsa-que-huele-muy-mal-6014/ . Este artículo es totalmente demoledor y podemos de alguna manera extrapolarlo a parte de la situación que se vive actualmente en las economías desarrolladas.

            Hace unos años, incluso antes del 2005, eran los bancos, y los franceses estaban entre los primeros (Calyon, Société Genérale, BNP Paribas,…), los que “se mataban”, entre ellos, para poder financiar empresas privadas, sobre todo ante grandes operaciones corporativas. De aquellos tiempos podemos destacar grandes proyectos de infraestructuras, siempre bajo el paraguas de Project Finance, o simplemente la toma de control de empresas cotizadas. Dentro de estas últimas es destacable la operación que hizo Acciona con Endesa y Enel, la de ACS con Unión Fenosa y Gas Natural o la que más recientemente han intentado, y sigue haciéndolo, Sacyr con Repsol/Pemex y ACS con Iberdrola.

            El por qué se pegaban por aquellos años, no puedo decirlo con seguridad, pero supongo que será una mezcla de: dinero barato, comisiones por operación, fantásticos bonus,… y claro, sin olvidar el “si no lo hago yo, lo hará el otro!”.

            Esa euforia inicial ya pasó. Ya no vemos en la prensa tan frecuentemente operaciones de este tipo, por no decir ninguna, y tampoco tenemos constancia de cómo van aquellas que se hicieron en su día. Es mejor taparlo todo, esconderlo en la parte más “al fondo” del balance, para que no se vea mucho, cerrar los ojos y seguir tirando para adelante, en  muchos casos refinanciando negocios que están tocados de muerte. En otras ocasiones, como bien me comentaba mi amigo AGG siempre pueden buscarse un “cabeza de turco” como Jerome Kerveil lo fue en Société Genérale y sus 4.900MM€ al hoyo o el más reciente de Kwekil Adoboli en UBS y sus 1.440MM€ para acusarles de fraude en operaciones de trading, pero nunca se sabe, a lo mejor es una nueva manera de sacar pérdidas a la luz sin reconocer errores…

            Y aquí debo hacer una mención al ilustre Del Rivero, presidente de Sacyr y maestro de tener cogidos por “los coj…” a media banca. Porque, no nos engañemos, ya lo dice Agustín Marco en su artículo. Si Calyon ejecutara las garantías, de su préstamo por Repsol a Sacyr (600MM€ de los cerca de 4.900MM€), tendría que darse unas pérdidas de 150MM€, que se dice pronto. Está claro que el más listo de la clase es el señor Del Rivero, que ni corto ni perezoso, en la nueva refinanciación (que debe conseguir para antes de diciembre) de su aventura en la empresa energética de turno, quiere que se articule según un “Project Finance”, ¡este tío es un crack! Ya lo que no sé decir es qué garantías corporativas le pedirán o él podrá ceder. Lo dejaremos para su próxima actuación de magia.

            Mientras, podemos centrarnos en la jugada que quiere hacer junto a sus nuevos amigos de PEMEX (que vaya por delante que mi buen amigo R vio a Del Rivero el pasado jueves 15 en el aeropuerto México DF y no creo que viniera de la Ribera Maya), de tal manera que, si toman el control de la empresa y consigan echar a Bufrau, creo que podemos augurar una futura desintegración, venta selectiva de activos, por aquello de pagar lo que se debe en prestamos (no, si al final va a ser un tío honrado y yo aquí criticándole…), traspaso de tecnología de Repsol hacia Pemex (aquí me tenéis que permitir que sea un poco patrio, o simplemente realista, porque Pemex va a recibir por unos míseros 1.600MM€ (lo que le ha costado pasar del 4,8% al 9,8% del accionariado en Repsol)), es decir, acceso a tecnología que Repsol utiliza para la exploración y producción, especialmente en aguas profundas, donde Pemex carece de experiencia, además de todo lo relacionado con el suministro de crudo que Repsol produce en Ecuador, y que podría ir a las refinerías mejicanas para poder balancear su oferta,. Esta operación, en otras condiciones debería costarle la friolera de entre 10.000MM€ y 30.000MM€, es decir lo que significaría hacerse con más del 50% de una empresa como Repsol, pero que en este caso le saldrá a precio de ganga.  

            Pues sí amigos, volviendo al tema central del post, tenemos un exceso de deuda. Deuda estatal, deuda autonómica, deuda local, deuda de las familias, deuda de las empresas, deuda…La verdad, raro es el que no debe algo. Sin embargo, no quiero ser demagogo, como dice mi amigo IP. La deuda en los negocios es necesaria, pero sin embargo hemos llegado a un punto en el que es excesiva y en algunos casos hasta se oculta, lo que genera incertidumbre e impide la reactivación de parte de la economía. Ese exceso de deuda es una losa que cada vez se hace más pesada.

            Un claro ejemplo podría ser Italia, país que ha sufrido un downgrade por parte de S&P en su deuda soberana, pasando de A+ a A, con perspectiva negativa. Parece ser que su plan de ajuste no ha sido suficiente, o puede que no se tenga confianza en el gobierno actual (el cual puede permanecer hasta el 2013), o simplemente que su deuda es excesiva. Y cuando se puede considerar que una deuda soberana o corporativa es excesiva? Aquí es donde todos están jugando al pocker y algunos lo hacen mejor que otros, pero de momento el que peor cartas lleva es Grecia, o eso creo…

Para terminar, me gustaría cambiar de temas y compartir con vosotros mí fin de semana en Bilbao. La excusa fue ir a ver un concierto, el primer acústico que este año ha dado “Love of Lesbian”, los cuales creo que os recomendé en algún post anterior. El concierto fue simplemente genial. Poco más de 250 personas en la sala Fever de Bilbao, con un cantante, Santi Balmes, en estado de gracia. Más de 2 horas de concierto inolvidable. Para los que tenéis dudas sobre vuestro próximo concierto, os recomiendo que les deis una oportunidad.

Como os comentaba, el concierto fue una excusa, porque me reconozco un enamorado de Bilbao, y la verdad es que no tengo claro a qué se debe. Muchos dicen que es una ciudad fea. Yo creo que no, puede que lo fuera, pero ahora ha cambiado. Debo reconocer que la compañía siempre ayuda y en este caso tanto ir con mi mujer como con los amigos, puede ser motivo más que suficiente. Si además te invitan a un Txoco a comer, en el que comparten contigo no sólo compañía, sino un buen vino y mejor comida (mi más caluroso abrazo a la familia G, a la cual estamos agradecidos por habernos tratado tan bien), pues no puede tener otro resultado, sino afianzar mis sentimientos hacia Bilbao y de ahí parte mi segunda recomendación de hoy: visitad Bilbao: La Alhóndiga, el Guggenheim, el ensanche, Arrese, el poteo, las Arenas y Algorta, las siete calles,…

martes, 13 de septiembre de 2011

DOS MANERAS DE LLEGAR A LA MISMA PLAYA

Para muchos de nosotros las vacaciones de verano ya se han terminado. Los pocos y más afortunados, todavía disfrutarán de algunos días a lo largo de septiembre, días que son todavía largos y en los que la luz adquiere un tono especial al atardecer. Hace poco, un buen amigo mío, JEZ, me dijo que uno de mis post, “UN DÍA GRIS”, le había dejado cierta sensación de “bajón”. No era mi intención. Para recompensarle un poco y recordando todavía las vacaciones, el post de esta semana es más…“fresco”, con la intención de que aquel que quiera recuerde algo de su verano: los paseos por la mañana para comprar el periódico, el vermut de la una, la caliente arena en la playa,…, y con ello podamos llevarlo un poquito mejor hasta el año que viene. 

                El barco se mueve suave, muy suavemente.

                Esta mañana nos hemos levantado con los primeros rayos de sol. Ayer lo organizamos todo: los refrescos, el agua, un buen vino blanco, algo de picoteo, unos sándwiches, lechuga y tomate, y por supuesto, unos helados. Hemos quedado a las 8:00 am en el puerto deportivo. Martín ha venido con sus hijos, Fernando, de seis años y Marcos, de nueve. Ambos son encantadores, además de buenos marineros. Además de Martín, Fernando, Marcos y yo, ha salido a navegar con nosotros mi mujer, Victoria. A ella le encanta el mar. Pocas veces la he visto perder la calma navegando, y la verdad siempre me he preguntado si se debe a que confía en mí o que tiene una conexión especial con el mar. Puede que sea algo de ambas cosas.

Martín lleva en España 5 meses. Antes estuvo casi seis años trabajando en Estados Unidos, en la zona de Nueva Inglaterra, cerca de Montpelier. A sus hijos les ha costado mucho el cambio. Al principio, cuando llegaron a “su nuevo colegio español”, lo que más les sorprendía y así se lo decían a Martín, era: “papá, papá, los niños en clase pegan”. Quién lo iba a decir, verdad. A Lucía, la mujer de Martín, el barco la marea, y mucho. Ya lo hemos intentado antes, y no tenemos biodraminas suficientes para ella. Al final lo pasa muy mal, tengamos olas o no. Lucía prefiere despedirse de nosotros en tierra firme. Tampoco se le presenta mal plan, zumo, café y bollos mientras lee tranquilamente el periódico en el café “L’eté” (el verano). Es un sitio muy agradable, no solo por el buen desayuno que puedes tomar, sino por la conversación de François. Nunca sabes que parte es verdad y que parte es mentira de lo que te cuenta. François llegó a España hace unos años y apenas nos dimos cuenta los habituales. Compró el antiguo café del puerto, lo limpió y lo pintó, dejó que el aire fresco y la luz volviera a entrar por sus ventanas. Hacía tiempo que en el viejo café no entraba tanta luz.

Como os decía, François apareció de la nada, con cierto halo de misterio: algunos decían que era un médico retirado, otros que había hecho fortuna en los negocios pero que había decidido retirarse joven y vivir de las rentas, los más soñadores veían en él a un antiguo miembro de la legión extranjera, cuyo pasado quería ocultar en ese nuevo café. La verdad es que fuera cual fuera la historia de François, a mí personalmente no me importa. Su café está demasiado bueno para querer saber más, y su conversación siempre me ha parecido sincera e inteligente. Además, alguien que ha leído a Céline, al menos merece mi respeto.
Hemos tenido suerte, el viento es constante y viene de levante, no muy fuerte, pero lo suficiente para disfrutar navegando. La sensación que tengo es muy especial, aunque ya la haya vivido antes muchas veces. Es difícil describir la libertad que te da algo tan antiguo y que los hombres llevan haciendo desde hace tanto tiempo como es navegar. Algunas veces salimos al mar sin una dirección fija, pero hoy es diferente. Quiero llevar a mis invitados a una de mis calas favoritas: Cala Trebaluger. Tardamos en llegar un par de horas, pero una vez allí, todo está tranquilo. Había pensado hacer un poco de snorkel con los niños y con un poco de suerte esperaba pescar algo. Siempre suelo llevar conmigo la pistola y los arpones, nunca se sabe. Además, la última vez que estuve por aquí me quedé con las ganas de coger un pulpo que al final se me escapó por los pelos. La verdad es que lo había visto Victoria, pero a ella le gusta más cuando todo está en la cazuela. Desde que lo ve hasta que llega a la cocina, eso es cosa mía. Dije que su relación con el mar era especial, ¿verdad? Creo que incluye no matar ningún pez o amigo de éstos que viva en el mar. En fin, de eso ya me encargo yo, siempre tiene que haber alguien haciendo el trabajo sucio.

                La verdad, me siento muy bien aquí en el barco, que se mueve suave, muy suavemente.

                La arena está caliente, muy caliente.

                Esta mañana hemos decidido hacer una excursión. Cogeremos el coche e intentaremos visitar alguna playa cercana. La del hotel es bonita, pero siempre está llena de gente y la verdad es que algunos son un poco maleducados, por no decir algo peor. En el hotel tenemos pensión completa y la verdad es que pensé que el año pasado iba a ser el último. Además de ser algo aburrido, siempre termino engordando con esos buffets tan poco dietéticos, bueno, a lo mejor es tanta comida la que tienen que siempre acabo comiendo más de lo que me apetece.

La culpa es de Juan Luis, mi marido, que siempre quiere esos paquetes de agencia en los que te dan todo hecho: avión, recogida en aeropuerto, pensión completa, excursiones organizadas, actuaciones por la noche, vuelta al aeropuerto, avión y si les dejas,…, casi se te meten en la cama contigo. La verdad es que Juan Luis es muy comodón, pero hoy no le va a quedar más remedio que moverse. Al tener pensión completa, podemos pedir un picnic para llevar: un par de sándwiches, una manzana, un yogurt, agua y una especie de zumo. Menos es nada.

He estado mirando en la guía de viajes y recomiendan varias calas. Después de intentar llegar a un consenso con mi marido, algo que en principio parecía difícil, consigo salirme con la mía. Iremos a una cala que me recomendó una compañera de la oficina: se llama Trebaluger. El único problema es cómo llegar, porque la verdad es que en el plano de carreteras no me queda muy claro. Nos ponemos en marcha después de desayunar, a las 9:00. Hemos madrugado, pero al menos todavía no hace un calor excesivo. Recogemos nuestros paquetes de picnic, que por cierto van en una caja un tanto ridícula, y salimos hacia el coche. Más o menos creo saber por donde tenemos que ir, pero no estoy del todo segura, tendré que esmerarme como copilota o a Juan Luis hoy le da algo.

La velocidad media de estas carreteras debe ser 75km/h. Nadie tiene prisa, especialmente los locales. Algunas veces creo que la gente de aquí nos deja entrar en sus vidas lo que dura el verano, es la única concesión que hacen. El otro día, mientras estábamos echando gasolina cerca de un polígono industrial, me llamó la atención lo tranquila que estaba la empleada, se puso a hablar con nosotros, pero poco a poco fueron viniendo más coches, hasta cinco, y una moto y de repente se le cambió la cara. Empezó a agobiarse. No sabía si cobrarnos o ir a servir a otro cliente, si llamar al compañero, que debía estar en el servicio con sus aguas mayores, o salir corriendo. La verdad es que me dio un poco de pena. En invierno habrá días que a lo mejor atiende a 5 coches en toda una mañana, pero ahora era diferente, es verano.

Después de dar varias vueltas, meternos por un camino de tierra que terminaba en una granja, arañar el coche con unos pinos y discutir con un lugareño por meternos en propiedad privada, volvemos a la carretera, preguntamos en el primer pueblo que vemos y nos indican que tenemos que dejar el coche en un aparcamiento y andar hasta la cala. Bueno, así hacemos un poco de ejercicio, pienso. Juan Luis no piensa lo mismo. Dejamos el coche y nos ponemos a andar, casi son las 10:00 am y empieza a hacer calor.

Al principio el camino es ancho y fácil, vamos paralelos al mar siempre, alternando zonas de playa con acantilados. Sin embargo, poco a poco el camino se hace más angosto, hasta que en algunos tramos se confunde con los árboles y nos cuesta seguirlo. Llevamos cerca de 1 hora andando y Juan Luis comienza a preguntarme cuanto queda. Al principio bromeo con él, como cuando era pequeña, íbamos al pueblo y mis padres me decían: “ya se ve” o “quedan 5 pueblos”. Creo que le hace gracia, supongo que sus padres también se lo dirían a él. El terreno cada vez es más complicado, para ser más exactos más roca que tierra y nosotros con chancletas: malditas flip-flop! La verdad es que nunca pensé que íbamos a tener que hacer este camino. Ahora empiezo a preocuparme, porque tenemos que tener mucho cuidado por donde pisamos. ¡Si nos torciéramos un tobillo sería lo que nos faltaba!, pero con chancletas es algo muy, muy fácil si no vas con cuidado.

Juan Luis ya no tiene ganas de bromear, además se ha bebido su botella de agua y está más enfadado por ello. Decido guardar la mía, apenas he bebido un sorbito, puesto que me tocará compartirla con él. Cuando llevo 20 minutos pensando que a la vuelta del siguiente acantilado o del siguiente árbol estará la cala que buscamos, empiezo a pensar que puede que nos hayamos confundido de camino, pero no quiero compartir todavía mis pensamientos con Juan Luis, prefiero darme otra oportunidad.

A las 12:20am llegamos, por fin, a ver la cala Trebaluger. Es como en la guía de viaje, como en las fotos, es preciosa. Rápidamente le pido la cámara a Juan Luis, y me pongo a hacer un montón de fotos: con él, sin él, los dos, de un lado, de otro,…de todas maneras no quiero tentar mucho la suerte y creo que lo mejor es que nos bañemos cuanto antes.

Llegamos a la playa y estamos solos, bueno si no contamos a las gaviotas. En la cala hay un barco velero, es muy bonito. Veo un par de niños, y tres personas mayores. Parecen muy contentos, creo que han pescado algo y están celebrándolo. ¡Qué envidia! Extiendo mi toalla y me conformo con disfrutar de esta playa, solitaria, a la que tanto nos ha costado llegar.

                Estoy feliz, mucho, aunque la arena esté caliente, muy caliente.

La recomendación de esta semana es de viajes. Para aquellos que no conocéis München, Munich para los españoles, durante las próximas 3 semanas se celebra el Oktoberfest (del 17 de septiembre al 3 de octubre). Es un festival especial, con mucha cerveza, nada barata por cierto, pero que merece la pena visitar al menos una vez en la vida. Eso sí, prepararos a madrugar. Si queréis entrar en una de las 11 tiendas oficiales (con capacidad para 1.000 personas aproximadamente) tendréis que estar allí sobre las 8:00 am, dispuestos a beber y mucho. Ya me contaréis…

martes, 6 de septiembre de 2011

ES CIERTO QUE NOS ACERCAMOS AL “POSIBLE DÍA INEVITABLE” O TODAVÍA PODEMOS HACER ALGO?

Para aquellos que me conocéis, soy una persona de naturaleza optimista, incluso en algunas ocasiones muy optimista. En general, este optimismo, me ha permitido a lo largo de mi vida enfrentarme a las situaciones que iban surgiendo. Y creo que hasta la fecha he salido bastante bien parado, por lo que no puedo quejarme. Hoy, he decidido seguir aplicando esta forma de ver la vida, aunque los tiempos que nos tocan vivir sean tan complicados y aunque escuchemos/leamos a todas horas expertos que nos recuerdan: “que vivimos una crisis, la peor que ha existido, que todavía no ha tocado fondo y lo que es peor que no es claro que exista una salida”. Pues llegados a este punto, quiero revelarme y decir que no, que soy optimista, que saldremos, que el camino va  a ser muy duro, que es responsabilidad de todos y que ahora no podemos mirar hacia otro lado buscando culpables, que el sistema no es perfecto y tenemos que cambiar muchas cosas, pero que esto no es nuevo pues ya en el pasado hubo guerras, crisis, hambrunas, epidemias,… y este momento histórico que vivimos actualmente no puede ser peor. Por todo ello, quiero desearos mucho ánimo y como dice una expresión muy española: “a coger el toro por los cuernos”!

                El sabado pasado V, mi mujer, y yo quedamos con unos amigos para cenar, R y P. Acabamos de volver de las vacaciones y tocaba enseñar el moreno que habíamos traído de la playa, recordar las comidas en el chiringuito, los espetos, esos tintos de verano a la sombra, los helados tomados, los tranquilos paseos,…compartir lo vivido y suavizar la vuelta a la rutina diaria. No habíamos pensado ningún sitio en particular dónde ir, pero nuestros amigos nos comentaron que el día anterior, viernes, habían salido sin reservar y estaban casi todos los sitios llenos. Se nota que es principio de mes, no debemos ser los únicos a los que el blanco sienta bien sobre la piel bronceada y la cuesta de septiembre todavía se presenta lejana, muy lejana.

                Como solemos hacer otras veces, quedamos en su casa y desde allí nos fuimos andando. Se trata de un paseo corto, de unos 30 minutos, hasta la zona de glorieta de Quevedo/Fuencarral. Resulta cómodo caminar cuesta abajo por la C/Bravo Murillo, con la temperatura agradable de finales de verano, pasar por delante de los Cines Verdi, donde a propósito se puede ver la primera película del planeta de los simios, gran Charlton Heston, en versión original, y mientras charlar tranquilamente. Mi amigo R está preocupado por la situación actual, económica y política, y me preguntaba a donde vamos a llegar. Por ejemplo, esta última semana hemos visto la aprobación exprés en el congreso de los diputados de la reforma constitucional para poner límite al déficit del estado, es decir el dinero que cada año puede pedir prestado el Estado. El acuerdo y su desenlace final ha sido el que muchos conocéis y el que no tengo intención de entrar a analizar. El mes de agosto, además, ha estado cargadito con el problema de la deuda, primero en EEUU y luego en Europa. Ayer lunes sin ir más lejos, las bolsas bajaron más de un 4%. En realidad, R me decía que no solo estaba preocupado, también está enfadado. Está cansado de escuchar/leer las mismas explicaciones en la prensa o televisión: la crisis subprime, la caída de Lehmann, la intervención de los bancos por parte de los estados para evitar el colapso, los problemas de la deuda en los PIGS, el aumento del techo de gasto público en EEUU, la recesión,…, y ver la ineptitud de los políticos que nos gobiernan, aunque ésto es algo que posiblemente compartamos más personas con él y si no os invito a leer el editorial hoy en  The Guardian: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/sep/05/global-financial-crisis-leadership-responsibility. La verdad es que la lista parece no acabar y siempre se habla de lo mismo. R considera que el sistema actual no funciona, que las reglas han cambiado y que se deberían tomar medidas de una vez por todas. Según él esto puede significar que deberían dejar de engañarnos y tendríamos que saber dónde estamos realmente para poder buscar soluciones.
                Volviendo al optimismo, intenté explicar a R, dónde entiendo yo, humildemente, que nos encontramos, y qué es lo que creo que se podría en parte intentar hacer. Para empezar, le recordé una metáfora que me explicó hace unos años un profesor de economía que tuve, Javier Diaz-Gimenez, al cual tengo gran aprecio y que nunca ha perdido el optimismo, por lo menos hasta la fecha. Javier me contó, que la situación actual le recordaba al “juego de la gallina”. El juego de la gallina lo hizo muy popular John Travolta en la película Grease. Para aquellos, pocos seguro, que no la hayáis visto, se trata de una carrera entre dos coches, pero esta carrera es diferente. Ambos coches se lanzan a toda velocidad hacia un precipicio. El que primero para es un gallina y por tanto pierde el juego. El riesgo del que gana, es que puede caer despeñado, si no frena a tiempo, y pasa a ser el nuevo muerto más valiente del lugar. Según Javier, España estaba jugando con el BCE y los países de la zona euro, los ricos, a este juego. El gallina en este caso sería España si pidiera la intervención del BCE, como le ha ocurrido a Grecia, Portugal e Irlanda, o el BCE si compra deuda española/emite eurobonos con consentimiento de países zona euro más ricos. De momento, teniendo en cuenta la compra durante agosto de deuda española por parte del BCE, parece que los gallinas no somos los españoles. Mi duda es si esto es realmente lo correcto y cuanto puede durar.

                En macroeconomía existe una ecuación muy sencilla: G + Z + INT = T + DEF, donde:

                G = gasto público (salarios de los funcionarios, inversión pública,…)
                Z = transferencias públicas (subsidios,…, “políticas sociales”)
                INT = costes financieros de la deuda (actualmente entre el 5 y 6%)
                T = recursos propios del estado: impuestos,…
                DEF = déficit público

                Si nos fijamos en la ecuación anterior podremos ver qué es lo que ha ocurrido los últimos años y que es lo que está pasando actualmente:

  1. A partir del 2009 con la crisis económica, los estados, y entre ellos el español intentaron activar la economía mediante inversiones públicas como el plan E o subsidios al desempleo cuando este se acababa. El objetivo era intentar pasar los “supuestos” años de crisis, todos hablaron de unos 3 años, y mediante déficit público activar la economía (teorías Keynesianas). Aumentaron G y Z, lo que supuso a su vez tener que elevar el DEF, puesto que en ningún momento se pensó en elevar la carga fiscal, T, todo lo contrario pues hubo reducciones del IRPF, por ejemplo. En número supuso pasar de un déficit en el 2008 del 3,8%PIB, (superior al 3%PIB que se puso como tope con la convergencia del euro, límite que Alemania fue la primera en romper), al del año 2009 que fue del 11,2%PIB.
                Aquí es donde veo uno de los primero fallos, sobre todo porque creo que el plan E, entre otros, supuso una forma de “alimentar” a las constructoras, seguir negando la existencia de una crisis, hacer nuevas aceras inútiles y empezar a dilapidar nuestro futuro. Otra opción podría haber sido invertir en investigación, educación, ayudas a nuevos empresarios emprendedores que generaran puestos de trabajo futuros y que a la larga podrían ayudar a aumentar nuestras exportaciones, pero no, se escogió en camino más sencillo: subvención a fondo perdido.

  1. La deuda pública española siguió aumentando. El déficit del año 2010 fue del 9,3%PIB. Al aumentar el déficit y viviendo una situación de crisis cada vez mayor, colocar deuda del estado español ha sido cada vez más complicado y los intereses que hemos tenido que pagar cada vez son mayores. Basta recordar lo vivido este verano donde se han llegado a pagar intereses por encima del 6%. Más déficit = más deuda = más intereses = ΔINT, los cuales en la situación actual se tienen que llegar a pagar, dentro de la ecuación anterior, aumentando nuevamente el DEF. En esta línea, las previsiones de DEF para el 2011 son del 6,2%PIB y para el 2012 del 5,1%PIB. La conclusión es que en 4 años aumentaremos un 30%PIB la deuda de España, no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que no ha servido de mucho.

  1. En el camino hemos vivido una subida del IVA, es decir de la parte llamada T en la ecuación, y en algunos sitios, como en Francia, se está estudiando subir los impuestos  a los más ricos. La idea es controvertida, porque las empresas en la recesión actual cada vez tienen más difícil su supervivencia, por lo que una aumento de impuestos a su vez a éstas podría ser la estocada. Se pueden subir los impuestos, yo diría que sí, pero siempre que signifique utilizar ese ingreso por parte del estado para generar verdadera riqueza.
                Entendido, o por lo menos esa era mi intención, como hemos llegado más o menos a este punto, la pregunta sería saber quién es el que nos ha prestado el dinero hasta la fecha? Quiénes son nuestros deudores? Aquí es donde podemos empezar a entender el juego de la gallina, porque dentro de la deuda de España, más del 60% está en manos de países europeos, principalmente Alemania, Francia y UK. Esta misma situación para los PIGS es todavía mayor, donde llega a ser del 70%. Pero, qué se entiende por el hecho de qué Alemania y Francia tienen el 45% de la deuda española? Significa que sus bancos, y detrás de estos, sus clientes, alemanes y franceses de a pie, son los que poseen dicha deuda. Así es como tiene lugar el juego de la gallina y nos explicamos porque se produce una “intervención” del BCE en la compra de deuda española e italiana, con la correspondiente intención de que los tipos de interés no sigan subiendo para poder colocarla y evitar el default de ambos países, beneficiándose así mismo, y a Alemania, y a Francia, y a sus ciudadanos. Por este motivo, el resto de agentes, llamémosles “mercados”, saben que pueden sacar cada vez una mayor “tajada”, porque Alemania y Francia no pueden permitirse el default, los impagos y la caída del sistema, los CDS son cada vez mayores y de vez en cuando escuchamos a gente como Soros, grandes especuladores de profesión, los cuales dicen que la única solución son los eurobonos, para que de esta forma repartamos entre todos los “euristas” nuestra ponzoña, la que nos hemos ganado algunos a pulso y de la que no se tiene del todo claro cómo salir.
                Llegados a este punto, y volviendo a la pregunta que me hice al principio, sí, creo que tenemos salida, aunque sea complicada. Cierto es que a nosotros ahora el tema de Grecia poco nos importa, incluso ni el de Irlanda, o Portugal, aunque a éste último, por cercanía estamos más expuestos. Ahora podría resultar sencillo empezar a buscar culpables, políticos de medio pelo, administraciones ineficientes, cajas de ahorros deficitarias, exceso de viviendas sin vender, los bancos, el euro,…, pero de qué nos sirve realmente? Cierta persona que conozco me mandó un video del 15M, cuyo link os adjunto: http://www.youtube.com/watch?v=HvvtG2JXwiI, el cual mientras lo buscaba, me permitió ver que había otro montón de referencias similares: http://www.youtube.com/watch?v=3DXJ0qPXrCA, y la verdad es que mientras los veía, me daba cuenta que podía estar más o menos de acuerdo pero que no me aportaban muchas soluciones. Se buscan culpables, se sienten engañados, hablan de violencia, de parados, de jóvenes y mayores,…de un montón de consignas e ideas, pero, qué soluciones aportaban? Lo que está claro es que los videos están hechos por profesionales, eso no lo puedo dudar, pero me apena no haber visto mensajes claros para salir de donde estamos, mensajes como:

  • Tenemos que trabajar más, ser más productivos, estudiar, cerrar los dientes y no mirar atrás, aprender de los compañeros que saben más, dejar de perder tiempo, dejar de lamentarse.
  • Tenemos que evitar la insolidaridad entre ciudades, comunidades, optimizando los recursos de los que disponemos.
  • Necesitamos invertir en la juventud, mejorar la educación, viajar fuera y aprender de otras culturas, hablar idiomas vecinos, buscar la excelencia de las siguientes generaciones, para que estén mejor preparadas y puedan enfrentarse a los retos futuros.
  • Tenemos que emprender, crear nuevas empresas, ayudar a que estás empiecen, para que luego puedan generar empleos y aumenten la producción y exportaciones de nuestro país.
  • Necesitamos cuidar a nuestro turismo, el cual ha vivido cifras record este año, pero que tenemos que mantener y mejorar, aumentando la oferta, ya sea gastronómica o rural.
  • Tenemos que apretarnos el cinturón y comprobar si no tenemos gastos públicos innecesarios. Mejorar el sistema sanitario para hacerlo más eficiente, exportar nuestros activos.
  • Tenemos que cambiar el sistema de las viviendas, fomentar el alquiler y dejar de construir pisos, intentar dar salida primero a las casas vacías repartidas por toda España, e intentar que vuelvan extranjeros a vernos como un sitió ideal donde vivir o retirarse.
  • Olvidarnos de nacionalismos, regionalismos, municipalismos y todas estas disputas estúpidas que no hacen nada más que multiplicar los organismos oficiales, muchas veces duplicados e ineficientes.
  • Debemos dejar de subvencionar sin una idea u objetivo claro. Necesitamos cambiar el sistema actual del INEM, donde los parados necesitan un trabajo no sólo para poder dar de comer a sus familias, sino por derecho y necesidad personal, y que a medio plazo permite devolver riqueza al estado. Tenemos que ayudarles a que se preparen mejor, a reciclarse, a servir a esta sociedad. Nos tenemos que reinventar y para ello necesitamos olvidar el sistema anterior.
  • Tenemos que pensar en el sistema de sindicatos tal y como se entiende en la actualidad, su financiación y su misión. No podemos vivir del pasado si ser moneda política. Se necesitan de verdad pero tienen que dar un paso valiente hacia delante y cambiar su forma actual.
  • Tenemos, debemos, necesitamos ser valientes, y esto no es algo de los otros. Es algo nuestro. Nosotros somos la clave, la llave, la solución, todos y cada uno de los españoles. Y va a ser duro, mucho, pero tenemos que ponernos a ello.                    
Para terminar, y como resumen, según paseaba con R, y veía toda la gente a mi alrededor, entendí que el problema y la solución son ellos, nosotros, yo. Los políticos de estos últimos años han sido muy malos. Otros vendrán, y no sé si serán capaces de hacerlo mejor. Sin embargo, lo que sí tengo claro es que todos debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad para poder salir, para poder mejorar nuestro país, pensando en la próximas generaciones, igual que hicieron nuestros padres con nosotros.

Recomendación de la semana: la película “Super 8”. Está muy bien! Tiene un aire a los Goonies, a ET, un aire muy fresco, con unos protagonistas, sobre todo la chica y el chico, que se salen. Me ha gustado bastante por lo que os animo a que paséis un buen rato.

viernes, 19 de agosto de 2011

DE MIS AVENTURAS Y DESVENTURAS CON LAS LINEAS AÉREAS, LOS GASTOS INNECESARIOS DE LAS ADMINISTRACIONES Y OTROS TEMAS…

Viernes 18 de agosto_Comienzan las vacaiones

Antes de comenzar con el post de esta semana, me gustaría felicitar a mi amigo Raúl por su 35 cumpleaños, para que siga al menos otros 35 más siendo tan especial. Además no puedo olvidarme de Iván y Sergio, los cuales van a ser padres en unos días, para que sus hijos sean al menos tan felices como hasta ahora lo han sido sus padres. Y ahora el post:

Ayer estaba en el aeropuerto de Bilbao, esperando para coger mi avión de vuelta a Madrid. Hora de salida estimada 17:35. Por alguna extraña razón, Iberia, la compañía con la que volaba, decidió que era mejor salir a las 21:30. Qué coincidencia, pues a esa misma hora había otro vuelo a Madrid con la misma compañía. Supongo que os imagináis la jugada: “tenemos 2 aviones casi vacíos, pero al juntarlos, podemos casi llenar uno”. Dicho y hecho, total, tampoco es mayor problema, los clientes, pasajeros, o “ganado”, podemos llamarlo como quieran, siempre ha sido muy obediente y esta ocasión no va a ser menos.
Y así quedó la cosa, me dieron un refrigerio, es decir botella de agua y sandwich infumable, me recorrí más de 10 veces los pasillos del aeropuerto, admiré la estructura de Calatrava y comprobé lo poco funcional que es (¡peores controles imposible!), observé a otros pasajeros, los cuales al principio estaban cansados, luego se fueron mosqueando para terminar con un enfado de narices (sobre todo los que perdieron sus conexiones y tenían que hacer noche en Madrid), puse una reclamación,…y ¿al final para qué? Para nada. Eso sí, llegué cansadísimo a casa y el Barcelona FC volvió a ganar a mi Madrid, pero bueno ese es otro tema…
Así son los viajes, los organizas con toda tu buena intención y luego ellos cobran vida propia. Lo mejor de todo es que mi objetivo era viajar a San Sebastián. Madrid-Bilbao-coche a San Sebastián y vuelta. Para los que no lo sabéis, están de Semana Grande por San Sebastián y que me perdonen l@s donostiarras, siguen siendo “igual de aburridas”. Apenas verás pañuelos al cuello por las calles, como en Bilbao o Pamplona. Eso sí, ciertas cosas allí nunca cambian: i) la ciudad es preciosa; ii) los pintxos están para chuparse los dedos y iii) el tiempo y el chirimiri de siempre te fastidia el día, ¡qué pena!
Seguro que algunos os preguntaréis porqué volé a Bilbao cuando podía haberlo hecho directamente al aeropuerto de San Sebastián, en Fuenterrabía. Muy sencillo, en éste último apenas existen frecuencias/conexiones y tampoco es que esté muy cerca del centro de San Sebastián, que los 30 min en coche no te los quita nadie. Llegado a este punto, me pregunto, ¿para qué está abierto el aeropuerto de San Sebastián?. Rectifico, ¿para qué está abierto el aeropuerto de San Sebastián, Santander, Zaragoza, León, Granada?…por no decir los de Castellón y Ciudad Real, que a este último no vuelan ni mis amigos de Ryanair! Se trata de una más de “las inversiones” que nuestros queridos políticos hacen a costa de nuestros bolsillos. Sí, el de todos, para luego poder presumir diciendo: “señores conciudadanos, yo…fulanito de tal…en este preciso momento, me comprometo a ponerles un aeropuerto en la ciudad…menganita de tal”, pero eso sí, lo que nunca nos dirá es que ninguna compañía aérea lo considera rentable, y que no tendrá más remedio que subvencionar a los Vueling, Airberlín de turno o lo que es peor a Ryanair, “la Garrapata”.
¡Viva la economía de mercado! Si Adam Smith levantara la cabeza y viera lo perfectos que son ahora los mercados, seguro volvía espantado de nuevo a su descanso eterno.
Sinceramente, la única explicación que le encuentro a este dispendio subvencionador es que carecemos de políticos ó lo suficientemente valientes ó lo suficientemente preparados para tomar ciertas decisiones. Me voy a tomar la confianza, con vuestro permiso, de hablar de algunas medidas que tomaría:
1.       Cerrar aeropuertos no viables económicamente, muchos de los cuales además tienen a menos de 120km otro aeropuerto, que a su vez podría mejorar la oferta al consolidar vuelos.
2.       Prescindir de administraciones públicas redundantes. Recordemos que la administración tiene como mínimo 4 niveles: central, autonómico, local y diputación. A cada uno le dejo decidir donde metería la tijera y sólo recuerdo la última frase de Ana Mato esta semana: “sí, ahora que hemos ganado nosotros las elecciones vamos a cerrar diputaciones, ni hablar”. Ante semejante argumento, me quedo sin palabras.
3.       Privatizar aquellas sociedades privadas de capital público creadas al albur de la bonanza económica, que actualmente son como agencias de colocación de empleo (colocar a familia y amigos para que luego me voten), que se encuentran a su vez financiadas por las Cajas de turno y en las que la TIR,  VAN o rentabilidad son expresiones extrañas, como si fueran chino mandarín.
4.       Afrontar una reforma laboral seria, enfrentarse al problema de una educación deficiente (pilar para una sociedad productiva futura), invertir en tejido industrial, en proyectos emprendedores,…, olvidarnos un poco de la construcción como único motor de la economía y generador de empleo, y sobre todo, trabajar, trabajar más y de forma más productiva.
Bueno, creo que podríamos añadir más elementos a cambiar. Yo sólo he señalado algunos, y podéis estar más de acuerdo o menos con ellos, pero en lo que seguro coincidimos es en las ganas de ayudar a cambiar esta situación económica actual, a salir de la recesión, a crear puestos de trabajo, a permitir que los jóvenes de nuestra sociedad se integren y evitar así perder una generación,… y a otro montón de buenos propósitos que seguro cada uno tenéis en vuestro interior.
Empecé este post de forma negativa, pero casi se me ha pasado el enfado de ayer. Seguiré volando, y seguiré visitando San Sebastián, porque como poco, es especial. Su festival de cine, sus paseos por la Concha, el barrio viejo, las comilonas,…dejando siempre de lado a los “extorsionadores” que están a cargo actualmente de la ciudad, porque ese tema es otro, que sólo los vascos pueden resolver.
Me quedo sin embargo con ganas de hablar de las famosas “posiciones a corto” que se prohibieron la última semana, de la crisis de la deuda europea/americana, de las teorías económicas para salir de esta crisis: Keynes, Friedman, Von Misses o Stiglitz, del cierre del interbancario, del paro, del JMJ, del calor…esto último me gusta. Me voy huyendo del calor de Madrid, por lo que las próximas semanas no os daré la paliza con ningún post, pero espero volver con las pilas cargadas, siempre y cuando todo siga en su sitio a mi vuelta.
Recomendación musical: Love of Lesbian (http://www.youtube.com/watch?v=tZapJzlivGY) tocan el 17 de septiembre en Bilbao, en Santana 27. Para los que no conocéis la ciudad ni el grupo, puede ser una buena excusa. Ya me contaréis…

lunes, 8 de agosto de 2011

El mito de la caverna actualizado por mi amigo RR


Días convulsos son los que nos han tocado vivir, peores los ha habido, sólo necesitamos un poco de valor para ser felices. Y como ejemplo adjunto el post de un gran amigo, el que se creía "muy ojitos azules", que nos ha querido abrir parte de su mundo, de forma sincera y sencilla.

              Hace 2400 años, Platón describía en su alegoría de la caverna una metáfora en la cual un grupo de hombres, encadenados desde su nacimiento, únicamente podían mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Detrás de ellos, se encontraba una hoguera y la entrada de la cueva que daba al exterior. Por el pasillo del muro circulaban hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectaban en la pared que los prisioneros podían ver. A falta de otro conocimiento, estos hombres encadenados consideraban como única verdad las sombras de los objetos, totalmente ajenos a la realidad de los objetos que las proyectaban y a la realidad existente fuera, al aire libre.
                Platón, continuaba la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una vez asumida esta nueva situación, el mismo hombre era conducido hacia fuera de la caverna, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc.) fundamento de las anteriores realidades. La alegoría acababa al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para "liberar" a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que según la historia no hacía más que conseguir que éstos se rieran de él, afirmando que sus ojos se habían dañado, cegados por el Sol. Empecinado, cuando el prisionero libre intentaba desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos, molestos, llegaban al punto de matarlo.
Pues bien, tras el paso de un par de milenios, lo que en su momento era una metáfora empleada por Platón como referencia alegórica a un mundo sensible e inteligible, hoy en día se ha convertido en un fiel reflejo de nuestra realidad. Y lo ha hecho de una manera totalmente literal, tan literal que da miedo.
En las últimas décadas, todo ha ido muy rápido. Tras millones de años viviendo en este planeta como parte integrante de él, hemos pasado en tan solo 50 años a rediseñar totalmente nuestro mundo y la manera en que lo vivimos. De manera fugaz e imperceptible, nos hemos adentrado en las entrañas de la tierra, abandonando el aire fresco, la luz del sol, el ritmo de las estaciones...y lo peor es que no nos hemos dado ni cuenta.
Nos hemos introducido en la caverna del mundo urbano, donde las estalactitas y estalagmitas han sido cambiadas por hormigón y asfalto. La urbe se ha convertido en una burbuja, una "caverna" en toda regla, pero donde la roca ha sido suplantada por cartón piedra, moqueta de oficina y pvc. Al adentrarnos en nuestra vida "moderna", nos hemos alejado del medio natural y de la vida simple, asumiendo la normalidad de anormalidades como el tráfico, la individualidad, la prisa por llegar a ningún lado y el ruido que calla esa conciencia que nos pide encontrarle un sentido a nuestra vida. Hemos cambiado lo fundamental por toneladas de lo superfluo, y hemos alicatado y amueblado esa caverna con tiendas, centros comerciales y multicines, que nos hagan la estancia mas agradable y nos ayuden a colmar ese vacio incolmable. Y lo hemos hecho tan bien, que ya se nos ha olvidado lo que significaba vivir ahí fuera.
 Hemos cambiado las cadenas de Platón por eso que llamamos "carrera profesional" y por un sistema de valores que equipara el éxito personal a la acumulación de objetos materiales. Si bien el dinero se inventó para dar libertad a las personas, hoy en día lo hemos convertido en nuestro grillete mas resistente. Ya no se trata de un medio, sino de un fin, pero un fin que nunca se alcanza, ya que por desgracia para nosotros "mas" o "mucho" son adverbios indefinidos que nos condenan a una frustración igualmente indefinida, donde la meta siempre se aleja y nunca se franquea al final de la carrera.
Sin darnos cuenta, desde el momento en que nacemos, vamos cediendo alegremente esa libertad absoluta con la que nacemos, y vamos invirtiendo nuestra vida, tiempo y ansias en incorporar a nuestras muñecas grilletes dorados y pesadas cadenas de plata: Compramos un gran coche y ya no salimos por miedo a que lo rayen; nos mudamos a casas mas grandes donde poder acumular mas objetos disponiendo al final de menos espacio; contratamos seguros mas caros para aliviar el creciente pavor de ser privados de tantas cosas como disponemos; dedicamos muchos años a formarnos y especializarnos profesionalmente perdiendo a los ojos de la sociedad todo "derecho" a hacer algo diferente si nos viene en gana; perdemos el sueño por no poder comprar ese nuevo aparato 100 gramos más ligero que el que ya tenemos; tiramos nuestro tiempo eligiendo entre miles de canales de televisión...Por si fuera poco, y como nada es gratis, para poder adquirir las cadenas y  mordazas de oro más exquisitas y preciosas, seguimos canjeando nuestra mayor libertad (las horas de vida) por trabajos que no llenan el alma pero si la cuenta, y pasamos el tiempo mostrando con orgullo a los demás prisioneros lo bien que nos quedan puestas.
Las sombras de la alegoría han cambiado, pero también siguen estando ahí mismo. Encadenados, no podemos disfrutar de la asombrosa realidad y nos conformamos con sombras, con sucedáneos creados por nosotros mismos que nos despiertan los pocos recuerdos que aún nos quedan de las maravillas del exterior y que nos hacen la pérdida más llevadera. No solo buscamos sombras, sino que soñamos con ellas, las devoramos. Hoy en día vemos documentales televisivos como si retrataran la vida en otros planetas, donde aparecen osos polares virtuales que ahí estarán siempre en DVD pase lo que pase con los hielos. Desde nuestra cómoda caverna, nos embarcamos en juegos de rol donde asumimos la vida de seres "extra-cavernarios" y soñamos con mundos de fantasía donde montañas épicas, grandes desiertos e interminables bosques llenos de animales asombrosos son el escenario de aventuras llenas de noches al raso y de valores no monetarios como la amistad, el valor, el honor. Soñamos con la Tierra Media, con Avalon, con Hogwarts y Tatooine sin darnos cuenta de que a la puerta de nuestra caverna se encuentra un paraíso con los paisajes, luces, amaneceres, fenómenos y criaturas más asombrosas que podamos imaginar. Tan cortas son las cadenas, que ni siquiera podemos acercarnos a nuestros compañeros cautivos, y para comunicarnos con ellos debemos hacer uso de ordenadores o redes sociales donde la persona es cambiada por un avatar o imagen pixelada y el contacto humano es canjeado por un puñado de "me gustan" o de números en un marcador de seguidores.
En ciertas ocasiones, algunos de los prisioneros decidimos hacer una incursión al exterior, y abandonamos la caverna de manera fugaz. Acostumbrados a las tinieblas y a vivir en un mundo de sombras, salimos sin embargo al aire libre con gruesas gafas de sol, que filtran lo que vemos y reducen la brutalidad del choque que supone conocer la realidad. Nos apuntamos a viajes organizados a lugares donde conocemos la realidad extra-cavernaria, que nuestras gafas se encargan de descremar mostrando un mundo alicatado desde un camino balizado. Un camino desde el que fotografiamos a nativos disfrazados de nativos y hacemos safaris nocturnos en las "selvas" de las plantaciones de palma, donde comemos hamburguesas y pizza en la taiga boreal y disfrutamos del golf en los desiertos del Namib. Estas incursiones, fugaces, breves y realizadas por turnos, terminan casi siempre por acallar toda urgencia por abandonar la caverna y son más que suficientes para saciar las ansias de libertad, al menos por un tiempo. De vuelta a la caverna, nos colocamos de nuevo los grilletes con esa seguridad de haber visto y vivido todo lo visible y lo vivible. Tachado, hecho, "done that, being there". Hogar, dulce hogar.
Algunos sin embargo salen rana, o quizás sufren de reminiscencias del pasado que atormentan sus mentes. Se preguntan por qué cuando al mirar sus manos, no ven doradas alhajas incrustadas en piedras preciosas, sino grilletes, y por qué han perdido todo interés en las sombras proyectadas, siempre las mismas y de contornos borrosos. Se preguntan porque, si teniendo ya todo lo que deben tener para ser felices, no lo son. Un día, ante los atónitos ojos de sus compañeros, regalan sus grilletes, rechazan las gafas de sol que se les ofrecen y abandonan la caverna. Fuera, descubren el olor de la hierba húmeda, sienten el ruido de la brisa en las hojas de los árboles, descubren el ruido del silencio, cuentan uno tras otro amaneceres y atardeceres, descubren el color de la sombra de la Tierra, improvisan, exploran, descubren,... y viven. Ahí fuera, olvidan su complejo de bicho raro y descubren que no están solos, que hay más gente como ellos. Entre las caras que allí ven, descubren rostros conocidos de antiguos compañeros de cautiverio que un día desaparecieron de la cueva sin dejar ni rastro y que provocaron luto y desconsuelo entre sus habitantes. También descubren gentes "atrasadas" y "asalvajadas" que parecen claramente, y de manera "inexplicable"  disfrutar plenamente de una vida en equilibrio con el medio y donde la felicidad no se mide con pertenencias, sino con felicidad misma. Nativos de las selvas, aborígenes de tez oscura, inuits de los hielos y habitantes de las estepas viven en comunión con la naturaleza, parecen formar parte de ella, dan lo que toman y toman lo que necesitan, viven vivencias y sienten sentimientos.
Tal es la revelación, tal es la intensidad de la experiencia de conocer ese mundo exterior, que como en la historia de Platón, el ex-cautivo vuelven corriendo a la caverna, sin poder esperar para contar la increíble historia a sus compañeros. Vuelve pensando que tal es la belleza y la satisfacción de estar ahí fuera, que tan pronto como sus ex-colegas de cautiverio le oigan, correrán a la salida de la cueva, entre gritos y expresiones de euforia...
Como en la alegoría platónica, el resultado no es el esperado. El ex-cautivo, cambiado, irreconocible y transformado, explica apasionadamente lo que ha vivido ahí fuera, y despierta emociones del todo perturbadoras entre sus compañeros. Algunos le escuchan con envidia y excitación, pensando en la gran suerte que ha corrido su compañero y lamentándose de su imposibilidad para seguir sus pasos, tantas son las alhajas que rodean su cuello, sus muñecas y sus tobillos, y tanto es el esfuerzo que les ha costado conseguirlas. Prefieren buscar excusas que les hagan conformarse con las sombras, que les convenzan de que la caverna, ya con moqueta y jacuzzi, no esta tan mal al fin y al cabo.
Otros, sin poder o querer creer lo que escuchan, prefieren pensar que su ex-compañero está loco, que el Sol le ha cegado los ojos y nublado la razón, y que todo lo que cuenta no son más que embustes e insultos a lo que tanto trabajo les ha costado construir. En ocasiones, llevados por la ira, llegan a matar a ese mensajero perturbador que amenaza con llenar la caverna de preguntas e inconformismo, e intentan a toda costa que ningún otro de sus habitantes abandone la cueva, para evitar que el problema se repita.
En ocasiones sin embargo, algunos, encandilados con las palabras que escuchan, deciden abandonar la caverna. A la vista de que con palabras solo no basta, y previniendo la incredulidad general a la vuelta de su excursión hacia la realidad, algunos fugitivos deciden coger una cámara de fotos con ellos, o un pedazo de papel y un lápiz, o una guitarra, o una cámara de video. Una vez fuera, maravillados, utilizan esos útiles no limitándose a retratar fielmente lo que ven, sino lo que sienten. Y crean fotografías, escritos, películas y canciones que ayuden a comprender no solo como son las cosas en el maravilloso mundo exterior, si no a comprender las emociones y sentimientos que esas maravillas despiertan al vislumbrarlas.
Aunque la verdad es aún desconocida para la mayor parte de la gente y la caverna esta aun hasta los topes, poco a poco más y más individuos sienten la necesidad de unirse a esos que, no contentos con lo que ven, o mejor dicho, con lo que no ven, deciden liberarse de sus cadenas y acercarse a la entrada de la cueva. Una vez allí, lo que ven desencadena un momento de revelación que les habrá cambiado para siempre. Y poco a poco, los que se dejan convencer convencen y las primeras grietas de la cueva comienzan a aparecer, por mucha escayola que algunos en su interior se empeñen en colocar.
Es con este grupo de parias que el humilde autor de este post se identifica e intenta cada día formar parte y convencer a otros de hacer lo mismo. Cargado con una cámara al hombro, intento todo lo que puedo "abandonar" la seguridad de la caverna, el mundo material, el mundo urbano, el mundo virtual, el mundo mundanal. E intento salir ahí fuera, "vivir vivencias" como diría el célebre alpinista Pérez de Tudela (otro paria que abandonó la caverna hace muchos años) y traerlas a la cueva para compartirlas con el resto de mis compañeros. Y lo hago, como en la historia de Platón, para intentar convencer a los que me rodean de que no es oro todo lo que reluce, o de que hay cosas que relucen mucho más que el oro. Convencerles de que lo superfluo nunca colmará la necesidad de lo necesario, y de que eso tan necesario no estará ahí para siempre si no lo valoramos en su justa medida. Convencerles, por otro lado, de que se puede soñar despierto y de que el Paraíso se encuentra, al fin y al cabo, a la entrada de la cueva. Y mientras tanto, se me ocurre que quizás para asegurar el éxito en mi tarea, necesite esa mejor cámara que acaba de salir al mercado, o comprarme ese otro trípode, hacer ese aun más exótico viaje...y me pregunto, no estaré intentando volver a la caverna, sin darme cuenta?
Rafael Rojas
Fotógrafo de la naturaleza e Ingeniero de Caminos "retirado a los 30"