domingo, 10 de marzo de 2013

QUIÉN VA PRIMERO?


File:FreaksPoster2.jpg
La actualidad pública en los últimos días está siendo en cierto modo una repetición de despropósitos en cualquier nivel u orden social en el que te fijes. Las instituciones, ésas tan alabadas en el pasado, se están convirtiendo en un circo, incluso peor, en una casa de locos, a modo y semejanza de la famosa película de Tod Browning: “la parada de los monstruos”. Ya sea Italia, España, Venezuela o Corea del Norte, no importan donde. La gran farsa está montada.

Por aquello de mirar a corto, es decir en la parte más cercana, España, me gustaría compartir con vosotros una pequeña charla que tuve hace poco con un amigo, de profesión político, y cuyo nombre e inclinación política no es importante, pues las conclusiones pueden aplicarse a todos por igual.

Este amigo, en origen, era amigo de otro amigo mío. Enrevesado, verdad? Lo que quiero decir es que en el círculo más cercano de las personas que conozco, colegio, universidad, trabajo, no tengo el placer de contar con muchos políticos entre ellos, entendiendo como tal el que vive de dicho “negocio”. Coincidencias de la vida, el que era mi amigo, me pidió, por favor, ayudara a su vez a su amigo, el político, por un tema relacionado con las infraestructuras de transporte, negocio que no me es ajeno, y que para el político, estaba resultando un quebradero de cabeza. Bueno, para él y para su partido, pues no sabían cómo enfocar el problema. Como resultado, nos reunimos en varias ocasiones, para de alguna manera intentar orientarle, y sobre todo evitar se confundiera, con las alternativas que tenía. El resultado creo fue muy interesante para él, motivo por el que a mi modo de entender quedó agradecido conmigo, y más que justificada razón para que hayamos seguido viéndonos desde entonces.

En una de estos encuentros, en concreto una comida que tuvo lugar no hace mucho, yo, el de lafácilopinion, estaba un poco indignado (*). Tanta noticia “cutre”, y que nada tenía que ver con los problemas reales que estamos viviendo, había conseguido revolverme el estómago, “once again”. Los sobres de Bárcenas, el díscolo Pere Navarro, el duquesito empalmado, el ministro corsario de hacienda,…Pasadas unas semanas, seguimos en la misma línea: el nuevo alcalde de Ponferrada, La Cospedal y su amiga “Esperanza”, la deuda española, el señor Berlusconi,…a todo esto, le sumamos una comparecencia del presidente del gobierno de España, Don Mariano, para dar su explicación sobre el caso Bárcenas, pero en la que no admite preguntas. Y como no existe nada mejor que seguir el ejemplo del que manda, ahora, sus ministros deciden hacer lo mismo, comparecencias sin admisión de preguntas. Ya no comparecen los lunes, no admiten preguntas, no dan explicaciones a los ciudadanos, y seguimos en el mismo punto, perdón, peor que hace un año y medio: más impuestos, más paro, más deuda, peor perspectiva.

Explicado el motivo de mi indignación, la cual trasladé a mi amigo, el profesional de gremio, el político, muy tranquilo, como suele ser habitual, me contesto: .-te entiendo perfectamente, y comparto en gran medida tu indignación y desasosiego-. Como no puede ser de otra manera, me quedé boquiabierto. No esperaba tanta franqueza por su parte, si bien es cierto que siempre hemos hablado con total libertad, compartiendo en ocasiones puntos de vista y divergiendo en otros.

.-Tú problema es, que no entiendes todavía cuáles son las dos grandes preocupaciones de un político-. Me dijo mi amigo. Yo por mi parte, aunque en otras ocasiones me había podido hacer una composición de los mapas mentales que siguen aquellos que rigen nuestros destinos, no pude dejar de manifestar abiertamente mi curiosidad.- Pues tú dirás, nadie como aquel que “bebe de la fuente” puede mejor decir el sabor que tiene-. Estaba claro que mi amigo tenía ganas de hablar ese día. A diferencia de otras ocasiones, hasta ese momento, no me había pedido total discreción, o la tan famosa: “lo que hablamos debe quedar entre nosotros”. Ese día no había sido así.

.- La primera preocupación de un político es poder llegar al poder, entendiendo como tal un cargo de responsabilidad en el que de alguna manera puede ver satisfech@ su deseo de “mandar”. Cada uno a su manera, se va colocando, apoyando u oponiéndose a las diferentes facciones o grupos dentro del partido, para de alguna forma poder prepararse y ser “elegible” para un cargo de responsabilidad-. En este punto, debo decir que cargo de responsabilidad es aquel en el que puede ejercerse y disfrutar de lo que realmente se persigue durante tanto tiempo, es decir, el ordeno y mando. Ministeriables, secretarios de estado, directores, presidentes de empresas públicas, consejeros, más directores, alcaldes, diputados, senadores,…y una larga lista de puestos, para los que se debe luchar durante años, con el cuchillo entre los dientes.- No te estoy hablando de conseguir un trabajo, como cuando haces una entrevista en una empresa, te estoy hablando de muchos años “tragando mierda” para poder colocarte en la parrilla de salida y optar, si además tienes un poco de suerte, al cargo político en cuestión-. La verdad es que tenía lógica lo que me decía mi amigo.- Y cuál es la segunda preocupación del político?-.Le pregunté yo.

Como si hubiera sido gallego, y recordemos que últimamente ser gallego es bueno en política, me contestó con otra pregunta.- Qué piensas tú?-. Difícil cuestión debo reconocer, pues en las más de las ocasiones, parece que hacen todo lo contrario a lo que la lógica dicta.- Supongo que hacer un buen trabajo, servir a aquellos que les han votado, conseguir la re-elección y con un poco de suerte, pasar a la posteridad como alguien que hizo un buen trabajo, y sobre todo colocarse en algún consejo de administración o empresa privada en la que poder hacer uso del poder de lobby o influencia durante años trabajada, vamos, monetizar tantos años en política!-. Silencio. Mi amigo cogió la copa de vino, bebió, se limpió los labios con la servilleta y se quedó pensativo. Más silencio.

.-Tienes parte de razón, pero no creo que realmente lo que has dicho sea la segunda preocupación del político. Es posible que sea algo que venga después, una vez salvada la primera y la segunda preocupación que ahora te diré-. Otra vez silencio. Qué cabrón! Como sabe manejar los tiempos. Sabía que estaba totalmente entregado, pues mi indignación va muy a la par con el morbo que me genera poder entender el sistema.- desde mi punto de vista, la segunda gran preocupación de un político, una vez que consigue llegar al cargo de responsabilidad anhelado, es poder mantenerse en él. Esto es en ocasiones muy difícil, pues tu cargo al final es sólo uno, y los que quieren quitártelo suelen ser muchos. La guerra, mejor dicho, las guerrillas que dentro de un partido se pueden montar, no dejan de ser lo que ahora mismo puedes leer en la prensa y ver en la televisión. El caso Bárcenas no es sino las consecuencias de la guerra interna que ahora se vive en el PP para poder desplazar a Rajoy. El PSC y Pere Navarro, no es sino el efecto para desestabilizar a Rubalcaba. Todo es mucho más sencillo y se limita a uno de los instintos básicos del hombre: la supervivencia, al precio que sea-. Razón no le faltaba, pero mi indignación no había bajado ni un grado, todo lo contrario, estaba incrementándose por segundos.- Entonces, qué pintan, perdón, qué pintamos los ciudadanos, los votantes, en todo esto? -. Mi amigo me estaba mirando a los ojos, manteniendo la tensión. Se le notaba que disfrutaba, estaba tranquilo, cosa rara en él, que siempre estaba más nerviosos de lo humanamente deseable.- Nada, los ciudadanos no pintan nada, son un mal menor al que se debe contentar, se le saluda, se le habla, ríe o abraza, según la ocasión, pero que en el fondo, no figura entre las preocupaciones principales de un político-.

Debo reconocer que el desasosiego me invadió, esa indignación se había transformado en una sensación incómoda de náusea, como la bilis que sigue a una indigestión. NADA, LOS CIUDADANOS NO IMPORTAN NADA.

La verdad es lo que tiene, duele cuando se conoce y entiende, pero también tiene un efecto balsámico, pues no existe nada peor que vivir en la ignorancia, sin preguntarse el porqué de las cosas. Prefiero conocer de primera mano las que pueden ser las preocupaciones de un político, para poder entender mejor el “dantesco” panorama que vivimos, y con ello no hacerme grandes esperanzas de cambio, pues mientras lo que mueva a un político sean las dos preocupaciones antes descritas, me parece que la deuda de nuestro país no hará sino seguir subiendo, y subiendo, y….

(*) Indignado: adj. Que está muy enfadado o disgustado por algo que considera injusto, ofensivo o perjudicial

Me ha llamado mucho la atención el artículo que se publica en el país, en relación a la que parece ser el origen de la campaña para fijar un tope salarial a los máximos directivos de empresas privadas en Suiza. Como todo en la vida, la generalización tiene sus consecuencias. Una de ellas es que paguen “justos por pecadores”, pero la verdad es que en el caso del CEO de Swissair, creo que bien le habría venido no cobrar el bonus por llevar a la quiebra la empresa. Os aconsejo leer el link: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/08/actualidad/1362759556_276134.html

NOTA del autor: esta supuesta conversación puede o no haber tenido lugar en la realidad. Lo que si es cierto, es que es fruto de la opinión fácil del que escribe este blog, pero que si bien es cierto trata sólo de suponer porque estamos donde estamos, al final intentar provocar para ver si tenemos alguna posibilidad de avanzar hacia algo mejor. Espero no herir ninguna sensibilidad con ello.

domingo, 17 de febrero de 2013

EL SUEÑO DE PODER ESCONDERSE Y NO SER VISTO POR NADIE

En los tiempos que corren estoy seguro que a más de uno le gustaría poder parar el tiempo, incluso dar marcha atrás al reloj, poder arreglar ciertos deslices cometidos, corregir esa avaricia desmedida e incluso la falsa creencia de que nada ni nadie puede tocarnos. Pero claro, la realidad es la que es, y todavía no se puede viajar al pasado.

Otra posibilidad sería esconderse, desaparecer, que no te puedan encontrar ni los jueces, ni la prensa, ni la policía, ni tu mujer. Este sistema puede decirse que es más realista, aunque tampoco es sencillo, pasaportes de por medio.

Supongo que para nadie será difícil pensar en posibles candidatos. Los Urdangarían, Torres, Bárcenas, Sepúlveda, y ahora la última celebrity Pristorius. Pobres de ellos, todo el mundo hablando sobre sus intimidades como si de fascículos de una novela barata se tratara. A caso ya no puede uno ir a Canadá a esquiar si le apetece? Es un pecado saludar a tu cuñado, príncipe él, cuando la selección española de Balonmano gana su segundo mundial?

Por mi parte, por aquello de ayudar, y porque estoy un poco harto de la “presunción de inocencia” de algunos, o de la hipocresía de casi todos, me gustaría compartir con vosotros un cuento de los hermanos Grimm, los cuales como sabréis están muy de moda por su 200 aniversario. El cuento se llama “la liebre de mar”, y creo ilustra lo que se puede llegar a hacer cuando uno se encuentra desesperado, y que de una u otra manera todos alguna vez llegamos a sentir. La necesidad de esconderse,…, la posibilidad de lograrlo:

“Érase una vez una princesa que tenía en el piso más alto de su palacio un salón con doce ventanas, abiertas a todos los puntos del horizonte, desde las cuales podía ver todos los rincones de su reino. Desde la primera, veía más claramente que las demás personas; desde la segunda, mejor todavía, y así sucesivamente, hasta la duodécima, desde la cual no se le escapaba nada de cuanto había y sucedía en sus dominios, en la superficie o bajo tierra. Como era en extremo soberbia y no quería someterse a nadie, sino conservar el poder para sí misma, mandó pregonar que se casaría con el hombre que fuese capaz de ocultarse de tal manera que ella no pudiese descubrirlo. Pero aquel que se arriesgase a la prueba y perdiese, sería decapitado, y su cabeza, clavada en un poste. Ante el palacio se levantaban ya noventa y siete postes, rematados por otras tantas cabezas, y pasó mucho tiempo sin que aparecieran más pretendientes. La princesa, satisfecha, pensaba: “Permaneceré libre toda la vida”. Pero hete aquí que comparecieron tres hermanos dispuestos a probar suerte. El mayor creyó estar seguro metiéndose en una poza de cal, pero la princesa lo descubrió ya desde la primera ventana, y ordenó que lo sacaran del escondrijo y lo decapitasen. El segundo se deslizó a las bodegas del palacio, pero también fue descubierto desde la misma ventana, y su cabeza ocupó el poste número noventa y nueve. El menor se presentó entonces ante su alteza, y le rogó que le concediese un día para reflexionar y, además, la gracia de repetir la prueba tres veces; si a la tercera fracasaba, renunciaría a la vida. Como era muy guapo y lo solicitó con tanto ahínco, la princesa le dijo: —Bien, te lo concedo; pero no te saldrás con la tuya. Se pasó el mozo la mayor parte del día siguiente pensando el modo de esconderse, pero fue en vano. Cogiendo entonces una escopeta, salió de caza, vio un cuervo y le apuntó, y cuando se disponía a disparar, el animal le gritó: —¡No dispares, te lo recompensaré! Bajó el muchacho el arma y se encaminó al borde de un lago, donde le sorprendió un gran pez, que había subido del fondo a la superficie. Al apuntarle, el pez exclamó: —¡No dispares, te lo recompensaré! Le perdonó la vida y continuó su camino, hasta que se topó con una zorra, que iba cojeando. Disparó contra ella, pero erró el tiro, y entonces le dijo el animal: —Mejor será que me saques la espina de la pata.  Él así lo hizo, aunque con intención de matarla y despellejarla; pero el animal dijo: —Suéltame y te lo recompensaré.

El joven la puso en libertad y, como ya anochecía, regresó a su casa. Al día siguiente había de esconderse; pero por mucho que se quebró la cabeza, no halló ningún sitio para ello. Fue al bosque, al encuentro del cuervo, y le dijo: —Ayer te perdoné la vida; dime ahora dónde debo esconderme para que la princesa no me descubra. Bajó el ave la cabeza y estuvo pensando largo rato, hasta que, al fin, graznó: —¡Ya lo tengo! Trajo un huevo de su nido, lo partió en dos y metió al mozo dentro; luego volvió a unir las dos mitades y se sentó encima. Cuando la princesa se asomó a la primera ventana no pudo descubrirlo, y tampoco desde la segunda; empezaba ya a preocuparse cuando, al fin, lo vio, desde la undécima. Mandó matar al cuervo de un tiro y traer el huevo; y, al romperlo, apareció el muchacho: —Te perdono por esta vez, pero como no lo hagas mejor, estás perdido. Al día siguiente se fue el mozo al borde del lago y llamando al pez, le dijo: —Te perdoné la vida; ahora indícame dónde debo ocultarme para que la princesa no me vea. Reflexionó el pez un rato y, al fin, exclamó: —¡Ya lo tengo! Te encerraré en mi vientre. Se lo tragó y bajó a lo más hondo del lago. La hija del rey miró por las ventanas sin lograr descubrirlo desde las once primeras, con la angustia consiguiente; pero desde la duodécima lo vio. Mandó pescar al pez y matarlo, y, al abrirlo, salió el joven de su vientre. Resulta fácil imaginar el disgusto que se llevó. La princesa le dijo: —Por segunda vez te perdono la vida, pero tu cabeza adornará, irremisiblemente, el poste número cien. El último día, el mozo se fue al campo, descorazonado, y se encontró con la zorra. —Tú que sabes todos los escondrijos —le dijo—, aconséjame, ya que te perdoné la vida, dónde debo ocultarme para que la princesa no me descubra. —Es difícil —respondió la zorra poniendo cara de preocupación; pero, al fin, exclamó: —¡Ya lo tengo! Se fue con él a una fuente y, sumergiéndose en ella, volvió a salir transformada en comerciante de ganado. Después hubo de sumergirse, a su vez, el muchacho, reapareciendo transformado en liebre de mar. El mercader fue a la ciudad, donde exhibió el gracioso animalito, reuniéndose mucha gente a verlo. Al fin, bajó también la princesa y, prendada de él, lo compró al comerciante por una buena cantidad de dinero. Antes de entregárselo, dijo el comerciante a la liebre: —Cuando la princesa vaya a la ventana, escóndete bajo la cola de su vestido.   

Al llegar la hora de buscarlo, la joven se asomó a todas las ventanas, una tras otra, sin poder descubrirlo; y al ver que tampoco desde la duodécima lograba dar con él, le entró tal miedo y furor, que, a golpes, rompió en mil pedazos los cristales de todas las ventanas, haciendo retumbar todo el palacio. Al retirarse y encontrar a la liebre debajo de su cola, la cogió y, arrojándola al suelo, exclamó: —¡Quítate de mi vista! El animal se fue al encuentro del mercader y juntos volvieron a la fuente. Se sumergieron de nuevo en las aguas y recuperaron sus figuras reales. El mozo dio gracias a la zorra, diciéndole: —El cuervo y el pez son unos aprendices comparados contigo. No cabe duda de que tú eres la más astuta. Luego se presentó en palacio, donde la princesa lo aguardaba ya, resignada a su suerte. Se celebró la boda, y el joven se convirtió en rey y señor de todo el país. Nunca quiso revelarle dónde se había ocultado la tercera vez ni quién le había ayudado, por lo que ella vivió en la creencia de que todo había sido fruto de su habilidad, y, por ello, le tuvo siempre en gran respeto, ya que pensaba: “Éste es más listo que yo”

Los cuentos siempre intentan enseñarnos algo, los de los Grimm sobre todo. La astucia para poder salvarse de una muerte cercana no tiene que ser siempre entendida en sentido literal. Existen muchas formas de muerte. El descrédito, la pobreza, la cárcel, una mirada de un hijo a un padre preguntándole si es cierto todo lo que de él se dice. Esconderse puede ser una buena solución, y algunos lo logran. Detrás de las faldas de su mujer, o detrás de las faldas de la casa Real son buenas opciones. Presumir de la información que se posee y que puede llevar a la ruina al presidente del gobierno o a tu partido político hasta hace poco son también formas de esconderse. Cada uno simplemente utiliza sus mejores armas, como en el cuento utilizó nuestro mozo al cuervo y al pez. Las víctimas no importan cuando el fin es grande. Eso es algo que muchos piensan.

Por mi parte prefiero dejarlo aquí, pues la náusea es tal, que me puede llevar a escribir algo de lo que pueda arrepentirme. De momento me quedo con el cuento, muy bonito desde mi punto de vista y seguro que por muchos desconocido.

lunes, 21 de enero de 2013

CARETAS FUERA, QUIEN ES QUIÉN EN ESTE JUEGO DEL PODER

Cuando todo parece que empieza a mejorar, y hasta mi muy respetado Daniel Lacalle empieza a ver algún signo de cambio: http://blogs.elconfidencial.com/economia/lleno-energia/2013/01/19/cleptocracia-creacion-de-valor-y-marca-espana-7955, nuestra oligarquía dirigente se esfuerza en arrancar cualquier brote de recuperación y sobre todo de esperanza que asome. Noticias como las que hemos conocido a lo largo de esta semana sobre supuesta corrupción de políticos y sobres de dinero negro, resultan seguro oportunas para aquellos que tienen intereses en ellas, pero para el resto de la ciudadanía son un autentico mazazo.

Puede decirse más alto, pero creo que no más claro: tengo serías dudas sobre la honradez de aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir nuestros destinos. Tengo dudas, entre otros motivos porque no parece que exista una clara intención, por parte de nadie, de aclarar las dudas que ya se han sembrado. Estoy de acuerdo en que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, pero seguro que muchos coincidirán conmigo en que al menos es deseable, parecer que se quiere aclarar cuánto de cierto o falso existen en las informaciones. El hecho de que nos traten, a los ciudadanos, como ignorantes, me resulta complicado de aceptar. Los tiempos en los que el pueblo no votaba quedaron lejos, tiempos en los que no sabíamos leer o escribir, o en los que las mujeres eran ciudadanos de segunda, tiempos pasados que parece algunos añoran para no tener que dar ahora explicaciones.

Tengo dudas de todos, y de todos los colores. De los partidos nacionales mayoritarios que se han repartido el poder durante los últimos 30 años, pues a veces creo piensan que sólo tienen que esperar a que el partido en el poder cometa errores, escándalos de corrupción o ineptitud a la hora de dirigir el país, para posicionarse y recuperar el poder. De los partidos nacionalistas, porque en muchas ocasiones sólo anhelan poder montar su propio chiringuito local, a imagen y semejanza del que tienen a nivel nacional PP y PSOE, para poder hacer lo mismo que ellos. De nosotros mismos en ocasiones también dudo, pues al final parece que somos capaces de aceptar todo. Pero y si realmente, no vale todo? Acaso los políticos no han entendido nada?

Ahora empiezo a entender la película “El señor de los anillos”. Imaginemos que el anillo es el poder (nacional, autonómico o local), y todos quieren poseerlo. La atracción es tan grande que son muy pocos los que pueden sobreponerse a su influjo. Mandar, ordenar, recibir pleitesía, adulaciones, fama, y al final poder. Pero quién y cuántos están detrás de ese poder, quiénes son los que tienen ese anillo del que se habla en la película. Muchos, son conocidos pero existen otros todavía por conocer.

Los Filesa, Malaya, Campeón, Pokemon, Gürtel, Urdangarín, Baltar, .... , Barcenas, son tantos y han ocurrido en tan poco tiempo, que en muchas ocasiones llegan a superarme. Entiendo que la ley sobre la financiación de los partidos políticos debe cambiarse de una vez, pues ya son muchas las sombras y dudas. Entiendo que no todas las personas que se dedican a la política son culpables, si bien es cierto que las que están manchadas salpican a las honestas. Lo que no llego a entender del todo es si en cierta medida, los políticos corruptos que han dado tratos de favor a cambio de sobres, casas, coches o cuentas en Suiza, no son un motivo más de la situación de crisis económica a la que hemos llegado y llevamos padeciendo las personas normales en los últimos años. Tampoco entiendo todo el juego cortesano que seguro se desarrolla en Génova. No llego a entender por qué ahora y no hace un año, sale a la luz todo lo relacionado con Barcenas y con los supuestos sobres. Parece una vendetta orquestada por alguien dentro del partido que quiere cargarse a Rajoy. Puede que sólo sea eso, un juego más por el anillo de poder. Uno de tantos que han tenido lugar en el pasado y seguro volverán en el futuro.

Mi mayor preocupación es cómo quedamos los ciudadanos de a pie. La gente normal que lucha cada día para poder sobreponerse a la crisis. Las familias que llevan años haciendo esfuerzos con la esperanza que cambié la situación trágica que viven, con la esperanza de volver a encontrar un trabajo, o poder sentirse nuevamente personas normales. Porque la verdad no es otra sino que el 25% de la población española vive por debajo del umbral de la pobreza, la verdad es que son muchas las familias que tienen  que recurrir a los bancos de alimentos para poder dar algo de comer a sus hijos. Porque la verdad es que son muchos los que viven de la pensión de los abuelos, o están hacinados en casa de familiares, pues se quedaron sin su propia vivienda.

Qué piensan todas estas personas de las noticias de supuestos sobres de entre 5.000 a 15.000€/mes en dinero negro a los políticos provenientes de supuestos tratos de favor? Qué pensarán nuestros amigos europeos a los que pedimos esfuerzos y ayuda para nuestros agujeros en Bankia o a los que queremos sigan financiándonos infraestructuras? Qué piensan en la BBC, la cual tanto gusta de hacer un reportaje sobre lo cómicos que somos los españoles, incluso para llegar a parece patéticos? Así podría seguir haciendo preguntas, de difícil respuesta por cierto, sin poder resolver ninguna de ellas posiblemente. De momento y por aquello de pedir poco, lo que si me gustaría es que pudiera cumplirse el título de este post, y de alguna manera, los posibles implicados en tramas de corrupción que existen actualmente, se quiten la careta, para que al menos los ciudadanos podamos conocer un poco mejor quién es quién en este juego para conseguir el “anillo del poder”. No estaría demás que se convocara una comisión de investigación, pero esta vez una de las que investigue de verdad, con independientes al frente. No estaría tampoco demás que Rajoy, presidente del gobierno, se comunique con nosotros, los ciudadanos que le votamos. Y para terminar, no está demás que paren de decir "no me consta" cuando les preguntan desde la prensa por la presunta trama. La frase se puede escuchar una o hasta dos veces, pero no es bueno utilizarla como el mantra que permitirá salvarles de las consecuencias de decir la verdad. No sé si a ellos les consta, pero a los ciudadanos o por lo menos a mí, si quiero que me conste.

Y por cambiar un poco de tema, me gustaría recomendaros disfrutar de las fotos de mi buen amigo Rafael Rojas, las cuales adjunto en este post. Acaba de ser elegido como finalista en los Hasselblad Masters Awards 2014. En dicho concurso existe una parte de voto popular. Muchos de los que leéis este blog sois conocedores de la obra de Rafael. Para los que todavía no habéis tenido todavía ocasión de ver sus fotos, os invito a que lo hagáis pues es una maravilla poder ver paisajes, animales o edificios con sus mismos ojos, un privilegio que al menos por mi parte desde hace años hago. Pero mientras, sí que me gustaría pediros un poco de apoyo para él, y para ello sólo tenéis que entrar en el enlace que adjunto y así seguro podamos ayudarle entre todos a colocarse donde se merece, muy arriba: http://www.hasselblad.com/Masters/2014/Finalists/rafael-rojas.aspx?category=Wildlife

 

lunes, 14 de enero de 2013

EL FRACKING Y LA ÚLTIMA PELÍCULA DE MATT DAMON, “PROMISED LAND”

Estaba hace pocos días hablando con unos amigos sobre la última película de Matt Damon, “Promised Land”, y de cómo había sido financiada por el gobierno de Abu Dhabi. Lo que más nos llamaba la atención, sin haber visto todavía ninguno la película, era como un gobierno, es decir un gobierno que posee el 9% de las reservas de petróleo del mundo, se había metido a financiar una película en la que abiertamente se realiza una crítica o se genera una cierta alerta sobre lo que representa el “fracking” o “fracturación hidráulica horizontal” para la extracción de gas no convencional. ¿Coincidencia? posiblemente no.
Lo que pudo ser una conversación normal, evolucionó hacía una abierta discusión en relación a la viabilidad y sobre todo en los efectos que dicha técnica, el fracking, puede tener en el futuro sobre el medio ambiente y con ello sobre las personas, es decir nosotros.  

A mis amigos y a mí siempre nos han gustado las películas post-apocalípticas del tipo Mad Max, Soylent Green, Omega Man,..., y con ello imaginarnos las consecuencias que nuestros actos pueden tener en generaciones futuras, ya no por cuestiones altruistas, sino posiblemente más por el morbo que los mundos de Heston O Gibson en dichas películas crean. Si además los amigos en cuestión son ingenieros industriales, gafapastas, algunos de ellos dedicados a la energía, por lo menos a su generación, terminas encontrándote en esta situación. En las conclusiones iniciales sacamos que a priori uno pareció apoyar la técnica, el joven, y otros dos no terminan de verlo. Por mi parte preferí permanecer sin pronunciarme todavía y no decantarme por uno u otro bando.

Para poder tener una opinión fundada, o por lo menos un poco más, desde aquella conversación he intentado leer algo más en relación al proceso de fracking. Me ha sorprendido saber que lleva más tiempo del que pensaba en operación, pero más me ha sorprendido el “limbo” en el que se encuentra actualmente. Parece claro que en los EEUU es donde más pueden verse las consecuencias a corto plazo, por llevar más tiempo en funcionamiento. Pero al tratarse de un país en el que los lobbys son tan poderosos, tampoco se sabe nada con seguridad en la actualidad, por lo que me imagino debe existir allí un choque de trenes (potente lobby del petróleo y el no menos potente lobby minero/productor de gas). Estados como New York (Búfalo City) o Pensilvania están han decidido parar en seco cualquier extracción, licencia o actividad relacionada con el fracking, por lo menos hasta que exista algún tipo de certeza de las consecuencias que tiene.

Las consecuencias,..., malditas ellas. Si no tuviéramos que pensar siempre en ellas, qué fácil sería todo.

Llegado a este punto, conviene hacer un pequeño resumen sobre aquello de lo que estoy hablando. La fractura hidráulica horizontal o fracking se utiliza para la extracción del gas en esquistos o pizarra (rocas de baja porosidad). El gas de pizarra se encuentra atrapado en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los 5.000 metros). Dado que la pizarra tiene una permeabilidad muy baja, el gas está distribuido en pequeños poros o burbujas, muchas veces microscópicas, no conectadas entre sí, lo que hace necesario romper las capas de pizarra para conseguir reunir el gas y que fluya hacia la superficie para ser recogido.

La fractura hidráulica horizontal consiste en hacer una perforación vertical hasta la capa de pizarra. A esta perforación se le pone un tubo de acero, con un recubrimiento de cemento para proteger los acuíferos de los aditivos químicos que posteriormente se utilizan. Una vez se alcanza la pizarra se realiza una perforación horizontal, a través de la propia capa de pizarra. Esta perforación horizontal tiene, como media, un kilómetro y medio, aunque puede llegar hasta los 3 km. Una vez se ha realizado la perforación horizontal en la capa de pizarra se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas. Una vez provocadas estas fracturas se inyectan, por etapas, miles de toneladas de agua a muy alta presión, mezclados con arena y aditivos químicos.

Este agua a presión fractura la roca liberando el gas que luego, junto con el agua, la arena y los aditivos retorna a la superficie (retorna entre un 15 y un 80% del fluido inyectado). Entre los aditivos químicos utilizados se encuentran benzenos, xilenos ó cianuros, hasta llegar a unas 500 sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas. El fluido de retorno también trae a la superficie otras sustancias que pueden contener las capas de pizarra. Es muy común que estas rocas contengan sustancias muy peligrosas, tales como metales pesados (mercurio, plomo…), radón, radio o uranio, y otros elementos radiactivos que llegan a la superficie. Cada plataforma puede acceder únicamente a una pequeña área del yacimiento que se pretende explotar, por lo que es común que se dispongan múltiples plataformas sobre el mismo, y que se requiera una superficie lo suficientemente grande como para permitir el despliegue y almacenaje de los fluidos y el equipo necesario para las operaciones de fractura y las perforaciones horizontales.

Qué miedo da tener información, lo mejor siempre vivir en la ignorancia, ahora lo primero que me viene a la cabeza es parar automáticamente con esta técnica, olvidarla cuanto antes y no poner en riesgo a los seres humanos. El riesgo de la contaminación de las aguas superficiales (ríos) y de los acuíferos mediante las sustancias químicas inyectadas, la cantidad ingente de agua y arenas que son necesarias inyectar en proceso, la difícil gestión de los residuos resultantes o la baja TRE (tasa de retorno energético), es decir la relación entre la energía obtenida y la que se utiliza, y que “dicen” se sitúa entre 2 y 5 (muy lejos del petróleo que está en 15 o la energía eólica en 18), me hacer dudar y mucho.

Sin embargo por otro lado, e intentando aplicar un poco de sentido común (la información sin su procesamiento no sirve de nada), me pregunto si no hemos estado haciendo ya cosas similares durante muchos años, siglos, como raza humana, llevando un poco al límite a la naturaleza y con ellos a nosotros mismos. Acaso, los romanos, cuando se dedicaban a extraer el oro de la zona del Bierzo, es decir, en la zona de las Medulas, no dejaron patente su agresividad? O va a resultar ahora que las centrales térmicas o las nucleares son mucho más seguras y saludables a nivel medioambiental? En algunos casos me hace gracia, pues la locura proteccionista del ser humano llega a tal punto que nos hace parecer o hasta ser tontos. Sirva de ejemplo Francia, los cuales no quieren saber nada del fracking. Normal, para eso ya tiene sus centrales nucleares funcionando a todo trapo. Y los chinos, qué decir de ellos. No nos preocupemos, que ya se encargarán en breve de ponerse manos a la obra con arena, agua y productos químicos a sacar gas no convencional. Y si no démosles un poco de tiempo.

El ser humano tiene una clara dependencia energética, es un hecho, y hasta que no se produzca una inversión de ésta dependencia, es decir, nos dediquemos a consumir cada vez menos (o tengamos aparatos que consuman menos), tendremos que seguir investigando nuevas fuentes de energía o nuevos procesos de extracción de dichas fuentes. Esto no significa que debamos olvidar las consecuencias, en absoluto, esto significa que debería ser justo seguir investigando las cosas buenas/malas de esta técnica, pero conociendo de forma pública los resultados, que posiblemente sea lo que más echo en falta. El hermetismo a mí siempre me hace dudar, vamos me da miedo, y tanto como haya en relación al fracking, menos creeré en dicha técnica, pero si ocurre lo contrario y tenemos información acerca de los pozos en explotación y de la situación ambiental que los rodea, mejor y más confianza podrá generarse o por lo menos en lo que a mí se refiere.

Conclusión, apoyaré el fracking en proporción directa a la información que tenga de los avances y consecuencias que la extracción tiene, y de momento, y sirva como dato, me quedo con algunos resultados y como la nueva técnica de extracción de gas no convencional, ha permitido que el precio del gas, al menos en EEUU baje a mínimos históricos: “The spot price for natural gas traded on the New York Mercantile Exchange hit a record low of $1.82 per million British thermal units (MMBTU) last April 20—down 86 percent from a high of $12.69 in June 2008. Even at recent, somewhat higher prices, natural gas is now significantly cheaper than either diesel fuel or gasoline on an energy-equivalent basis: a little more than one-tenth the wholesale, spot prices of about $3 per gallon for those liquid fuels.

Saliendo un poco del tema del post, hacer un par de recomendaciones, una literaria, del libro “2666” de Roberto Bolaño, escritor chileno que escribió está su obra postuma, y que por recomendación de alguien a quien admiro, he podido descubrir. Una joya. Otra musical, que debemos al joven, el ingeniero industrial favorable al fracking, en el grupo “Beach House” con canciones como “Myth”.

sábado, 22 de diciembre de 2012

22 / 12 / 2012 EL MUNDO NO SE HA ACABADO...TENDREMOS QUE SEGUIR INTENTANDOLO

Una profecía es un “don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes o futuras”.

Mientras escribo este post, ni el mundo se ha acabado, ni me ha tocado la lotería de Navidad. La verdad es que no esperaba que ni una ni otra hubiera ocurrido, pero ya sabéis eso que se dice: “la esperanza es lo último que se pierde”.

Algunas profecías se cumplen, otras simplemente nosotros ayudamos a que se cumplan. Por ejemplo, ya hubo hace unos años quienes predijeron que la situación que actualmente vivimos, es decir, la horrible y maldita crisis, iba a tener lugar. Lo que ya no sé es, si fue simplemente la inspiración divina la que les susurro al oído los males que nos esperaban, o era algo sencillamente obvio. Pero por otra parte, y se puede decir que casi en paralelo, hubo otros que con duro trabajo se pusieron manos a la obra para llevarnos a dicha situación. Los Díaz Ferrán, Blesa, Hernández Moltó, Fernando Martín, el “Pocero”,..., y tantos otros que ayudados por los ZPs, Fabra y compañía nos han acercado más que nunca a los Mayas y sus profecías.

Por seguir hablando de profecías, esto me recuerda a los dos abuelos, Isidro y Moisés, ambos de Soria, a los que grabaron en 2007 y que mediante “su particular predicción”, ya nos decían que era lo que nos esperaba. Adjunto el enlace pues aquellos que no hayáis podido verlo, seguro que os gustará, y para los que ya lo visteis, solo recordar alguna de sus máximas: i) la gente joven no hace más que derrochar; ii) yo si no tengo dinero, pues no lo compro; iii) no hace falta estudiar Economía. El hombre que gana 5 duros y gasta 1, eso es economía. El que gana 5 y gasta 6, eso no es economía. Eso es la Economía verdadera; iv) de lo malo a lo bueno se va bien, pero de lo bueno a lo malo, qué mal se va a ir, y eso es lo que va a venir. http://www.youtube.com/watch?v=t9CYOIl_EpY

Supongo que muchos de vosotros entenderéis la pequeña diferencia que existe entre lo que los Mayas profetizaron hace más de 5.000 años, y lo que hace unos 5 años los dos abuelos de Soria intentaron explicar cómo Economía. Bien es cierto que a los segundos les resultaba más sencillo acertar, e igual de cierto es que para todos nosotros mejor cuenta nos ha traído que los primeros no acertaran, pero si enlazo ambas y las llevo hasta el pasado más cercano, exactamente a la semana pasada, eso me permite hacer alguna reflexión.

¿Qué haría yo si supiera que el mundo se va a acabar en una semana, o mejor, en un mes?

Mientras hacía esta reflexión, un compañero de trabajo me llamó ayer viernes, para contarme el mal rato que había pasado ese mismo día. Había tenido que despedir a un trabajador, con dos niños pequeños y con la mujer en el paro. Este año lleva despedidos a más de 20 personas y no consigue superar el mal rato que pasa, el dolor que siente por dentro cada vez que lo hace. Además, su jefe le dijo que podía haberle despedido el 7 de enero, no penséis que para dejarle disfrutar las fiestas, no. Simplemente era porque le quedaban 8 días de vacaciones y así se ahorraban pagárselas.

El mundo no se ha acabado, pero nos estamos esmerando en hacer que sea insoportable su vida en él.

El concepto de temporalidad que tenemos como personas, muchas veces juega en contra nuestra. La educación que hemos recibido, los valores aprendidos, los sueños, la familia,..., todos ellos son fundamentales para analizar qué somos y cómo nos gustaría terminar si fuera esa semana o mes la que nos quedara, pero también ejercen de ancla, de lastre para hacer ciertas cosas. Cada uno puede hacerse su propia composición, y la verdad creo no es un mal ejercicio. Yo por mi parte me gustaría compartir con vosotros parte de la reflexión que he sacado en dicho análisis.

                El mundo de acaba y sólo tengo un mes. Esta vez es cierto, no se trata de una simple profecía. Olvidemos cualquier tipo de anarquía humana como reacción a dicho final. Por hacerlo más sencillo sería una de las pocas personas que supiera la verdad. Debo deciros que la primera reacción que siento es un tremendo vértigo, pues muchas son las cosas que todavía creo me faltan por hacer. Haber estado preparándome durante tanto tiempo para que todo se pueda terminar en un mes me provoca miedo, mucho.

                Primera reflexión: “la temporalidad de la vida humana es un lastre”.

                Como seres humanos estamos preparados en la sociedad actual para vivir una media de 70 años, de los cuales 40 aproximadamente son en plena capacidad. Los otros 30 somos dependientes de una u otra manera. Es por ello que no terminamos de entender por qué un árbol tarda en crecer cientos de años, pero tampoco podemos imaginar que sólo nos quede un mes antes de que el mundo se acabe. Son muchas las cosas que me quedan por hacer, pues el libro que es mi vida está escrito a la mitad y todavía no lo terminé.

                Segunda reflexión: “la sinceridad es inversamente proporcional al tiempo”

                Soy realmente sincero con las personas que me rodean? Entiendo que con V, mi mujer, si lo soy. Con mis padres, mis amigos. Creo que sí, lo soy, o por lo menos tanto como no represente dolor para ellos. Si pasamos a los “coincidentes laborables”, como gusta de llamarlos una amiga, o simplemente los conocidos, posiblemente seamos mucho menos sinceros. Plantear una relación profesional en la que es necesario verse durante un largo periodo de tiempo, necesita que aparquemos parte de esa sinceridad que en determinadas ocasiones puede herir. Visto así, creo que sería muy sincero, totalmente. Diría todo aquello que pienso, sobre todo para ser justo conmigo mismo.

                Tercera reflexión: “el dinero es la red que utilizamos mientras estamos en el trapecio que es la vida”
                 El dinero es necesario para vivir, pero no debe nunca ser nuestro fin último. Al quedarme solo un mes de vida, podría gastarme todos mis ahorros. Podría comprarme una moto, tirarme en paracaídas, viajar por todo el mundo, ir a África. Nuestra vida sin dinero puede ser una terrible pesadilla, pero el dinero deja de ser importante cuando apenas nos queda tiempo de vida. Otro amigo dice que “no quiere que le entierren en dinero” y por eso intenta darse los caprichos que se merece. Y al final parece que somos nosotros los que nos ponemos muchas de las limitaciones relacionadas con el dinero. El mejor coche, la mejor casa, las mejores marcas, cenas en restaurantes, o como dicen los abuelos de Soria un “cubalibre por 700 pesetas”.  Pues volviendo a ellos, la verdad es que si lo que tienes es sed, lo mejor es beber agua, que no creo llegue a costar esas 700 pesetas.

                Cuarta reflexión: “la felicidad puede encontrarse mañana, no es necesario esperar a dentro de un año” 
                Cada día es una oportunidad para ser feliz, una oportunidad única. La felicidad tiene muchas formas, un té caliente cuando hace fría, la lectura del libro 2666 de Roberto Bolaño mientras en la calle está lloviendo, un beso en la mejilla de la persona que amas, el viento en la cara en lo alto de una montaña que has escalado después de un duro esfuerzo, la película Amelie en compañía de la que puede ser tu persona especial, un partido de baloncesto, una comida con amigos, una copa de G&T en la Alhóndiga con amigos, la ópera, correr durante una hora y luego ducharte, el mar,..., el mar. Aunque la verdad pueda parecer difícil, creo que no lo es. Para mí por ejemplo el simple hecho de poder escribir este post me genera felicidad. El poder compartir mis pensamientos y llevarlos hasta una hoja, la sensación de que mi mente fluye.

                Podría seguir reflexionando y encontrando motivos para disfrutar al máximo ese mi último mes de vida. Seguro que vosotros podéis hacer lo mismo. Sin embargo, parece que de momento tengo más de un mes para hacer todo aquello que debo hacer. Mi intención es seguir siendo fiel a mis valores, a mí mismo y a los seres queridos que me rodean. Seguiré utilizando la red de seguridad que el dinero me provee, pero la haré más fina. Me sinceraré con todos aquellos que me lo piden a gritos cada día y sobre todo no pensaré en el tiempo, pues se trata de un tesoro que me pertenece, el tiempo de mi vida, pues siendo mío quiero utilizarlo bien.

Para todos aquellos que leáis este post, me gustaría desearos unas felices fiestas. Y recordaros que siempre que llueve, al final termina por escampar. Creo sinceramente que dentro de unos años estaremos mejor de lo que estamos hoy en día.

Muchas felicidades

martes, 27 de noviembre de 2012

MÚSICA EN EL METRO. LA ESPERANZA NO DEBE PERDERSE (I de II)

Ya sé, ya sé, resulta complicado seguir los enlaces de éste, mi blog, pero hoy me gustaría pediros un poco de obediencia, aunque sea poca y utilicéis esos Smartphone que todos llevamos, ese Mac, o simplemente el ordenador de casa, para en primer lugar ver el video que adjunto: http://www.youtube.com/watch?v=Yoc2nZGpfz4
Gracias. Espero que mereciera la pena y a mí me sirva para poder contar una historia, bueno dos. Historias imaginadas, que podrían pasar entre nosotros y no nos habríamos dado cuenta. Porque la verdad es que a veces olvidamos fijarnos, la vida se nos escapa y las prisas nos obligan a avanzar, empujándonos adelante sin poder en ocasiones disfrutar, aunque sea de forma ligera de todo lo que nos rodea. Espero os guste.
                Mi nombre es Fabrizio, y para algunos soy Fabrizio De André. Llevo dos años viviendo en España, a caballo entre Barcelona y Madrid. En invierno, prefiero Madrid, por su frio seco. En verano, sin lugar a dudas me quedo con Barcelona, y sus turistas. Conmigo llevo siempre mi violín. Y en él llevo mi alma, pues dentro la guardé y allí quiero que se quede. De profesión podría decirse que soy músico ambulante, aunque a mí siempre me ha gustado decir más que soy artista, sobre todo cuando es una bella mujer la que me lo pregunta. Si es fea, perdón, poco agraciada, directamente la digo que toco en el metro.
                Como buen milanés que soy, estudié en el conservatorio de música Giuseppe Verdi de Milán. Para qué iba a irme más lejos. Estando cerca de la casa de mis padres todo era más sencillo. Desde muy pequeño mi madre quiso que aprendiera a tocar un instrumento. Al principio con apenas 8 años me llevó a estudiar solfeo y me puso en la mano, buenos en las manos, un violín. Nunca me he considerado un elegido en lo que se refiere a la música y su interpretación, y lo digo sobre todo porque alguno he conocido. Tampoco es que sea malo, es decir, era lo suficientemente bueno para con 18 años, entrar en el conservatorio y hacer la carrera de violín, la cual me permitió pasados 4 años, lanzarme a ganarme la vida como músico.
                Al principio intenté hacer pruebas para varias orquestas. Probé todas las italianas, bueno hasta que me cansé: Fondazione Arena di Verona, I Solisti di Pavia, Orchestra Filarmonica di Udine,…, y por supuesto, la Filarmónica de la Scala. Digamos que había mucha competencia, los presupuestos de las orquestas cada vez son menores y la competencia era grande, sobre todo con músicos de más experiencia a los que habían re-estructurado en otros lugares. Al año de hacer pruebas, audiciones, ensayos, cubrir alguna baja, me di cuenta que necesitaba cambiar de aires. Ver gente nueva, para de alguna manera liberar la ansiedad que me parece estaba impidiéndome tocar, o al menos tocar como antes había hecho. Esto fue más o menos en septiembre del 2010. En mi país, Il Cavaliere, como a él le gusta decir, seguía en su nube, con declaraciones del tipo: “las mujeres en Italia hacen cola para casarse conmigo, pues soy simpático, tengo dinero y dicen que no lo hago mal, además piensan que soy viejo y que por tanto heredarán pronto”. Lo que no tengo tan claro era lo que él no hace tan mal, pero tampoco quiero imaginármelo. Ante semejante panorama me fijé en España, bonito lugar para dar una vuelta y buscar nuevas oportunidades. Luego me daría cuenta que aquí tenían otro iluminado por presidente…
                Llegué directamente a Madrid, y lo primero que hice fue buscar un piso. Con 23 años recién cumplido, un pequeño colchón económico que mis padres me habían dado, y muchas ganas de conocer gente y tener nuevas experiencias, encontré un piso compartido,…, con 2 argentinas! La verdad es que no entiendo porque me aceptaron siendo chico, pero la cuestión es que yo tampoco quise decirlas que no. Me gustaba la casa, en la zona centro, por el barrio de las letras, y vivir en un cuarto sin ascensor no era el mayor de mis problemas. Con el tiempo, me daría cuenta que la falta de agua caliente en invierno, cuando uno no es francés y tiene la costumbre de ducharse todos los días era lo que más me molestaba. El maldito calentador, o mejor dicho el maldito de nuestro casero, fue de lo peor que he pasado en Madrid. Al menos el agua fría me despejaba y aclaraba la mente, un poco obtusa, cuando veía a Andrea, una de mis compañeras, desayunar ligera de ropa en la cocina, vamos en braguitas. Sí, la calefacción central funcionaba muy bien, no como el calentador de agua. Una cosa buena por otra mala. Mi otra compañera se llamaba Daniela y se apellidaba Verdi, como el ilustre. Ambas eran amigas de Buenos Aires, y tenían pasaporte italiano como yo, pues sus abuelos habían emigrado desde Italia. Siempre pensé que ese fue uno de los motivos por el que me admitieron en el piso. Mi escaso dominio del español me obligaba a hablar en italiano para comunicarme, el cual ellas a penas dominaban, pero querían por alguna extraña razón romántica practicar. Cosas de lenguas.
                Mi búsqueda de trabajo por la capital tampoco fue sencilla. La crisis, también estaba en España, y bien establecida. Las noticias tampoco animaban a que a corto hubiera una mejoría. Probé en la orquesta sinfónica de la Comunidad de Madrid, en la de Madrid, en la RTVE, en la orquesta nacional de España,…, así hasta volver a cansarme de buscar. Parecía que si en Italia era difícil, en España ya era titánico.
                Según bajaban mis ahorros, mi preocupación iba en aumento. No me apetecía volver a casa, a casa de mis padres. Estaba feliz, era feliz. Había conocido a gente en las diferentes audiciones que hacía, pues al final terminábamos siendo siempre los mismos. Para animarnos, en algunas ocasiones quedábamos a tomar algo, incluso nos avisábamos de nuevas pruebas que hubiera, con la esperanza de que alguno encontrara trabajo pronto. Ser consciente de que quería seguir viviendo en Madrid, me obligaba a buscar cómo ganar algún dinero para pagar mis gastos, que la verdad no eran muchos. El piso, bueno, mi habitación, me costaba 400€/mes, todos los gastos incluidos, y en comida no me gastaba más de 200€. La marcha nocturna, cuando la había, ya era otra cosa. Ahí se me podían ir otros 300€. La juventud, divino tesoro y loca cabeza.
                Pasados nueve meses, allá por julio, necesitaba buscarme alguna fuente de ingresos, fuera la que fuera. Trabajar, aunque no fuera en la música era lo que necesitaba, pero cuál fue mi sorpresa: ni de camarero, ni en mudanzas, ni repartiendo publicidad. NO HABÍA TRABAJO. La primera impresión que tuve, debo reconocer, fue de miedo. Hasta la fecha no lo había sentido. Mis necesidades en gran medida habían estado cubiertas con poco y sobre todo con la ayuda de mis padres.
                En ese momento, tuve un poco de suerte. A veces basta con una pizca.
                .-la semana que viene pienso irme para Barcelona, allí pasaré el verano y casi seguro el otoño, tocando en la calle. Hace muy buen tiempo y los turistas son bastante generosos- Laura tenía un chelo precioso, pero cuando era una delicia verlos eran cuando estaban los dos juntos. La verdad es que nunca, por lo menos hasta la fecha, he llegado a saber lo que es estar enamorado, pero lo que os puedo garantizar es que por ella, y por su chelo, cerca estuve. Laura estaba decidida a irse para Barcelona. Nos habíamos conocido en las primeras audiciones que habíamos tenido, creo que fue en la de la orquesta de RTVE. Ella había ido varias veces a probar suerte, o a “echar ficha” como solía decir. Me gustó desde que la vi por primera vez. Con el tiempo habíamos coincidido en más pruebas, y en alguna de ellas habíamos terminado juntos, emborrachándonos, lamentando algún compas que sabíamos significaba un Nein en nuestra esperanza de encontrar trabajo. Me encanta ahogar mis penas junto a aquel chelo, pero sobre todo me encantaba hacerlo junto a su dueña.
                Y como la vida es jazz, para algunos más que para otros, no quise pensarlo dos veces. Avisé a mis compañeras argentinas, las cuales lo lamentaron mucho, creo más por mi italiano que por mi dinero, y le dije a Laura que contara conmigo.- Cara Laura, con te alla fine del mondo- Yo creo que ella sabía que me gustaba. Eso siempre lo saben las mujeres, y sobre todo si son guapas. Siempre lo saben y se suelen aprovechar de ello.
                Fabrizio, violinista con aspiraciones a tocar en la Scala de Milán terminaba tocando al lado de la Catedral de Barcelona, junto a una guapa chelista de nombre Laura. Cuando llevas toda la vida tocando, tu instrumento es parte de ti. Cuando la música es tu vida, tocar es una necesidad y que otros te escuchen una recompensa. Pero cuando tienes hambre y necesitas pagar el alquiler de tu casa, tocar y que te paguen por ello es suficiente. La verdad es que me lo pasé bien. Los turistas en Barcelona, dije turistas, nada de barceloneses, eran generosos. El tiempo una maravilla, sobre todo cerca de los muros de piedra de la catedral. La música sencilla, la que nosotros decidíamos y la exigencia era justa. Empezábamos sobre las 11:00 y tocábamos hasta las 14:00. Por la tarde volvíamos a las 18:00 hasta las 21:00. De media sacábamos unos 200€ para los dos, por lo que a veces tocábamos una semana y luego estábamos otra semana sin tocar, viajando cerca de Barcelona: Arenys de Mar, Blanes,…La playa, el sol y un ligero equipaje son una combinación perfecta cuando eres joven. Si además la compañía es buena, se puede decir que uno es afortunado. Aquellos meses los viví con cierta levedad, sin muchas preocupaciones, siguiendo el ritmo de Laura. Al principio la seguí el ritmo con mi violín, hasta que conseguí seguirla hasta su habitación. El calor, nuestra juventud, y el dinero fácil que ganábamos, nos permitían a ambos disfrutar de cada momento. Luego me di cuenta que ella disfrutaba más que yo, puesto que de los dos, más inocente yo, pensé que lo nuestro podía durar. Pobre inocente…
                En nuestros conciertos al aire libre, como siempre me gustaba decir imaginando en Mozarteum de Salzburg, fuimos conociendo a otros artistas de la calle. Estaban los que llevaban un rollo más folk, otros se inclinaban por el tema de músicas del mundo, estaban los que hacían jam sessions, cantante incluido, y los que le daban al rollo más clásico como nosotros. La fauna de Barcelona es muy pintoresca, muchas nacionalidades, gente joven, sencilla y con ganas de ver mundo.
                Un día de repente, sin esperármelo, Laura me dijo que se iba para Málaga.- Fabri, cariño- pues así me llamaba.- me voy a Málaga, creo que ahora que viene el otoño, intentaré presentarme a algunas audiciones por allí- Inocente de mí, le contesté.- vale, siempre quise conocer Málaga- Ahí fue donde me di cuenta que yo había estado enamorado de Laura y su chelo, mientras que yo sin embargo para ella, sólo había sido uno más. Laura me dijo que lo sentía, pero se iba sola. Su chelo necesitaba tocar junto con otros instrumentos. De verdad, utilizar esa metáfora para mandarme a paseo, todavía me tiene afectado. Laura se fue, Laura no está, como decía la canción de Neck, y yo me quedé en Barcelona con dos palmos de narices y un joven corazón tocado.
                Al principio no salía de mi habitación. Tenía pereza hasta para ir a buscar comida. Algunos amigos que habíamos hecho por las calles de Barcelona venían a buscarme, intentando animarme. No tenía ganas de tocar, no tenía ganas de hacer nada. Era octubre, y empezaba a hacer peor tiempo. Un día me di cuenta que tampoco tenía mucho dinero. Las fianzas de nuestra relación las había llevado Laura. Ella era la que decidía los días que tocábamos y los días que nos íbamos a la playa. Ella también era la que decidía los días que quería hacer el amor, o los días que le dolía la cabeza. Visto así, con la distancia, parecía que había sido una marioneta en sus manos. El chelo siempre ha sido un instrumento complicado, a diferencia de mi violín, ese en el que todavía estaba guardada mi alma. La necesidad de comer, y tener un techo para dormir, junto con las ganas de tocar, me obligaron a salir.
                El frio se notaba, sobre todo porque había estado lloviendo durante varios días y la humedad hacía muy difícil aguantar un rato en la calle. Mis dedos de artista necesitan calor. Además no había mucha gente, y los pocos que pasaban lo hacían deprisa. Un par de días después con apenas 25 € ganados y un principio de gripe, pensé bajar al metro. Al menos allí estaría más caliente y los clientes seguro que podrían escucharme mejor. Decidí colocarme en la estación del Passeig de Gracia, por aquello de buena zona, aunque la verdad es que había terminado allí de rebote, pues arriba, en la superficie, como llamamos los músicos de metro al mundo “superior”, había un bar donde me tomaba unos bocatas de pan con tumaca y jamón, que estaban de vicio. Descubrir el metro y su mundo interior, ha sido una experiencia para mí hasta la fecha.
                Algunas veces, preparo el sitio en el que me voy a colocar, me siento en la silla plegable que llevo, saco el violín y observo a la gente que pasa. En ocasiones, he llegado a tirarme horas sin tocar nada. Ellos siempre fluyen rápidamente, y apenas se dan cuenta de mí, de que les observo. Veo parejas que van de la mano, mujeres solitarias, padres de familia que llevan una pesada carga, niños que van del colegio a casa, abuelas que quedaron para tomar café con las amigas, turistas con pesadas maletas, … , veo alegría, cansancio, tristeza, miedo o esperanza en sus caras. Les veo y me olvido que estoy allí para poder ganar unos euros con los que luego comer.
                Con el tiempo me doy cuenta que muchos de ellos pasan a la misma hora, van o vienen del trabajo, normalmente con las mismas prisas. Algunos llevan todos los días el mismo abrigo, día tras día. Otros lucen trajes de buen corte y zapatos de marca. Los ahí que me miran al pasar y otros que me parece nunca se dieron cuenta que estaba allí. Una señora mayor, de unos 70 años, siempre pasa a las 18:00 justas y siempre me da 50 centimos. Me sonríe y me dice “bona tarda”. Cuando van a llegar las 18:00, si estoy tocando, intento concentrarme para ella. Me he dado cuenta que lo que más le gustan son los fragmentos de ópera. Cuando le toco algo de Puccini o Bizet me sonríe. Si le toco las cuatro estaciones de Verdi, a veces ni me da las buenas tardes. Es lo que tienen las cuatro estaciones, que están “muy usadas” como muchos de las personas que veo cada día pasar delante de mi violín, delante de mi alma.
                En enero decidí volverme para Madrid. Echaba de menos la capital. Necesitaba terminar de olvidar a Laura. Volví al barrio de las letras, pero esta vez no compartí piso con mis argentinas, esta vez prefería algo más tranquilo y que me permitiera recomponer mi corazón. Ahora comparto piso con dos estudiantes. Uno está terminando ingeniería de Caminos, el otro derecho. Ambos son del mismo pueblo, de Soria, del Burgo, y me han prometido llevarme a una matanza a su pueblo. Me han explicado varias veces en qué consiste, pero todavía no me imagino, no consigo visualizar lo que tiene de divertido matar un cerdo, excepto por la parte en la que luego te lo comes. Mis compañeros se llaman Javier y Raúl. Se les ve que son buenas personas. A Javier, sobre todo cuando se ha bebido unas cervezas de más, le gusta pedirme que toque algo, lo que sea. La verdad es que me sube mucho la moral, pues siempre me dice que soy fantástico, que nunca escuchó a nadie igual, que pronto encontraré una plaza en una orquesta, que no me desanime, que siga buscando. Imagino que en el Burgo no debió conocer a muchos violinistas, pero la verdad es que gracias a él sigo probando en audiciones. En ellas he vuelto a encontrarme con algunos de mis antiguos colegas de gremio. Al menos en ellas Laura no está.
                El metro de Madrid tampoco se me da mal, diría que casi mejor que el de Barcelona. Me suelo colocar en el intercambiador de Nuevos Ministerios, en el corredor que va de la Línea 10 a la circular. Prometo que he llegado a contar miles de personas pasando por delante de mí, tantos que me canso de contar. Aquí en Madrid las prisas son las mismas, las caras también. Aunque algunos catalanes piensen lo contrario, yo como italiano los veo iguales. Otra cosas somos los de Milán y los de Nápoles, eso es otra cosa, pero los de Madrid y Barcelona, son iguales. La gente tiene los mismos problemas, unos están en el paro, otros lo estarán pronto. A otros les bajaron el sueldo en un ERTE y todavía tienen que dar gracias, los más no saben qué hacer para llegar a fin de mes. Se nota que la gente está perdiendo la esperanza. En esos momentos intento tocar las piezas más alegres que conozco. Algunos incluso sonríen. Lo que me he dado cuenta es que cada vez el dinero y las monedas que me echan son menos y de menor valor. Cada vez tengo más monedas de 5 y 2 centimos. Al principio me fastidiaba. Ahora son las que más valoro pues pienso que detrás debe haber alguien que lo está pasando muy mal.
                Desde hace tiempo hablo y leo un español decente. En casa leo la prensa italiana y europea. La cosa pinta mal, pero yo no quiero desilusionarme. La música es mi vida, aunque sea músico de metro y mi alma vaya dentro de mi violín. Este verano posiblemente vuelva a Barcelona, si no encuentro antes otra Laura que me lleve a otro sitio…pero al menos mantengo la esperanza, la de tocar en la Scala de Milán, la de que las personas que pasan por delante de mí en el metro tengan motivos para sonreírme.
Como dije, esta es la primera de dos historias. Al escritor, aunque sea aficionado, le gusta saber que otros le leen, como la gente que escuchaba a Fabrizio en el Metro. Espero que os apetezca leer la segunda historia y os emplazo a que si es así me lo digáis.
Esta semana vi la nueva película de Clint Eastwood: “Trouble with the Curve”. Buena, sencilla y muy del mundo Clint. No debéis perdérosla.

martes, 13 de noviembre de 2012

ALGUNAS HERIDAS,..., UNA VEZ ABIERTAS SON MUY DIFICILES DE CERRAR

Pues la verdad es que tenía mi post preparado, pero lo dejé sin terminar allá por el viernes, festividad de la Almudena en Madrid, y cometí el error que tantas veces he cometido antes: no terminar lo que he empezado. Mi mujer, V, suele recordarme esta mala costumbre que tengo, la cual yo siempre intento achacar a mi sexo, el masculino, que tan fácilmente suele cambiar de opinión. Hoy me ha vuelto a pasar, y lo que más me fastidia es cómo lograr ahora decir todo lo que tenía preparado antes junto con lo que hoy me ha venido a la cabeza. Como en otras ocasiones, haré mis mejores esfuerzos, sin prometer que lo logre, pues ésa es otra de las “virtudes” de un hombre, nunca cumplir lo prometido...

                Allá por abril, una mañana de domingo, mientras leía el periódico, encontré una entrevista muy interesante a Martin Schultz, alemán, socialdemócrata y actual presidente del parlamento europeo (no me preguntéis en qué orden es cada cosa). En dicha entrevista, además de explicar la posible fractura que se estaba abriendo entre los países del norte y del sur, según su punto de vista, nos recomendaba como lectura un ensayo de historia: “Europe’s Last Summer” de David Fromkin. En dicho libro, puede entenderse, según él, de una manera sencilla, cómo aunque pueda parecer que determinadas decisiones ya habían sido tomadas, la realidad es que el azar y un cierto grado de mala suerte es la que pudo cauar el fatal desenlace de hechos que por todos es conocido y tuvieron lugar durante el siglo XX.

                 Volviendo a la recomendación de Her Schultz, y la parte que me toca, busqué el libro, cosa que reconozco me costó, pues no fue sencillo encontrarlo, y me puse a disfrutar de su lectura varios meses después. Desde entonces han pasado cerca de 6 meses, quiero decir desde que empecé a buscarlo, y muchas cosas en este nuestro mundo. La recomendación mereció la pena, mucho. El placer intelectual que de su lectura he sacado ha sido muy gratificante (la frase puede resultar pedante para algunos, como mi amigo David, pero no por ello deja de ser menos cierto). Ya de mi propia cosecha, a través de su lectura, he podido aprender como los acontecimientos en la mayor parte de las ocasiones no ocurren por un determinado hecho o “chispa” como algunos suelen decir, todo lo contrario. Existe una línea delgada marcada en la que los países se mueven, unas veces dirigidos por políticos/estadistas preparados para aquello que de ellos se esperan, y otras veces en manos de marionetas de grandes poderes ocultos o simplemente individuos de dudosa formación y pésima capacidad de mandó. Entendamos para empezar, que la primera guerra mundial no estalló por el asesinato del heredero al imperio austro-húngaro, el archiduque Franz Ferdinand, nada más lejos de la verdad. La gran guerra estalló por otros motivos, muchos, que habían sido cultivados previamente durante largos años, y que al final no sólo causaron la catástrofe que significo la primera, sino en gran medida la posterior segunda. Dicho esto, a cada uno le dejo la posibilidad de que disfrute del libro en cuestión y a su vez cada uno pueda sacar sus propias conclusiones con ello.

                ¿Por qué hablar de este libro ahora y no haberlo hecho antes? Pues la verdad es que tiempo llevaba pensando en ello. Sin embargo, hoy, en ocasiones, al analizar la situación en la que nos encontramos, empiezo a percibir un cierto caos en el que no tengo del todo claro las consecuencias futuras. Antes de seguir, me gustaría dejar muy claro que no es mi intención ser catastrofista, ni creo que nos dirijamos a otro periodo de locura de esos en los que la raza humana se mete de vez en cuando. Salvando las distancias, muchos coincidiréis que estamos sobrados de noticias, en este nuestro mundo global, que tienen muy mala pinta y donde los intereses particulares, para no variar, siguen estando por delante del bien común: i) el próximo “Fiscal Cliff” o abismo fiscal al que se enfrenta el nuevo re-elegido presidente de EEUU, Mr. Obama, ii) una Europa que me recuerda a ese autobús en el que el conductor no se ha subido y va por una carretera cuesta abajo..., iii) los amigos Iraníes, Sirios, Turcos e Israelís que en cualquier momento pueden liarse a golpes, iv) una China que es la segunda potencia mundial, en la que va a ser elegido un nuevo presidente de 59 años, Xi Jinping, y cuyo reto es avanzar hacia el número 1, sin que los actuales homenajeados, EEUU, se molesten en exceso, v) una Rusia en la que el adjetivo “democracia” se aplica a cualquier cosa, ya sean unas elecciones para elegir presidente, o un mantra durante tantos años anhelado y ahora pseudo-conseguido, vi) unos argentinos que siguen disfrutando de unos dirigentes de alto calado y mejores alforjas, las suyas claro, las cuales consideran deben llenarse por derecho, vii) un país del lejano oriente, otrora gran potencia, Japón, y que actualmente ha conseguido acuñar una forma de imprimir dinero que es la envidia de todos los alumnos más aventajados, llámense Paulsen o Draghi,..., y así hasta una lista de microproblemas que no pueden sino significar una desintegración cada vez mayor, sin apenas valores u objetivos claros, con una deriva que no sabemos hacia donde nos dirige.

                Porque la verdad es que las noticias no bajan de nivel. Si entramos a nuestro microcosmos de la piel del toro las cosas van de mal en peor como muchos ya os habréis dado cuenta. Hace unos días, por ejemplo, leí una noticia que me apenó mucho. Una mujer de Baracaldo se lanzaba desde la terraza de su piso, del cual iba a ser desahuciada por no pagar sus deudas. Deudas que con La Caixa tenía. Lo peor es que no es la única que he leído o escuchado últimamente con el mismo trágico final. Y la verdad, me pregunto cómo somos capaces de jugar con tanta facilidad con la vida o vidas de aquellos que nos rodean. Cómo es posible que no seamos conscientes de que todos somos un poco responsables. Ahora, sin embargo, parece que todo el mundo quiere cambiar esta situación, ahora, después de todo el sufrimiento que habrán pasado tantas y tantas familias. No penséis sin embargo que ha sido por iniciativa de esos a los que votamos cada 2/4 años, no. Han tenido que ser unos jueces que han dado un golpe en la mesa para decir hasta aquí hemos llegado. Podría decir que me alegro, pero no puedo, pues es tan poca la confianza que tengo en el clan político, que cualquier cosa puede salir. Veremos

                Sigamos con el microcosmos. Ejemplo, Madrid Arena y la fatídica fiesta que ha causado la muerte de 4 jóvenes. 4 vidas más que desaparecen, se van...Los políticos se miran unos a otros, intentando justificarse, culpar al de la otra acera, mirar para otro lado y al final escaquearse como siempre. Me pregunto, entonces ¿para que sirven realmente los políticos si no son capaces de asumir su responsabilidad? Entiendo que las comidas, las alabanzas, regalos, sobornos, coches oficiales, el poder, es algo que va con el cargo. Pero lo que no entiendo es la frivolidad con el que nos tratan a los ciudadanos. De verdad no lo entiendo, bueno si lo entiendo, estos “estadistas” que nos han tocado no sirven para nada, NADA.

                Son muchas las fiestas que con anterioridad se han celebrado. Muchas las adjudicaciones de concesiones o concursos públicos a amigos que no siempre eran los mejores técnicamente. Muchos los favores debidos, las botellas de vino caro recibidas en navidades, las comidas en reservados con un largo fin de fiestas. Muchos son los viajes disfrutados con alguna excusa de feria o maquinaria que visitar. Mucha es la desvergüenza de aquellos que ahora dicen: “...yo no fui...” Entonces, quién fue? Alemania, los mercados, Draghi, ....?

                Buenos, parece que como he cogido cierto ritmo, continuaré. Elecciones catalanas. Aquí tengo que hacer otro alto y recomendar encarecidamente una lectura de la vanguardia, cierto, especialmente porque la verdad es eso, tozuda: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20121107/54354911497/el-momento-de-la-razon-francesc-de-carreras.html#.UJ_oC5sT_HY.twitter. Para ayudar un poco, para aquellos que os molesta ir al link, os adjunto un párrafo del artículo, en el que se hace un razonamiento tan sencillo como cierto, y que cada uno luego opine:
“...Joseph Weiler, en un memorable artículo (ABC, 3/XI/2012), ha sostenido que la independencia de Catalunya “va diametralmente en contra del sentido histórico de la integración europea”. Y añadía: “¿Por qué habría de resultar de interés incluir en la Unión a una comunidad política como sería una Catalunya independiente, basada en un ethos nacionalista tan regresivo y pasado de moda que aparentemente no puede con la disciplina de la lealtad y solidaridad que uno esperaría que tuviera hacia sus conciudadanos en España. (…) Al buscar la separación, Catalunya estaría traicionando los mismos ideales de solidaridad e integración humana sobre los que se fundamenta Europa...”.

                 Y aquí otra gran farsa se nos abre en el horizonte. Esa sonrisa de unos y otros pero en la que todos esconden el mismo objetivo: “conseguir una silla caliente, un coche oficial, un IPAD, y sobre todo un sueldo por no hacer nada, bueno casi nada, pues como al final la responsabilidad parece que nunca es de ellos”. Si para ello tenemos que empezar a decir que España, o sea ellos mismos, son los culpables, pues se dice. Si para ello se miente intentando justificar una opresión de largo recorrido, pues vamos para allá. Si para que la cortina de humo sea más espesa tenemos que meter a la UE por medio, pues nada lo hacemos.

                Y digo yo, de verdad a estas alturas, ¿nos creemos todas estas patrañas? De verdad, ¿seguimos creyendo a esa panda de incompetentes e irresponsables? De verdad, ¿no somos capaces que en la ecuación, al despejar la X, la derivada segunda no tiene solución?

                Será por mi formación matemática, será porque soy un incrédulo, pero a mí lo que realmente se me queda son las cifras y los hechos empíricos. Todo lo demás hoy en día es cortina de humo:

·         Comunidad Valenciana: las farmacias llevan 5 días de huelga porque el gobierno autonómico no les paga cerca de €450MM que les adeudan. Largas colas, desabastecimiento, enfados y miedo.
·         Iberia va a despedir a unos 4.500 de sus trabajadores, cerca del 25% de la plantilla. La ministra Fátima Bañez pide que todo el proceso se haga con la mayor de las “sensibilidades” posibles.
·         Un hombre se suicida en Granada poco antes de que el banco le desahucie. Una mujer lo ha hecho hoy en Baracaldo tirándose desde el balcón de la que hasta ese momento era su casa.
·         La tasa de desempleo en España se encuentra en el 25%. Las previsiones para final de año es que llegue al 28%
·         El gobierno de España tiene 840 coches oficiales. Estados Unidos tiene 412
·         El congreso de España decide que no repondrá ninguno más de los Ipads perdidos o extraviados. Su siguiente medida será dar de baja la línea 3G

                 ¿Queréis que siga? Perdonarme pero no puedo más. Sinceramente se me revuelve el estómago sólo de pensar que encima todavía tenemos que escuchar como el Sr. Margallo dice que la culpa es del BCE porque no supo cortar la crisis griega a tiempo. Pero, se cree que somos tontos o es que, ¿realmente lo somos?

                Al final, a mí me gusta más mirar un poco hacia dentro, hacia lo que hemos hecho mal nosotros, a la parte de culpa que tengo. Sinceramente todos tenemos un poco de culpa, todos. El problema es que no tengo tan claro como cambiar esto, aunque me atrevería a proponer algo. Nuestra clase política se encuentra totalmente superada. Nuevamente el ejemplo es Mas, un president, que no ha llegado a cumplir el 50% de su mandato, entre otras cosas porque para mí es un incompetente y no tiene ni put...idea de lo que hacer. Esta clase política nos está sobrando. Necesitamos personas profesionales y trabajadoras. Necesitamos mentes claras que no tengan como objetivo un sillón calentito en el congreso, un Ipad o un coche oficial. Necesitamos personas que no deban favores a constructores locales, grandes bancos o multinacionales de las comunicaciones. Necesitamos españoles, catalanes, valencianos, leoneses,..., todos ellos honrados con ganas de intentar mejorar esta nuestra situación. Necesitamos olvidarnos de las prebendas del poder, de cómo cuando llega la vicepresidenta a su cargo, automáticamente su marido pasa a ser consejero en Telefónica o como la presidenta de Castilla La Mancha coloca al suyo en Red Eléctrica. No por favor, necesitamos un cambio.

                Todas las elecciones, todas las mentiras, son solo eso, una cortina de humo. Europa se resquebraja y lo peor está por venir, en esta crisis de deuda soberana que no nos atrevemos a atajar. Parece que no hemos aprendido y que 100 años pasan pero el ser humano sigue errando. El momento es duro, pero no se resolverá dándole a la máquina de los papelitos. Imprimir más no es solución. Tenemos que re-estructurar lo que tenemos y gestionar la mierda de la mejor manera posible. El sistema necesita un cambio, un cambio en tamaño y modelo. El objetivo debería merecer la pena, como evitar que más gente vaya al paro, o que al menos no estén allí mucho tiempo más. Conseguir mejorar la ley de hipotecas que tenemos, el drama de las familias que están en la calle por un desahucio y que en el peor momento llegan incluso al suicidio. Necesitamos cambiar, no necesitamos divisiones. Sólo juntos todos seremos capaces de tener una oportunidad. Pero por favor, si tengo que tener esa oportunidad que sea sin ti, político que no asumes tus responsabilidades seas del color que seas, y que juegas con nuestra vida con total impunidad. NO, BASTA YA DE ESTA FARSA. SIN MÍ, POR FAVOR

Y como hace mucho que no recomiendo una película, puede ser esta una buena ocasión: Polisse. Una película francesa del año pasado, un poco fuerte, pero muy buena. Espero os animéis a verla pues así es la vida my friend.

Este post está especialmente dedicado a Saúl, para que cuando llegue sepa que le estábamos esperando...