viernes, 3 de junio de 2011

LA INTERNACIONALIZACIÓN EMPRESARIAL: una patada hacia adelante o una estrategia definida

Viernes 3 de junio_soleado/nublado (Felicidades para mi amigo Zacarias)

La memoria del ser humano es corta, muy corta, sobre todo para aquello que no le interesa recordar. A lo largo de su historia, el ser humano ha tenido necesidades de “internacionalización empresarial”.
Dicho así parece extraño, pero sólo tenemos que pensar en los griegos a los que Atenas y Esparta se les quedó pequeña, en romanos que no saciaron en su conquista de nuevos terrenos, en portugueses en búsqueda del largo camino hacia las especias, en españoles que se apoderaron de cuarto y mitad del continente americano, en ingleses que hicieron lo propio con la porción que restaba, en franceses que levantaron un fabuloso imperio africano, en holandeses que compensaron la insignificancia de su patria con habilidad e ingenio y, por supuesto, no olvidemos a los chinos, que mientras en Europa nos liábamos a mandobles de espada, ellos eran la economía más grande del mundo.
Todas estas conquistas y ansias de nuevos territorios eran soportadas a nivel Real y empresarial, puesto que las metrópolis se habían quedado pequeñas y eran necesarios nuevos mercados para mantener el nivel de desarrollo de la “oikonomia”, como decían los griegos, mercados de los que se alimentaron en su tiempo las empresas dedicadas a cerámica, joyas, telas, sedas, especias, etc …. y que se internacionalizaron con una estrategia definida.
¿Qué es la internacionalización empresarial? José Mª Cervera Casanovas la define como: “…el proceso estratégico por el que una empresa implica recursos y adquiere compromisos de forma creciente en diferentes operaciones de carácter internacional, estableciendo vínculos cada vez más estables con los mercados exteriores…” Sin necesidad de entrar en conceptos teóricos (qué internacionalizar? dónde hacerlo? cómo y cuándo?...) me gustaría destacar la situación actual de la economía mundial y especialmente la que más nos interesa, la de la economía española:
                Son muchos los ejemplos de grandes empresas españolas que han salido desde hace años fuera de España, en la mayoría de los casos como una necesidad lógica, es decir, eran los más competitivos en su mercado y también lo han sido fuera. El grupo Inditex y su crecimiento meteórico(recomiendo, si tenéis tiempo, ver un video llamado: "Planeta Zara", grabado previo a la salida a bolsa del grupo inditex; dura 55 min. pero no tiene desperdicio), Telefónica y las compras de Bellsouth o the O2 Plc, Grupo Ferrovial y su Amey o BAA, Banco Santander con Abbey National o Serfin,… u otras empresas de menor tamaño como el Grupo Mayoral o Fragance Science (este último es el mayor vendedor de productos de limpieza del hogar en Irán y Siria entre otros paises), todos ellos lo han hecho y seguirán haciéndolo muy bien.
                Sin embargo, me gustaría destacar que España como país no está sabiendo aprovechar todas sus oportunidades. Está claro que el mundo global en el que vivimos existe una marca “made in Spain” pero  que como españoles no terminamos de explotar. Posiblemente sea culpa de los organismos oficiales y de nuestras autoridades, pero también en cierta medida es culpa nuestra como ciudadanos, emprendedores y empresarios puesto que no terminamos de creérnoslo. Aquí me parece interesante recordar la frase de Winston Churchill: “un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”.
                España, para muchos, es un país que internacionalmente tiene buena acogida. En los últimos dos siglos no hemos tenido conflictos bélicos relevantes, y en los que estuvimos perdimos. Además no hemos mantenido importantes disputas territoriales, puesto que en los tiempos de las grandes colonias, España apenas contó con un desierto, que con una marcha verde se fue sin traumas.
Pongamos un ejemplo, en China, actualmente en voga en lo que se refiere a la internacionalización de las empresas, dónde sólo existe un país que está igual o mejor visto que el nuestro, Alemania. Sin embargo respecto a otras potencias, como Inglaterra y Francia los recuerdos no son tan buenos para el pueblo chino, por aquello de las guerras del opio, las colonizaciones posteriores (recordemos por ejemplo, que Shangai ha sido colonia francesa y Hong Kong inglesa). También Japón trae nefastos recuerdos para el pueblo chino (los japoneses entre otras virtudes se aplican de forma concienzuda en lo que hacen, y durante la segunda guerra mundial en lo que se refiere a quemar y matar en China, se les dio de maravilla). Rusia es muy conflictiva por su frontera, y EEUU… es la primera potencia mundial y el capitalismo por excelencia por lo que mantiene una relación de amor-deuda americana/odio-revalorización del reminbi con China.
En conclusión, me parece, que les caemos bien al pueblo chino y lo que me pregunto es por qué no explotamos más eficientemente ese factor, por ejemplo captando parte los futuros nuevos 100 millones de turistas chinos al año que habrá en esta década, o por qué no hacemos juntos joint ventures con empresas chinas para vender con nuestro marketing sus productos en Europa y América, o por qué no adquirimos participaciones minoritarias en empresas de infraestructuras chinas,…
                Mi respuesta es porque todavía no tenemos claro en algunos casos si la internacionalización es una patada hacia adelante o una verdadera estrategia empresarial. Espero que nos aclaremos pronto, porque este tren se pasará pronto…
                Para terminar, me gustaría contar un hecho verídico que tuvo hace poco lugar en la ONU y que demuestra como culturas y países pueden encontrarse o separarse, sólo depende del enfoque que queramos darle:
 El representante de Israel ante las Naciones Unidas:
                - Cuando Moisés golpeó la roca y de ella salió agua, pensó "qué buena oportunidad para darme un baño".Se quitó la ropa, la dejó junto a la roca y entró al agua. Cuando acabó su baño y quiso vestirse, su ropa no estaba allí.  Se la habían robado los palestinos".
El representante de Palestina saltó furioso y dijo:
                - "¡Qué dice! ¡Si los Palestinos no estaban allí entonces!".
El representante de Israel sonrió y dijo: 
                - "Muy bien… y ahora que ha quedado claro quienes llegamos primero a este territorio y quienes fueron sus invasores, comenzaré mi discurso".
La recomendación de esta semana es doble, primero una película francesa, ha sido todo un éxito en Francia: "Les Petits Mouchoirs".-Pequeñas mentiras sin importancia. Como dice un amigo mío, los franceses no saben nada más que mirarse el ombligo, cierto y esta película es una prueba de ello. Aunque sólo sea por la escena final, merece la pena verla y ya me contareís...En segundo lugar invitaros el próximo sabado 11 de junio a una fiesta/barbacoa/conciertos/... que organiza http://www.mangola.org/ , una organización cuyo objetivo es fomentar la educación infantil en áfrica y que todos los años organiza un evento de estas características, y ya van 19. Espero nos veamos por allí.

3 comentarios:

  1. > Solo discrepo en un par de cosas relativas a nuestros conflictos
    > bélicos de los dos últimos siglos. Te olvidas de la Guerra de Cuba
    > (donde empezamos a generar un complejo de inferioridad y desencanto que en algunos casos dura hasta hoy) y nuestra Guerra Civil, por la cual todavía las dos Españas de Machado siguen, desgraciadamente, separándonos. Hoy todavía es válida la afirmación de "Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón). Mientras no superemos esto.

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  2. Interesante escrito amigo mio. En mi opinión, antes de vendernos en el extranjero debemos darnos cuenta de que tenemos mucho que ofrecer y de que nadie se ha muerto por cruzar una frontera. Y el problema es que en España, siempre ha dado mucho repelus el mirar ahi fuera. A lo largo de nuestra historia mas moderna no hemos hecho mas que rebotar del "somos los mejores" al "somos los peores". Un "somos los mejores" que en mi opinión siempre escondió miedo y complejo, y un "somos los peores" que siempre ha representado falta de confianza y acomode con la mediocridad. Quizas ni una cosa ni otra, y tan solo haga falta ponerse a capitalizar las cosas buenas que tenemos, que son muchas...

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