lunes, 29 de abril de 2013

¿Y SÍ AL FINAL, NOS ENCONTRAMOS ANTE UN “CATCH-22”?


Tic, tac, tic, tac,…, el tiempo se nos acaba, las mentiras son cada vez más difíciles de ser creídas. En cualquier momento la música de fondo parará de sonar y alguno se quedará sin silla.

El último consejo de ministros, el del pasado 26 de abril del 2013 ha sido la puntilla. El gobierno, el de la mayoría absoluta, definitivamente ha tirado la toalla. Se ha quedado sin ideas, si es que en algún momento las tuvo. El “trio calavera” formado por Montoro, de Guindos y Santamaría, salieron a explicarnos que esto va para largo. El desempleo seguirá creciendo en al menos 700.000, y se dice pronto. De qué sirve volver a recordarnos que 5 de los 6 millones de parados estaban durante el gobierno de ZP? Para qué defenderse de los “amagos de ataque” sufridos por un jefe de la oposición, Rubalcaba, que antes fue juez y parte del embrollo en el que andamos metidos? Escraches, abortos, desahucios, EREs y otros Bárcenas, no hacen sino recordarme esa suave niebla que precede a la salida del grupo de música en un concierto (seguro que KISS la usaba), con la diferencia que ahora tiene por objetivo intentar confundirnos, para que no los veamos; a ellos. Burdo truco diría yo. Pues me parece que esta vez no va a ser tan fácil confundir a los que otorgaron la mayoría absoluta al gobierno actual.

Sirva como ejemplo el periódico El Mundo, y a John Müller entre los que allí escriben, de este sábado 27 de abril del 2013. Parece que eso de que el presidente del gobierno, el señor M, no haga nada, es decir, nada de nada, empieza a preocupar a algunos. Que El Confidencial, y las mentes librepensantes que allí escriben nos sirvan “al pueblo” como una válvula de escape o incluso una bocanada de aire fresco, ya es algo que sabíamos desde hace tiempo. Pero que Pedro J. y toda su maquinaria ataque, vamos, diga la verdad, tan abiertamente al gobierno, en esta su aventura hacia ninguna parte en la que nos ha embarcado a todos, es cuanto menos sorprendente.

Y por qué digo esto, se preguntarán algunos. Muy sencillo, pues porque muy a mi pesar, tengo la impresión de que los que nos debían sacar de esta, o al menos sentar las bases para la recuperación, se han rendido. Peor, creo que se han “acojonado”. La maquinaria es demasiado poderosa incluso para los que fueron elegidos para cambiarla o dicha maquinaria es poseedora de algún “secretillo” que bien podría llevar a más de uno a su ruina. Situaciones como la de los 213 consejeros de la alcaldesa Ana Botella, 6 veces más que los del alcalde de París, se repiten por una y otras instituciones. De qué sirve que parezca tan claro y necesario una reforma de nuestras instituciones?, una reducción de costes innecesarios?, aunque eso signifique poner en la calle a los que luego pegan carteles en la campaña electoral, de qué sirve tener otra oportunidad después de las que pasamos en el 2012 con el rescate a bancos y la prima, la de riesgo en máximos históricos (689)?

Esta claro, que mejor es no hacer nada, total sólo pagamos 20.000MM€ al año en intereses por eso que llaman “deuda”. Acaso no nos merecemos algo mejor? En qué democracia de país civilizado, en el que además existen más de 6 millones de parados, podemos imaginar que el presidente del gobierno se encuentre completamente desaparecido? A mí me parece una completa tomadura de pelo. Como sigamos así hasta lo de Italia me va a parecer mejor.

Y por aquello de que no sólo de subidas de impuestos y recortes se vive, ni tampoco el mantra Keynesiano puede que sea la solución, me gustaría recordar un libro que leí hace tiempo, el cual me parece de buena aplicación contra la receta de aquellos que piden inyectar, endeudar, activar la economía al precio que sea, mala receta opino yo si previamente no tenemos un presidente de los de verdad, que utilice con valor la mayoría que se le concedió para mejorar lo que teníamos, reduciendo gastos con la tijera de podar.

Dicho libro se llama “Catch-22”, famosa novela, como digo, escrita por Joseph Heller y publicada en 1961, que a su vez dio lugar a una expresión coloquial del idioma inglés conocida como “entrar en un catch-22”. Esta expresión sirve para definir una situación problemática para la que la única solución que existe es negar la circunstancia inherente al propio problema. Dicho de otro modo, se trata de una situación sin salida, algo en lo que parece que España, y posiblemente la UE, se encuentra últimamente. Si España, Italia, Francia,…, tienen cada vez una mayor deuda, y un menor PIB, parece que la mejor solución para algunos, los “iluminados keynesianistas” los llamaría yo, es seguir inyectando dinero, activar así la economía, crear empleo, aumentar el consumo privado, una mayor liquidez, incrementar el ingreso fiscal a la vez que disminuyen las transferencias del estado (por ejemplo subsidios al desempleo). El problema es, como antes comenté, si no cambiamos nada de las instituciones y sistemas hipertrofiados que tenemos actualmente, la deuda seguiría aumentando y llegando a esa situación sin salida o catch-22, en la que otras naciones como Japón han estado los últimos 20 años, pero como dice Lacalle, sin tener una Sony.

Estamos jodidos amigos, bastante jodidos. Gobierno inútil aparte y referencias literarias del pasado que sirvan como ejemplo, lo que cada vez parece más claro, es el callejón sin salida en el que algunos nos quieren meter.

Imagino una situación ideal, en la que el presidente tuviera el valor para no pensar en su futura re-elección, para olvidar el partido político al que pertenece. En dicho sueño, el presidente advierte a sus ministros que lo de los “escraches” va a ser una broma para lo que les espera. Advierte que todos aquellos que tengan un trapo sucio, o incluso un cadáver en el armario, mejor que den un paso al frente para que sean sustituidos por otros más “limpios”. El presidente, consciente de que el veneno está dentro del propio sistema, ha decidido llegar hasta el final. No tiene miedo ni de las posibles revueltas internas que vivirá en su partido, ni en el congreso, ni entre los más cercanos. Ahora toca reducir el número de ayuntamientos, unificar atribuciones entre diputaciones y comunidades autónomas. Toca eliminar sociedades públicas deficitarias, vender aquellas sociedades rentables, toca reducir drasticamente el gasto, bajar los intereses que se pagan. Asesores, gerentes, directores, vocales,…, todos aquellos que no sean capaces de aportar al sistema deben desaparecer. Imagino un presidente que salga a explicar las medidas, por duras que sean, que sale a la calle y la gente puede verle. Es un presidente de carne y hueso, no es una pantalla de televisión. El presidente de mi sueño tiene un equipo de ministros preparados, ministros que no están pensando en el consejo de administración que les contratará en el futuro. Se trata de un equipo preparado, consciente de la importancia del momento. Mi presidente tiene claro la importancia que tiene, además de la reducción del gasto, la liquidez del sistema. Las Pymes, esas que serán las primeras en generar puestos de trabajo, están al borde de la extenuación. Sin capacidad para financiarse de la manera tradicional (recordemos que los bancos sólo han estado prestando a las grandes corporaciones y al propio estado) y con unas administraciones públicas que no pagan sus deudas, el futuro es cada vez más oscuro. Uno de los ministros entiende que deben buscarse nuevas fórmulas (por ejemplo bonos corporativos). El presidente sabe que no va a ser capaz de solucionar todo, pero también sabe que lo más importante ahora es cambiar el ciclo. Una reducción del gasto, acompañada con el pago de menores intereses, un aumento de la contratación, un mejor balance fiscal, serán más que suficientes para cambiar la tendencia y sentar unas bases sólidas. Lo que venga, o el que venga después deberá seguir su trabajo. Él estará muy “quemado”, tendrá muchos enemigos. Mi presidente, el de mi sueño, tiene convicciones, ah, lo olvidaba, mi presidente habla inglés.

De ilusiones también se vive, y no existe tormenta que dure toda la vida. Estos deberían ser motivos más que de sobra para que fuéramos optimistas. En lafacilopinión no está permitido pensar de otra manera, por lo que seguiré viendo el vaso medio lleno, sueños aparte.

jueves, 28 de marzo de 2013

EL RUIDO Y LA FURIA


Out, out, brief candle!
Life´s but a walking shadow, a poor prayer
That´s struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury
Signifying nothing.

La vida no es más que una sombra…un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa
Shakespeare y Faulkner, cada uno a su manera, escribieron sobre los versos con los que he abierto este post. “Macbeth” por el primero y el propio “ruido y furia” del segundo relatan de alguna manera la degeneración progresiva de una familia, sus secretos y las relaciones de amor/odio que la sostienen y la destruyen.

Europa, o por lo menos nuestra Europa del euro puede estar viviendo su propia degeneración progresiva. A su manera, pero puede que con consecuencias similares a la de los Compson o del propio Macbeth.

El pasado domingo, leyendo El País, en particular el artículo de José Ignacio Torreblanca: “El desgobierno europeo”, pude encontrar esta reflexión, la cual, al menos diré, me ha dejado turbado. Han pasado 4 días desde entonces, 4 días que he necesitado para tener las fuerzas suficientes a la hora de escribir este post.

En otras ocasiones, he sido muy crítico con los críticos. Véase los Krugman y Stiglitz, adalides de la quiebra del sueño europeo, viejas glorias del otro lado del atlántico, que más valdría se preocuparan de sus propios problemas, pero que en tantas ocasiones han manifestado el colapso al que nos dirigimos aquí en el viejo continente. Sin embargo, ahora, debo reconocer no tengo todas conmigo.

Mi optimismo me empujaba a ver el vaso medio lleno, una opción que cada uno tomamos de forma libre. Podemos dejarnos llevar por la negatividad que nos rodea, o podemos intentar luchar, para cambiar poco a poco lo que no funciona, con el objetivo de conseguir un sistema, en el futuro, mejor. Todo ello es cierto, lo pienso así y sigo intentando llevarlo a cabo cada día de mi vida.

Sin embargo, existen momentos de debilidad, como el que he vivido desde la lectura del artículo de Torreblanca. Momentos en los que te das cuenta que hasta ahora parece que todo vale. Situaciones en las que es evidente que no podemos fiarnos de las personas que nos gobiernan. Pasos en falso, matizaciones, justificaciones vacías, falta de estrategia, individualismos,…, carencia de liderazgo.

Es en ese momento en el que recuerdo otro poema famoso, una parte al menos de él:

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuan presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.
    
Porque al final lo que está claro es, que de una u otra manera, la vida se nos pasa. Ya son más de 6 años de crisis, y seguimos como estábamos: “mal con perspectiva negativa”. La vida puede ser muy dolorosa, pero el grado de desesperación en el que algunas personas viven nos debería obligar a tomar decisiones, difíciles si es necesario. N olvidemos que ese es uno de los “mantras” que nos bombardea cada día: “debemos tomar decisiones difíciles, pero que son necesarias para poder salir de la situación que vivimos,…”. Ese discurso ya ha sido muchas veces pronunciado, cada vez está más vacío.

La cuestión es que no podemos seguir así. No podemos seguir colocando parches en una herida que se desangra ante situaciones como las vividas en Chipre el último mes. No podemos seguir oprimiendo a todo y a todos por la simple teoría de la austeridad, esa que tan bien funciona a unos (los alemanes en este caso que pagan intereses de la deuda irrisorios), mientras que a otros les asfixia hasta llegar a la imposibilidad de movimiento. Qué pasará si Bersani no consigue crear gobierno estable en Italia? Hasta donde subirá la prima de riesgo, la italiana y la española?

Si tenemos que salirnos del euro, o se tienen que salir del euro, algún o algunos países, es posible que haya llegado el momento de planteárselo. Lo que no podemos es seguir como si las cosas se fueran a solucionar solas. Si tenemos que proteger la moneda única, tendremos que crear un sistema bancario único, con un regulador europeo, con una unión fiscal, al menos de mínimos, y con una cierta garantía de unión política. No nos queda otra. Basta ya de solidaridad alemana. Yo no la necesito. O estamos todos en el mismo barco o que cada uno siga su camino, pero no podemos dejar que la vida, y la crisis, siga pasando sin más. Necesitamos tomar decisiones. El problema está ahí, nos hemos pasado con la deuda, tanto la pública como la privada, y eso no va a desaparecer por mucho que cerremos los ojos y lo deseemos con todas nuestra fuerza, eso solo le pasaba a Dorothy en Oz.

Entiendo que para esto último pueda pasar se necesitan líderes, cosa de la cual para nuestra desgracia carecemos. Personalmente estoy cansado de “idiotas” como a los que se refiere el fragmento de Shakespeare, que nos cuentan una historia vacía. No es una cuestión de que eche de menos personas como Roosevelt, Keynes o Eccles, y el new deal que permitió a los EEUU salir de la gran crisis (esa de la época del libro de Faulkner), es una cuestión que mires a donde mires no existe ninguna persona en la UE o en sus estados que pueda decirse tenga claro cómo sacarnos de este atolladero. Y ése, posiblemente, sea el gran problema al que nos enfrentamos: las duras y complicadas decisiones que deben tomarse (y para las que no tenemos claro sus consecuencias), dentro de un sueño o pesadilla de euro/EU, del que algunos se están despertando con una mala resaca. Decisiones para las que no veo una figura que las impulse, decisiones que pueden tener unas graves consecuencias, después de 6 años de crisis, económica, política y humana.

Creo que se acerca el momento, debemos empezar a mentalizarnos. 

domingo, 10 de marzo de 2013

QUIÉN VA PRIMERO?


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La actualidad pública en los últimos días está siendo en cierto modo una repetición de despropósitos en cualquier nivel u orden social en el que te fijes. Las instituciones, ésas tan alabadas en el pasado, se están convirtiendo en un circo, incluso peor, en una casa de locos, a modo y semejanza de la famosa película de Tod Browning: “la parada de los monstruos”. Ya sea Italia, España, Venezuela o Corea del Norte, no importan donde. La gran farsa está montada.

Por aquello de mirar a corto, es decir en la parte más cercana, España, me gustaría compartir con vosotros una pequeña charla que tuve hace poco con un amigo, de profesión político, y cuyo nombre e inclinación política no es importante, pues las conclusiones pueden aplicarse a todos por igual.

Este amigo, en origen, era amigo de otro amigo mío. Enrevesado, verdad? Lo que quiero decir es que en el círculo más cercano de las personas que conozco, colegio, universidad, trabajo, no tengo el placer de contar con muchos políticos entre ellos, entendiendo como tal el que vive de dicho “negocio”. Coincidencias de la vida, el que era mi amigo, me pidió, por favor, ayudara a su vez a su amigo, el político, por un tema relacionado con las infraestructuras de transporte, negocio que no me es ajeno, y que para el político, estaba resultando un quebradero de cabeza. Bueno, para él y para su partido, pues no sabían cómo enfocar el problema. Como resultado, nos reunimos en varias ocasiones, para de alguna manera intentar orientarle, y sobre todo evitar se confundiera, con las alternativas que tenía. El resultado creo fue muy interesante para él, motivo por el que a mi modo de entender quedó agradecido conmigo, y más que justificada razón para que hayamos seguido viéndonos desde entonces.

En una de estos encuentros, en concreto una comida que tuvo lugar no hace mucho, yo, el de lafácilopinion, estaba un poco indignado (*). Tanta noticia “cutre”, y que nada tenía que ver con los problemas reales que estamos viviendo, había conseguido revolverme el estómago, “once again”. Los sobres de Bárcenas, el díscolo Pere Navarro, el duquesito empalmado, el ministro corsario de hacienda,…Pasadas unas semanas, seguimos en la misma línea: el nuevo alcalde de Ponferrada, La Cospedal y su amiga “Esperanza”, la deuda española, el señor Berlusconi,…a todo esto, le sumamos una comparecencia del presidente del gobierno de España, Don Mariano, para dar su explicación sobre el caso Bárcenas, pero en la que no admite preguntas. Y como no existe nada mejor que seguir el ejemplo del que manda, ahora, sus ministros deciden hacer lo mismo, comparecencias sin admisión de preguntas. Ya no comparecen los lunes, no admiten preguntas, no dan explicaciones a los ciudadanos, y seguimos en el mismo punto, perdón, peor que hace un año y medio: más impuestos, más paro, más deuda, peor perspectiva.

Explicado el motivo de mi indignación, la cual trasladé a mi amigo, el profesional de gremio, el político, muy tranquilo, como suele ser habitual, me contesto: .-te entiendo perfectamente, y comparto en gran medida tu indignación y desasosiego-. Como no puede ser de otra manera, me quedé boquiabierto. No esperaba tanta franqueza por su parte, si bien es cierto que siempre hemos hablado con total libertad, compartiendo en ocasiones puntos de vista y divergiendo en otros.

.-Tú problema es, que no entiendes todavía cuáles son las dos grandes preocupaciones de un político-. Me dijo mi amigo. Yo por mi parte, aunque en otras ocasiones me había podido hacer una composición de los mapas mentales que siguen aquellos que rigen nuestros destinos, no pude dejar de manifestar abiertamente mi curiosidad.- Pues tú dirás, nadie como aquel que “bebe de la fuente” puede mejor decir el sabor que tiene-. Estaba claro que mi amigo tenía ganas de hablar ese día. A diferencia de otras ocasiones, hasta ese momento, no me había pedido total discreción, o la tan famosa: “lo que hablamos debe quedar entre nosotros”. Ese día no había sido así.

.- La primera preocupación de un político es poder llegar al poder, entendiendo como tal un cargo de responsabilidad en el que de alguna manera puede ver satisfech@ su deseo de “mandar”. Cada uno a su manera, se va colocando, apoyando u oponiéndose a las diferentes facciones o grupos dentro del partido, para de alguna forma poder prepararse y ser “elegible” para un cargo de responsabilidad-. En este punto, debo decir que cargo de responsabilidad es aquel en el que puede ejercerse y disfrutar de lo que realmente se persigue durante tanto tiempo, es decir, el ordeno y mando. Ministeriables, secretarios de estado, directores, presidentes de empresas públicas, consejeros, más directores, alcaldes, diputados, senadores,…y una larga lista de puestos, para los que se debe luchar durante años, con el cuchillo entre los dientes.- No te estoy hablando de conseguir un trabajo, como cuando haces una entrevista en una empresa, te estoy hablando de muchos años “tragando mierda” para poder colocarte en la parrilla de salida y optar, si además tienes un poco de suerte, al cargo político en cuestión-. La verdad es que tenía lógica lo que me decía mi amigo.- Y cuál es la segunda preocupación del político?-.Le pregunté yo.

Como si hubiera sido gallego, y recordemos que últimamente ser gallego es bueno en política, me contestó con otra pregunta.- Qué piensas tú?-. Difícil cuestión debo reconocer, pues en las más de las ocasiones, parece que hacen todo lo contrario a lo que la lógica dicta.- Supongo que hacer un buen trabajo, servir a aquellos que les han votado, conseguir la re-elección y con un poco de suerte, pasar a la posteridad como alguien que hizo un buen trabajo, y sobre todo colocarse en algún consejo de administración o empresa privada en la que poder hacer uso del poder de lobby o influencia durante años trabajada, vamos, monetizar tantos años en política!-. Silencio. Mi amigo cogió la copa de vino, bebió, se limpió los labios con la servilleta y se quedó pensativo. Más silencio.

.-Tienes parte de razón, pero no creo que realmente lo que has dicho sea la segunda preocupación del político. Es posible que sea algo que venga después, una vez salvada la primera y la segunda preocupación que ahora te diré-. Otra vez silencio. Qué cabrón! Como sabe manejar los tiempos. Sabía que estaba totalmente entregado, pues mi indignación va muy a la par con el morbo que me genera poder entender el sistema.- desde mi punto de vista, la segunda gran preocupación de un político, una vez que consigue llegar al cargo de responsabilidad anhelado, es poder mantenerse en él. Esto es en ocasiones muy difícil, pues tu cargo al final es sólo uno, y los que quieren quitártelo suelen ser muchos. La guerra, mejor dicho, las guerrillas que dentro de un partido se pueden montar, no dejan de ser lo que ahora mismo puedes leer en la prensa y ver en la televisión. El caso Bárcenas no es sino las consecuencias de la guerra interna que ahora se vive en el PP para poder desplazar a Rajoy. El PSC y Pere Navarro, no es sino el efecto para desestabilizar a Rubalcaba. Todo es mucho más sencillo y se limita a uno de los instintos básicos del hombre: la supervivencia, al precio que sea-. Razón no le faltaba, pero mi indignación no había bajado ni un grado, todo lo contrario, estaba incrementándose por segundos.- Entonces, qué pintan, perdón, qué pintamos los ciudadanos, los votantes, en todo esto? -. Mi amigo me estaba mirando a los ojos, manteniendo la tensión. Se le notaba que disfrutaba, estaba tranquilo, cosa rara en él, que siempre estaba más nerviosos de lo humanamente deseable.- Nada, los ciudadanos no pintan nada, son un mal menor al que se debe contentar, se le saluda, se le habla, ríe o abraza, según la ocasión, pero que en el fondo, no figura entre las preocupaciones principales de un político-.

Debo reconocer que el desasosiego me invadió, esa indignación se había transformado en una sensación incómoda de náusea, como la bilis que sigue a una indigestión. NADA, LOS CIUDADANOS NO IMPORTAN NADA.

La verdad es lo que tiene, duele cuando se conoce y entiende, pero también tiene un efecto balsámico, pues no existe nada peor que vivir en la ignorancia, sin preguntarse el porqué de las cosas. Prefiero conocer de primera mano las que pueden ser las preocupaciones de un político, para poder entender mejor el “dantesco” panorama que vivimos, y con ello no hacerme grandes esperanzas de cambio, pues mientras lo que mueva a un político sean las dos preocupaciones antes descritas, me parece que la deuda de nuestro país no hará sino seguir subiendo, y subiendo, y….

(*) Indignado: adj. Que está muy enfadado o disgustado por algo que considera injusto, ofensivo o perjudicial

Me ha llamado mucho la atención el artículo que se publica en el país, en relación a la que parece ser el origen de la campaña para fijar un tope salarial a los máximos directivos de empresas privadas en Suiza. Como todo en la vida, la generalización tiene sus consecuencias. Una de ellas es que paguen “justos por pecadores”, pero la verdad es que en el caso del CEO de Swissair, creo que bien le habría venido no cobrar el bonus por llevar a la quiebra la empresa. Os aconsejo leer el link: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/08/actualidad/1362759556_276134.html

NOTA del autor: esta supuesta conversación puede o no haber tenido lugar en la realidad. Lo que si es cierto, es que es fruto de la opinión fácil del que escribe este blog, pero que si bien es cierto trata sólo de suponer porque estamos donde estamos, al final intentar provocar para ver si tenemos alguna posibilidad de avanzar hacia algo mejor. Espero no herir ninguna sensibilidad con ello.

domingo, 17 de febrero de 2013

EL SUEÑO DE PODER ESCONDERSE Y NO SER VISTO POR NADIE

En los tiempos que corren estoy seguro que a más de uno le gustaría poder parar el tiempo, incluso dar marcha atrás al reloj, poder arreglar ciertos deslices cometidos, corregir esa avaricia desmedida e incluso la falsa creencia de que nada ni nadie puede tocarnos. Pero claro, la realidad es la que es, y todavía no se puede viajar al pasado.

Otra posibilidad sería esconderse, desaparecer, que no te puedan encontrar ni los jueces, ni la prensa, ni la policía, ni tu mujer. Este sistema puede decirse que es más realista, aunque tampoco es sencillo, pasaportes de por medio.

Supongo que para nadie será difícil pensar en posibles candidatos. Los Urdangarían, Torres, Bárcenas, Sepúlveda, y ahora la última celebrity Pristorius. Pobres de ellos, todo el mundo hablando sobre sus intimidades como si de fascículos de una novela barata se tratara. A caso ya no puede uno ir a Canadá a esquiar si le apetece? Es un pecado saludar a tu cuñado, príncipe él, cuando la selección española de Balonmano gana su segundo mundial?

Por mi parte, por aquello de ayudar, y porque estoy un poco harto de la “presunción de inocencia” de algunos, o de la hipocresía de casi todos, me gustaría compartir con vosotros un cuento de los hermanos Grimm, los cuales como sabréis están muy de moda por su 200 aniversario. El cuento se llama “la liebre de mar”, y creo ilustra lo que se puede llegar a hacer cuando uno se encuentra desesperado, y que de una u otra manera todos alguna vez llegamos a sentir. La necesidad de esconderse,…, la posibilidad de lograrlo:

“Érase una vez una princesa que tenía en el piso más alto de su palacio un salón con doce ventanas, abiertas a todos los puntos del horizonte, desde las cuales podía ver todos los rincones de su reino. Desde la primera, veía más claramente que las demás personas; desde la segunda, mejor todavía, y así sucesivamente, hasta la duodécima, desde la cual no se le escapaba nada de cuanto había y sucedía en sus dominios, en la superficie o bajo tierra. Como era en extremo soberbia y no quería someterse a nadie, sino conservar el poder para sí misma, mandó pregonar que se casaría con el hombre que fuese capaz de ocultarse de tal manera que ella no pudiese descubrirlo. Pero aquel que se arriesgase a la prueba y perdiese, sería decapitado, y su cabeza, clavada en un poste. Ante el palacio se levantaban ya noventa y siete postes, rematados por otras tantas cabezas, y pasó mucho tiempo sin que aparecieran más pretendientes. La princesa, satisfecha, pensaba: “Permaneceré libre toda la vida”. Pero hete aquí que comparecieron tres hermanos dispuestos a probar suerte. El mayor creyó estar seguro metiéndose en una poza de cal, pero la princesa lo descubrió ya desde la primera ventana, y ordenó que lo sacaran del escondrijo y lo decapitasen. El segundo se deslizó a las bodegas del palacio, pero también fue descubierto desde la misma ventana, y su cabeza ocupó el poste número noventa y nueve. El menor se presentó entonces ante su alteza, y le rogó que le concediese un día para reflexionar y, además, la gracia de repetir la prueba tres veces; si a la tercera fracasaba, renunciaría a la vida. Como era muy guapo y lo solicitó con tanto ahínco, la princesa le dijo: —Bien, te lo concedo; pero no te saldrás con la tuya. Se pasó el mozo la mayor parte del día siguiente pensando el modo de esconderse, pero fue en vano. Cogiendo entonces una escopeta, salió de caza, vio un cuervo y le apuntó, y cuando se disponía a disparar, el animal le gritó: —¡No dispares, te lo recompensaré! Bajó el muchacho el arma y se encaminó al borde de un lago, donde le sorprendió un gran pez, que había subido del fondo a la superficie. Al apuntarle, el pez exclamó: —¡No dispares, te lo recompensaré! Le perdonó la vida y continuó su camino, hasta que se topó con una zorra, que iba cojeando. Disparó contra ella, pero erró el tiro, y entonces le dijo el animal: —Mejor será que me saques la espina de la pata.  Él así lo hizo, aunque con intención de matarla y despellejarla; pero el animal dijo: —Suéltame y te lo recompensaré.

El joven la puso en libertad y, como ya anochecía, regresó a su casa. Al día siguiente había de esconderse; pero por mucho que se quebró la cabeza, no halló ningún sitio para ello. Fue al bosque, al encuentro del cuervo, y le dijo: —Ayer te perdoné la vida; dime ahora dónde debo esconderme para que la princesa no me descubra. Bajó el ave la cabeza y estuvo pensando largo rato, hasta que, al fin, graznó: —¡Ya lo tengo! Trajo un huevo de su nido, lo partió en dos y metió al mozo dentro; luego volvió a unir las dos mitades y se sentó encima. Cuando la princesa se asomó a la primera ventana no pudo descubrirlo, y tampoco desde la segunda; empezaba ya a preocuparse cuando, al fin, lo vio, desde la undécima. Mandó matar al cuervo de un tiro y traer el huevo; y, al romperlo, apareció el muchacho: —Te perdono por esta vez, pero como no lo hagas mejor, estás perdido. Al día siguiente se fue el mozo al borde del lago y llamando al pez, le dijo: —Te perdoné la vida; ahora indícame dónde debo ocultarme para que la princesa no me vea. Reflexionó el pez un rato y, al fin, exclamó: —¡Ya lo tengo! Te encerraré en mi vientre. Se lo tragó y bajó a lo más hondo del lago. La hija del rey miró por las ventanas sin lograr descubrirlo desde las once primeras, con la angustia consiguiente; pero desde la duodécima lo vio. Mandó pescar al pez y matarlo, y, al abrirlo, salió el joven de su vientre. Resulta fácil imaginar el disgusto que se llevó. La princesa le dijo: —Por segunda vez te perdono la vida, pero tu cabeza adornará, irremisiblemente, el poste número cien. El último día, el mozo se fue al campo, descorazonado, y se encontró con la zorra. —Tú que sabes todos los escondrijos —le dijo—, aconséjame, ya que te perdoné la vida, dónde debo ocultarme para que la princesa no me descubra. —Es difícil —respondió la zorra poniendo cara de preocupación; pero, al fin, exclamó: —¡Ya lo tengo! Se fue con él a una fuente y, sumergiéndose en ella, volvió a salir transformada en comerciante de ganado. Después hubo de sumergirse, a su vez, el muchacho, reapareciendo transformado en liebre de mar. El mercader fue a la ciudad, donde exhibió el gracioso animalito, reuniéndose mucha gente a verlo. Al fin, bajó también la princesa y, prendada de él, lo compró al comerciante por una buena cantidad de dinero. Antes de entregárselo, dijo el comerciante a la liebre: —Cuando la princesa vaya a la ventana, escóndete bajo la cola de su vestido.   

Al llegar la hora de buscarlo, la joven se asomó a todas las ventanas, una tras otra, sin poder descubrirlo; y al ver que tampoco desde la duodécima lograba dar con él, le entró tal miedo y furor, que, a golpes, rompió en mil pedazos los cristales de todas las ventanas, haciendo retumbar todo el palacio. Al retirarse y encontrar a la liebre debajo de su cola, la cogió y, arrojándola al suelo, exclamó: —¡Quítate de mi vista! El animal se fue al encuentro del mercader y juntos volvieron a la fuente. Se sumergieron de nuevo en las aguas y recuperaron sus figuras reales. El mozo dio gracias a la zorra, diciéndole: —El cuervo y el pez son unos aprendices comparados contigo. No cabe duda de que tú eres la más astuta. Luego se presentó en palacio, donde la princesa lo aguardaba ya, resignada a su suerte. Se celebró la boda, y el joven se convirtió en rey y señor de todo el país. Nunca quiso revelarle dónde se había ocultado la tercera vez ni quién le había ayudado, por lo que ella vivió en la creencia de que todo había sido fruto de su habilidad, y, por ello, le tuvo siempre en gran respeto, ya que pensaba: “Éste es más listo que yo”

Los cuentos siempre intentan enseñarnos algo, los de los Grimm sobre todo. La astucia para poder salvarse de una muerte cercana no tiene que ser siempre entendida en sentido literal. Existen muchas formas de muerte. El descrédito, la pobreza, la cárcel, una mirada de un hijo a un padre preguntándole si es cierto todo lo que de él se dice. Esconderse puede ser una buena solución, y algunos lo logran. Detrás de las faldas de su mujer, o detrás de las faldas de la casa Real son buenas opciones. Presumir de la información que se posee y que puede llevar a la ruina al presidente del gobierno o a tu partido político hasta hace poco son también formas de esconderse. Cada uno simplemente utiliza sus mejores armas, como en el cuento utilizó nuestro mozo al cuervo y al pez. Las víctimas no importan cuando el fin es grande. Eso es algo que muchos piensan.

Por mi parte prefiero dejarlo aquí, pues la náusea es tal, que me puede llevar a escribir algo de lo que pueda arrepentirme. De momento me quedo con el cuento, muy bonito desde mi punto de vista y seguro que por muchos desconocido.

lunes, 21 de enero de 2013

CARETAS FUERA, QUIEN ES QUIÉN EN ESTE JUEGO DEL PODER

Cuando todo parece que empieza a mejorar, y hasta mi muy respetado Daniel Lacalle empieza a ver algún signo de cambio: http://blogs.elconfidencial.com/economia/lleno-energia/2013/01/19/cleptocracia-creacion-de-valor-y-marca-espana-7955, nuestra oligarquía dirigente se esfuerza en arrancar cualquier brote de recuperación y sobre todo de esperanza que asome. Noticias como las que hemos conocido a lo largo de esta semana sobre supuesta corrupción de políticos y sobres de dinero negro, resultan seguro oportunas para aquellos que tienen intereses en ellas, pero para el resto de la ciudadanía son un autentico mazazo.

Puede decirse más alto, pero creo que no más claro: tengo serías dudas sobre la honradez de aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir nuestros destinos. Tengo dudas, entre otros motivos porque no parece que exista una clara intención, por parte de nadie, de aclarar las dudas que ya se han sembrado. Estoy de acuerdo en que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, pero seguro que muchos coincidirán conmigo en que al menos es deseable, parecer que se quiere aclarar cuánto de cierto o falso existen en las informaciones. El hecho de que nos traten, a los ciudadanos, como ignorantes, me resulta complicado de aceptar. Los tiempos en los que el pueblo no votaba quedaron lejos, tiempos en los que no sabíamos leer o escribir, o en los que las mujeres eran ciudadanos de segunda, tiempos pasados que parece algunos añoran para no tener que dar ahora explicaciones.

Tengo dudas de todos, y de todos los colores. De los partidos nacionales mayoritarios que se han repartido el poder durante los últimos 30 años, pues a veces creo piensan que sólo tienen que esperar a que el partido en el poder cometa errores, escándalos de corrupción o ineptitud a la hora de dirigir el país, para posicionarse y recuperar el poder. De los partidos nacionalistas, porque en muchas ocasiones sólo anhelan poder montar su propio chiringuito local, a imagen y semejanza del que tienen a nivel nacional PP y PSOE, para poder hacer lo mismo que ellos. De nosotros mismos en ocasiones también dudo, pues al final parece que somos capaces de aceptar todo. Pero y si realmente, no vale todo? Acaso los políticos no han entendido nada?

Ahora empiezo a entender la película “El señor de los anillos”. Imaginemos que el anillo es el poder (nacional, autonómico o local), y todos quieren poseerlo. La atracción es tan grande que son muy pocos los que pueden sobreponerse a su influjo. Mandar, ordenar, recibir pleitesía, adulaciones, fama, y al final poder. Pero quién y cuántos están detrás de ese poder, quiénes son los que tienen ese anillo del que se habla en la película. Muchos, son conocidos pero existen otros todavía por conocer.

Los Filesa, Malaya, Campeón, Pokemon, Gürtel, Urdangarín, Baltar, .... , Barcenas, son tantos y han ocurrido en tan poco tiempo, que en muchas ocasiones llegan a superarme. Entiendo que la ley sobre la financiación de los partidos políticos debe cambiarse de una vez, pues ya son muchas las sombras y dudas. Entiendo que no todas las personas que se dedican a la política son culpables, si bien es cierto que las que están manchadas salpican a las honestas. Lo que no llego a entender del todo es si en cierta medida, los políticos corruptos que han dado tratos de favor a cambio de sobres, casas, coches o cuentas en Suiza, no son un motivo más de la situación de crisis económica a la que hemos llegado y llevamos padeciendo las personas normales en los últimos años. Tampoco entiendo todo el juego cortesano que seguro se desarrolla en Génova. No llego a entender por qué ahora y no hace un año, sale a la luz todo lo relacionado con Barcenas y con los supuestos sobres. Parece una vendetta orquestada por alguien dentro del partido que quiere cargarse a Rajoy. Puede que sólo sea eso, un juego más por el anillo de poder. Uno de tantos que han tenido lugar en el pasado y seguro volverán en el futuro.

Mi mayor preocupación es cómo quedamos los ciudadanos de a pie. La gente normal que lucha cada día para poder sobreponerse a la crisis. Las familias que llevan años haciendo esfuerzos con la esperanza que cambié la situación trágica que viven, con la esperanza de volver a encontrar un trabajo, o poder sentirse nuevamente personas normales. Porque la verdad no es otra sino que el 25% de la población española vive por debajo del umbral de la pobreza, la verdad es que son muchas las familias que tienen  que recurrir a los bancos de alimentos para poder dar algo de comer a sus hijos. Porque la verdad es que son muchos los que viven de la pensión de los abuelos, o están hacinados en casa de familiares, pues se quedaron sin su propia vivienda.

Qué piensan todas estas personas de las noticias de supuestos sobres de entre 5.000 a 15.000€/mes en dinero negro a los políticos provenientes de supuestos tratos de favor? Qué pensarán nuestros amigos europeos a los que pedimos esfuerzos y ayuda para nuestros agujeros en Bankia o a los que queremos sigan financiándonos infraestructuras? Qué piensan en la BBC, la cual tanto gusta de hacer un reportaje sobre lo cómicos que somos los españoles, incluso para llegar a parece patéticos? Así podría seguir haciendo preguntas, de difícil respuesta por cierto, sin poder resolver ninguna de ellas posiblemente. De momento y por aquello de pedir poco, lo que si me gustaría es que pudiera cumplirse el título de este post, y de alguna manera, los posibles implicados en tramas de corrupción que existen actualmente, se quiten la careta, para que al menos los ciudadanos podamos conocer un poco mejor quién es quién en este juego para conseguir el “anillo del poder”. No estaría demás que se convocara una comisión de investigación, pero esta vez una de las que investigue de verdad, con independientes al frente. No estaría tampoco demás que Rajoy, presidente del gobierno, se comunique con nosotros, los ciudadanos que le votamos. Y para terminar, no está demás que paren de decir "no me consta" cuando les preguntan desde la prensa por la presunta trama. La frase se puede escuchar una o hasta dos veces, pero no es bueno utilizarla como el mantra que permitirá salvarles de las consecuencias de decir la verdad. No sé si a ellos les consta, pero a los ciudadanos o por lo menos a mí, si quiero que me conste.

Y por cambiar un poco de tema, me gustaría recomendaros disfrutar de las fotos de mi buen amigo Rafael Rojas, las cuales adjunto en este post. Acaba de ser elegido como finalista en los Hasselblad Masters Awards 2014. En dicho concurso existe una parte de voto popular. Muchos de los que leéis este blog sois conocedores de la obra de Rafael. Para los que todavía no habéis tenido todavía ocasión de ver sus fotos, os invito a que lo hagáis pues es una maravilla poder ver paisajes, animales o edificios con sus mismos ojos, un privilegio que al menos por mi parte desde hace años hago. Pero mientras, sí que me gustaría pediros un poco de apoyo para él, y para ello sólo tenéis que entrar en el enlace que adjunto y así seguro podamos ayudarle entre todos a colocarse donde se merece, muy arriba: http://www.hasselblad.com/Masters/2014/Finalists/rafael-rojas.aspx?category=Wildlife

 

lunes, 14 de enero de 2013

EL FRACKING Y LA ÚLTIMA PELÍCULA DE MATT DAMON, “PROMISED LAND”

Estaba hace pocos días hablando con unos amigos sobre la última película de Matt Damon, “Promised Land”, y de cómo había sido financiada por el gobierno de Abu Dhabi. Lo que más nos llamaba la atención, sin haber visto todavía ninguno la película, era como un gobierno, es decir un gobierno que posee el 9% de las reservas de petróleo del mundo, se había metido a financiar una película en la que abiertamente se realiza una crítica o se genera una cierta alerta sobre lo que representa el “fracking” o “fracturación hidráulica horizontal” para la extracción de gas no convencional. ¿Coincidencia? posiblemente no.
Lo que pudo ser una conversación normal, evolucionó hacía una abierta discusión en relación a la viabilidad y sobre todo en los efectos que dicha técnica, el fracking, puede tener en el futuro sobre el medio ambiente y con ello sobre las personas, es decir nosotros.  

A mis amigos y a mí siempre nos han gustado las películas post-apocalípticas del tipo Mad Max, Soylent Green, Omega Man,..., y con ello imaginarnos las consecuencias que nuestros actos pueden tener en generaciones futuras, ya no por cuestiones altruistas, sino posiblemente más por el morbo que los mundos de Heston O Gibson en dichas películas crean. Si además los amigos en cuestión son ingenieros industriales, gafapastas, algunos de ellos dedicados a la energía, por lo menos a su generación, terminas encontrándote en esta situación. En las conclusiones iniciales sacamos que a priori uno pareció apoyar la técnica, el joven, y otros dos no terminan de verlo. Por mi parte preferí permanecer sin pronunciarme todavía y no decantarme por uno u otro bando.

Para poder tener una opinión fundada, o por lo menos un poco más, desde aquella conversación he intentado leer algo más en relación al proceso de fracking. Me ha sorprendido saber que lleva más tiempo del que pensaba en operación, pero más me ha sorprendido el “limbo” en el que se encuentra actualmente. Parece claro que en los EEUU es donde más pueden verse las consecuencias a corto plazo, por llevar más tiempo en funcionamiento. Pero al tratarse de un país en el que los lobbys son tan poderosos, tampoco se sabe nada con seguridad en la actualidad, por lo que me imagino debe existir allí un choque de trenes (potente lobby del petróleo y el no menos potente lobby minero/productor de gas). Estados como New York (Búfalo City) o Pensilvania están han decidido parar en seco cualquier extracción, licencia o actividad relacionada con el fracking, por lo menos hasta que exista algún tipo de certeza de las consecuencias que tiene.

Las consecuencias,..., malditas ellas. Si no tuviéramos que pensar siempre en ellas, qué fácil sería todo.

Llegado a este punto, conviene hacer un pequeño resumen sobre aquello de lo que estoy hablando. La fractura hidráulica horizontal o fracking se utiliza para la extracción del gas en esquistos o pizarra (rocas de baja porosidad). El gas de pizarra se encuentra atrapado en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los 5.000 metros). Dado que la pizarra tiene una permeabilidad muy baja, el gas está distribuido en pequeños poros o burbujas, muchas veces microscópicas, no conectadas entre sí, lo que hace necesario romper las capas de pizarra para conseguir reunir el gas y que fluya hacia la superficie para ser recogido.

La fractura hidráulica horizontal consiste en hacer una perforación vertical hasta la capa de pizarra. A esta perforación se le pone un tubo de acero, con un recubrimiento de cemento para proteger los acuíferos de los aditivos químicos que posteriormente se utilizan. Una vez se alcanza la pizarra se realiza una perforación horizontal, a través de la propia capa de pizarra. Esta perforación horizontal tiene, como media, un kilómetro y medio, aunque puede llegar hasta los 3 km. Una vez se ha realizado la perforación horizontal en la capa de pizarra se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas. Una vez provocadas estas fracturas se inyectan, por etapas, miles de toneladas de agua a muy alta presión, mezclados con arena y aditivos químicos.

Este agua a presión fractura la roca liberando el gas que luego, junto con el agua, la arena y los aditivos retorna a la superficie (retorna entre un 15 y un 80% del fluido inyectado). Entre los aditivos químicos utilizados se encuentran benzenos, xilenos ó cianuros, hasta llegar a unas 500 sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas. El fluido de retorno también trae a la superficie otras sustancias que pueden contener las capas de pizarra. Es muy común que estas rocas contengan sustancias muy peligrosas, tales como metales pesados (mercurio, plomo…), radón, radio o uranio, y otros elementos radiactivos que llegan a la superficie. Cada plataforma puede acceder únicamente a una pequeña área del yacimiento que se pretende explotar, por lo que es común que se dispongan múltiples plataformas sobre el mismo, y que se requiera una superficie lo suficientemente grande como para permitir el despliegue y almacenaje de los fluidos y el equipo necesario para las operaciones de fractura y las perforaciones horizontales.

Qué miedo da tener información, lo mejor siempre vivir en la ignorancia, ahora lo primero que me viene a la cabeza es parar automáticamente con esta técnica, olvidarla cuanto antes y no poner en riesgo a los seres humanos. El riesgo de la contaminación de las aguas superficiales (ríos) y de los acuíferos mediante las sustancias químicas inyectadas, la cantidad ingente de agua y arenas que son necesarias inyectar en proceso, la difícil gestión de los residuos resultantes o la baja TRE (tasa de retorno energético), es decir la relación entre la energía obtenida y la que se utiliza, y que “dicen” se sitúa entre 2 y 5 (muy lejos del petróleo que está en 15 o la energía eólica en 18), me hacer dudar y mucho.

Sin embargo por otro lado, e intentando aplicar un poco de sentido común (la información sin su procesamiento no sirve de nada), me pregunto si no hemos estado haciendo ya cosas similares durante muchos años, siglos, como raza humana, llevando un poco al límite a la naturaleza y con ellos a nosotros mismos. Acaso, los romanos, cuando se dedicaban a extraer el oro de la zona del Bierzo, es decir, en la zona de las Medulas, no dejaron patente su agresividad? O va a resultar ahora que las centrales térmicas o las nucleares son mucho más seguras y saludables a nivel medioambiental? En algunos casos me hace gracia, pues la locura proteccionista del ser humano llega a tal punto que nos hace parecer o hasta ser tontos. Sirva de ejemplo Francia, los cuales no quieren saber nada del fracking. Normal, para eso ya tiene sus centrales nucleares funcionando a todo trapo. Y los chinos, qué decir de ellos. No nos preocupemos, que ya se encargarán en breve de ponerse manos a la obra con arena, agua y productos químicos a sacar gas no convencional. Y si no démosles un poco de tiempo.

El ser humano tiene una clara dependencia energética, es un hecho, y hasta que no se produzca una inversión de ésta dependencia, es decir, nos dediquemos a consumir cada vez menos (o tengamos aparatos que consuman menos), tendremos que seguir investigando nuevas fuentes de energía o nuevos procesos de extracción de dichas fuentes. Esto no significa que debamos olvidar las consecuencias, en absoluto, esto significa que debería ser justo seguir investigando las cosas buenas/malas de esta técnica, pero conociendo de forma pública los resultados, que posiblemente sea lo que más echo en falta. El hermetismo a mí siempre me hace dudar, vamos me da miedo, y tanto como haya en relación al fracking, menos creeré en dicha técnica, pero si ocurre lo contrario y tenemos información acerca de los pozos en explotación y de la situación ambiental que los rodea, mejor y más confianza podrá generarse o por lo menos en lo que a mí se refiere.

Conclusión, apoyaré el fracking en proporción directa a la información que tenga de los avances y consecuencias que la extracción tiene, y de momento, y sirva como dato, me quedo con algunos resultados y como la nueva técnica de extracción de gas no convencional, ha permitido que el precio del gas, al menos en EEUU baje a mínimos históricos: “The spot price for natural gas traded on the New York Mercantile Exchange hit a record low of $1.82 per million British thermal units (MMBTU) last April 20—down 86 percent from a high of $12.69 in June 2008. Even at recent, somewhat higher prices, natural gas is now significantly cheaper than either diesel fuel or gasoline on an energy-equivalent basis: a little more than one-tenth the wholesale, spot prices of about $3 per gallon for those liquid fuels.

Saliendo un poco del tema del post, hacer un par de recomendaciones, una literaria, del libro “2666” de Roberto Bolaño, escritor chileno que escribió está su obra postuma, y que por recomendación de alguien a quien admiro, he podido descubrir. Una joya. Otra musical, que debemos al joven, el ingeniero industrial favorable al fracking, en el grupo “Beach House” con canciones como “Myth”.

sábado, 22 de diciembre de 2012

22 / 12 / 2012 EL MUNDO NO SE HA ACABADO...TENDREMOS QUE SEGUIR INTENTANDOLO

Una profecía es un “don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes o futuras”.

Mientras escribo este post, ni el mundo se ha acabado, ni me ha tocado la lotería de Navidad. La verdad es que no esperaba que ni una ni otra hubiera ocurrido, pero ya sabéis eso que se dice: “la esperanza es lo último que se pierde”.

Algunas profecías se cumplen, otras simplemente nosotros ayudamos a que se cumplan. Por ejemplo, ya hubo hace unos años quienes predijeron que la situación que actualmente vivimos, es decir, la horrible y maldita crisis, iba a tener lugar. Lo que ya no sé es, si fue simplemente la inspiración divina la que les susurro al oído los males que nos esperaban, o era algo sencillamente obvio. Pero por otra parte, y se puede decir que casi en paralelo, hubo otros que con duro trabajo se pusieron manos a la obra para llevarnos a dicha situación. Los Díaz Ferrán, Blesa, Hernández Moltó, Fernando Martín, el “Pocero”,..., y tantos otros que ayudados por los ZPs, Fabra y compañía nos han acercado más que nunca a los Mayas y sus profecías.

Por seguir hablando de profecías, esto me recuerda a los dos abuelos, Isidro y Moisés, ambos de Soria, a los que grabaron en 2007 y que mediante “su particular predicción”, ya nos decían que era lo que nos esperaba. Adjunto el enlace pues aquellos que no hayáis podido verlo, seguro que os gustará, y para los que ya lo visteis, solo recordar alguna de sus máximas: i) la gente joven no hace más que derrochar; ii) yo si no tengo dinero, pues no lo compro; iii) no hace falta estudiar Economía. El hombre que gana 5 duros y gasta 1, eso es economía. El que gana 5 y gasta 6, eso no es economía. Eso es la Economía verdadera; iv) de lo malo a lo bueno se va bien, pero de lo bueno a lo malo, qué mal se va a ir, y eso es lo que va a venir. http://www.youtube.com/watch?v=t9CYOIl_EpY

Supongo que muchos de vosotros entenderéis la pequeña diferencia que existe entre lo que los Mayas profetizaron hace más de 5.000 años, y lo que hace unos 5 años los dos abuelos de Soria intentaron explicar cómo Economía. Bien es cierto que a los segundos les resultaba más sencillo acertar, e igual de cierto es que para todos nosotros mejor cuenta nos ha traído que los primeros no acertaran, pero si enlazo ambas y las llevo hasta el pasado más cercano, exactamente a la semana pasada, eso me permite hacer alguna reflexión.

¿Qué haría yo si supiera que el mundo se va a acabar en una semana, o mejor, en un mes?

Mientras hacía esta reflexión, un compañero de trabajo me llamó ayer viernes, para contarme el mal rato que había pasado ese mismo día. Había tenido que despedir a un trabajador, con dos niños pequeños y con la mujer en el paro. Este año lleva despedidos a más de 20 personas y no consigue superar el mal rato que pasa, el dolor que siente por dentro cada vez que lo hace. Además, su jefe le dijo que podía haberle despedido el 7 de enero, no penséis que para dejarle disfrutar las fiestas, no. Simplemente era porque le quedaban 8 días de vacaciones y así se ahorraban pagárselas.

El mundo no se ha acabado, pero nos estamos esmerando en hacer que sea insoportable su vida en él.

El concepto de temporalidad que tenemos como personas, muchas veces juega en contra nuestra. La educación que hemos recibido, los valores aprendidos, los sueños, la familia,..., todos ellos son fundamentales para analizar qué somos y cómo nos gustaría terminar si fuera esa semana o mes la que nos quedara, pero también ejercen de ancla, de lastre para hacer ciertas cosas. Cada uno puede hacerse su propia composición, y la verdad creo no es un mal ejercicio. Yo por mi parte me gustaría compartir con vosotros parte de la reflexión que he sacado en dicho análisis.

                El mundo de acaba y sólo tengo un mes. Esta vez es cierto, no se trata de una simple profecía. Olvidemos cualquier tipo de anarquía humana como reacción a dicho final. Por hacerlo más sencillo sería una de las pocas personas que supiera la verdad. Debo deciros que la primera reacción que siento es un tremendo vértigo, pues muchas son las cosas que todavía creo me faltan por hacer. Haber estado preparándome durante tanto tiempo para que todo se pueda terminar en un mes me provoca miedo, mucho.

                Primera reflexión: “la temporalidad de la vida humana es un lastre”.

                Como seres humanos estamos preparados en la sociedad actual para vivir una media de 70 años, de los cuales 40 aproximadamente son en plena capacidad. Los otros 30 somos dependientes de una u otra manera. Es por ello que no terminamos de entender por qué un árbol tarda en crecer cientos de años, pero tampoco podemos imaginar que sólo nos quede un mes antes de que el mundo se acabe. Son muchas las cosas que me quedan por hacer, pues el libro que es mi vida está escrito a la mitad y todavía no lo terminé.

                Segunda reflexión: “la sinceridad es inversamente proporcional al tiempo”

                Soy realmente sincero con las personas que me rodean? Entiendo que con V, mi mujer, si lo soy. Con mis padres, mis amigos. Creo que sí, lo soy, o por lo menos tanto como no represente dolor para ellos. Si pasamos a los “coincidentes laborables”, como gusta de llamarlos una amiga, o simplemente los conocidos, posiblemente seamos mucho menos sinceros. Plantear una relación profesional en la que es necesario verse durante un largo periodo de tiempo, necesita que aparquemos parte de esa sinceridad que en determinadas ocasiones puede herir. Visto así, creo que sería muy sincero, totalmente. Diría todo aquello que pienso, sobre todo para ser justo conmigo mismo.

                Tercera reflexión: “el dinero es la red que utilizamos mientras estamos en el trapecio que es la vida”
                 El dinero es necesario para vivir, pero no debe nunca ser nuestro fin último. Al quedarme solo un mes de vida, podría gastarme todos mis ahorros. Podría comprarme una moto, tirarme en paracaídas, viajar por todo el mundo, ir a África. Nuestra vida sin dinero puede ser una terrible pesadilla, pero el dinero deja de ser importante cuando apenas nos queda tiempo de vida. Otro amigo dice que “no quiere que le entierren en dinero” y por eso intenta darse los caprichos que se merece. Y al final parece que somos nosotros los que nos ponemos muchas de las limitaciones relacionadas con el dinero. El mejor coche, la mejor casa, las mejores marcas, cenas en restaurantes, o como dicen los abuelos de Soria un “cubalibre por 700 pesetas”.  Pues volviendo a ellos, la verdad es que si lo que tienes es sed, lo mejor es beber agua, que no creo llegue a costar esas 700 pesetas.

                Cuarta reflexión: “la felicidad puede encontrarse mañana, no es necesario esperar a dentro de un año” 
                Cada día es una oportunidad para ser feliz, una oportunidad única. La felicidad tiene muchas formas, un té caliente cuando hace fría, la lectura del libro 2666 de Roberto Bolaño mientras en la calle está lloviendo, un beso en la mejilla de la persona que amas, el viento en la cara en lo alto de una montaña que has escalado después de un duro esfuerzo, la película Amelie en compañía de la que puede ser tu persona especial, un partido de baloncesto, una comida con amigos, una copa de G&T en la Alhóndiga con amigos, la ópera, correr durante una hora y luego ducharte, el mar,..., el mar. Aunque la verdad pueda parecer difícil, creo que no lo es. Para mí por ejemplo el simple hecho de poder escribir este post me genera felicidad. El poder compartir mis pensamientos y llevarlos hasta una hoja, la sensación de que mi mente fluye.

                Podría seguir reflexionando y encontrando motivos para disfrutar al máximo ese mi último mes de vida. Seguro que vosotros podéis hacer lo mismo. Sin embargo, parece que de momento tengo más de un mes para hacer todo aquello que debo hacer. Mi intención es seguir siendo fiel a mis valores, a mí mismo y a los seres queridos que me rodean. Seguiré utilizando la red de seguridad que el dinero me provee, pero la haré más fina. Me sinceraré con todos aquellos que me lo piden a gritos cada día y sobre todo no pensaré en el tiempo, pues se trata de un tesoro que me pertenece, el tiempo de mi vida, pues siendo mío quiero utilizarlo bien.

Para todos aquellos que leáis este post, me gustaría desearos unas felices fiestas. Y recordaros que siempre que llueve, al final termina por escampar. Creo sinceramente que dentro de unos años estaremos mejor de lo que estamos hoy en día.

Muchas felicidades